Nacional

¿Es posible otra Nicaragua?

* “A ellos les interesaba particularmente un curso que de alguna forma tratara de responder a esa pregunta”, dijo Serrano Caldera * “Elaboremos una nueva Constitución Política, que sea la expresión normativa de una concertación y un nuevo contrato social para fundar a la nueva sociedad nicaragüense”, planteó ante los universitarios españoles * Aquí se dice lo que no se hace, para hacer lo que no se dice, cuestiona filósofo

Edwin Sánchez

Nicaragua aún es foco de atracción internacional no sólo periodístico, sino académico. Tanto es el interés en esta República, que la Universidad de Alcalá de Henares abrió un curso de verano, “La Nicaragua posible”, dirigido por el doctor Alejandro Serrano Caldera, a quien plantearon su principal pregunta para entender a un país confuso y buscar cómo descifrarlo: ¿Es posible otra Nicaragua?
El filósofo dijo a EL NUEVO DIARIO que percibió un gran interés en saber hacia dónde va Nicaragua. “Hay mucha confusión, muchas cosas que resultan difíciles de entender, como los pactos”. Tanto fue esa atención por la ex colonia española, que fue el curso con mayor asistencia en el verano.
El otro director del módulo fue el profesor español Armando Del Romero. Serrano Caldera debió situarse en el momento actual, se analizó el tema electoral nicaragüense, y se plantearon las principales contradicciones que se dan en la vida política nacional.
“Uno de los problemas que señalaba en mis intervenciones, como parte de la crisis que hay, es la separación --no siempre-- entre legalidad y legitimidad, entre el mundo real y el mundo legal, y entre lo que dice la ley y lo que hace la voluntad política, atrapados a veces en una situación en donde se dice lo que no se hace, para hacer lo que no se dice.
Es decir, anotó, la ley enuncia principios que no se cumplen siempre, y más bien a veces son puestos como cortinas de humo para ocultar la verdadera acción política: se dice “a” y se hace “b”.
Mi exposición, como salida a lo que hoy se ve, precisó el académico, trató de la necesidad de establecer un contrato social en Nicaragua, llegar a una concertación nacional que estableciera de manera transparente y explícita, los puntos medulares en los que está de acuerdo la sociedad nicaragüense, en materia del Estado, de sus instituciones, la política económica, la política financiera, la política de salario en el sector público.
Llegar a acuerdo profundo y una
nueva Cn.
A partir de ahí, agregó, trazar toda una estrategia de relaciones internacionales en el mundo globalizado que estamos viviendo, y llegar sólo después de una reflexión y un acuerdo profundo, no coyuntural ni de intereses particulares o partidarios, sino nacional. Elaborar una nueva Constitución Política, que sea la expresión normativa de esa concertación y de ese nuevo contrato social, que funde a la nueva sociedad nicaragüense.
A los académicos españoles que le propusieron dirigir el curso, les recordó en su propia casa, en Managua, que en 1990, cuando era rector de la UNAN, se estableció el Foro de Política Nacional, “La Nicaragua Posible”, el cual a través de cinco eventos duró tres años, hasta el 12 de marzo de 1992. El primero fue el 30 agosto del 90, y en este foro participaron toda la clase política nicaragüense y el gabinete de gobierno.
“Recordábamos y veíamos los libros memorias que recogen esta experiencia, que el primer foro fue Nicaragua Posible, hacia un proyecto nacional, seis años antes de que el ex ministro Antonio Lacayo organizara un Partido con ese nombre”.
Otro foro llevó el subtítulo “Unidad Nacional”, y a la postre, el general Cuadra tras su salida del Ejército, constituyó un partido precisamente con ese nombre.
En estos foros de “La Nicaragua Posible” salieron títulos de nombres de partidos políticos, y formó hasta un nuevo lenguaje político particular. Un tercer foro, en febrero de 1991, llevó como subtítulo “Por una convergencia nacional”.
Unidad en la diversidad
Los participantes en el curso de la universidad hispana --se habían inscrito 120-- eran de las carreras de Derecho, Economía, Sociología, Filosofía y otras. “En el curso me acompañó Julio Icaza Gallard. Además, hubo mesas redondas, y por Nicaragua participaron dos residentes allá: Vicente Baca Lagos y Augusto Zamora, quien escribe para EL NUEVO DIARIO”.
¿Estaban los españoles extrañados por un pacto entre fuerzas de izquierda y derecha?
No sólo que fuera entre una fuerza de izquierda con otra de derecha, sino el contenido del mismo, porque distinto es que un pacto lleve estabilidad y contribuya con la estrategia del país.
Evité centrar esto en análisis personales, y más bien en lo que se refiere a la situación actual, me refería a los puntos que para mí resaltan más: primero, la contradicción de dos tipos de sociedad y Estado, y que posibilita dos visiones sobre ellos: la visión moderna y la premoderna, como disyuntiva que enfrenta Nicaragua.
La institucionalidad o el caudillismo, el Estado de Derecho o el Estado personalista, patrimonialista. El esfuerzo que desde mi punto de vista debe orientarse hacia el fortalecimiento de las instituciones.
¿Es posible su Nicaragua posible?
La superación del estado de cosas es posible al alcanzarla con un grado de madurez que nos permita ver el Poder como una consecuencia de la voluntad general, la ley como expresión de la voluntad colectiva, y no simplemente como sumatoria de voluntades de bancadas parlamentarias. Quizás un tanto como eso, pero respondiendo a un sentimiento nacional, general, y no a lo que yo llamo la contradicción entre la legalidad y la legitimidad.
No basta que la ley provenga del órgano competente, con la mayoría establecida y el procedimiento previsto, porque esa legalidad se debe corresponder con la voluntad general, con lo que el legislador se convierte en intérprete de la voluntad colectiva.
La cátedra también incluyó el análisis de las grandes etapas históricas de Nicaragua y el problema principal que todavía está presente, que nos viene desde los orígenes, señaló Serrano Caldera. Ésta es la tradición autoritaria del poder, la concepción autoritaria que estuvo presente en las sociedades precolombinas nos viene desde la colonia.
Con la imagen de Pedrarias se asume un poder autoritario, despótico, pero después se instaura un poder teocrático. El cierre de las actividades se escenificó en Madrid, en la Casa de América, en donde se presentó el espectáculo de “Danza y Coro” de la UNAN-León, que celebraba varios años de cooperación con la Universidad de Alcalá.