Nacional

No aprobarán Ley de Incentivos Turísticos

* Al gobierno de Bolaños sólo le interesa congraciarse con el gran capital extranjero, señala

María Haydée Brenes

Juan Iván Bugna, Presidente de la Cámara de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa turística (Cantur), destacó que la Ley de Bonos de Inversión Turística (BIT) no será aprobada por la Asamblea Nacional, pues así se lo expresaron la secretaria de la Junta Directiva, diputada Auxiliadora Alemán, y representantes de las diferentes bancadas del Parlamento.
“En conversaciones telefónicas me han señalado que no aprobarán los BIT mientras Cantur no esté de acuerdo, y nosotros en el dictamen elaborado por la Comisión de Turismo el 25 de noviembre del año pasado dejamos claro que el compromiso de esa comisión y del Instituto de Turismo sería que antes de discutir los BIT se harían reformas a la Ley 306, para que los pequeños pudiéramos acceder a los beneficios, y eso no ha ocurrido”, declaró Bugna.
También el presidente nacional de Cantur manifestó que esta Cámara no puede estar de acuerdo con apoyar una ley que únicamente beneficia al cinco por ciento de los cinco mil empresarios turísticos que tiene registrado el Intur en todo el país.
“Por qué apoyar una ley que no apoya en nada el esfuerzo que hace la familia nicaragüense para sacar adelante una pequeña empresa turística, nuestro interés fundamental es que la Ley 306 se modifique y puedan aplicar a ella personas naturales, que son las que han levantado el turismo en Nicaragua, la otra reforma es eliminar los montos de inversión que se exigen en la ley”, comentó Bugna.
Bugna expresó su profunda preocupación ante la visible intención del gobierno de que se apruebe una ley que no beneficia a las Pymes turísticas.
“Nos parece increíble que mientras todos los candidatos andan hablando de las Pymes y la importancia de darles apoyo, el gobierno quiera que se apruebe esta ley que no nos beneficia y que con, seguridad, de aprobarse --cosa que esperamos no pase--, tendrá que ser vetada en la siguiente legislación, entonces, ¿para qué desgastarse? Mejor modifiquemos la 306 para que cada empresario, en base a sus capacidades desarrolle su negocio y acceda a incentivos”, dijo Bugna.
Total desacuerdo
Un ejemplo del esfuerzo nicaragüense que no es apreciado dentro de ninguna ley de incentivos a la industria turística es el caso del restaurante Las Pitahayas, ubicado en Ticuantepe, el cual nació hace doce años, y gracias al empeño de sus propietarios ha crecido sin ninguna ley o apoyo, hasta contar con un capital de 500 mil dólares.
Fue por esta razón, manifiesta en un escrito que envió a EL NUEVO DIARIO el señor Boanerges Obando Rostrán, propietario del local, que aplicaron a la Ley 306 para ampliar sus operaciones y construir un hotel de campo en ese lugar, y la respuesta del Intur fue: “No aplica”.
“Hoy en día sí hemos notado una agresión directa a los intereses de los micro, pequeños y medianos empresarios turísticos de Nicaragua, porque aquí se motiva, promociona, incentiva, premia y hasta se financia con fondos estatales el gran capital extranjero”, señala el señor Obando.
También Obando comentó que al continuar indagando sobre por qué no puede una empresa de capital nacional acceder a los beneficios de la 306, le respondieron que se beneficiaría a Las Pitahayas con un proyecto de reinversión, sólo si el hotel era ubicado en otro terreno.
“Cómo, de dónde y por qué Las Pitahayas va a trasladar su inversión, si es en ese punto donde nos ubicamos que hemos logrado hacer lo poco que hemos hecho bien. Me parece mentira…, aquí no estamos hablando de gran capital extranjero ni socios millonarios, estamos hablando de los mismos nicas atrevidos que han creído en el potencial de Nicaragua”, dijo Obando.
Obando manifestó que este gobierno tiene los días contados, y al parecer lo que menos le interesa es dejar las cosas parejas, sino congratularse con el capital extranjero cabildeando la aprobación de los BIT.
Competencia desleal
La pregunta de las Pymes turísticas en todo el país es la misma: ¿Cómo crecer con un Cafta que abre puertas a los norteamericanos y no aboga por el desarrollo de los empresarios nacionales?
Los nicaragüenses no pueden competir, partamos de por qué no vemos en Granada o las playas de Rivas
inversión nacional. Sencillo: los norteamericanos vienen aquí, toman fotografías de un local que quieren comprar y sus bancos les prestan al dos por ciento de interés, y
vienen a montar negocios, y años después van a su
país y prestan para recapitalizarse, dijo el presidente de Cantur, mientras el nicaragüense presta sobre su
propiedad al 16 por ciento de interés si trabaja
con el banco, y más si trabaja con microfinancieras,
y no puede recapitalizarse porque vive ahogado con las deudas.
“Aquí existe competencia desleal, es notoria, pero lo más increíble y doloroso es que es el mismo Estado el que permite que se dé al no apoyar a los empresarios
nacionales que están manteniendo la economía activa, generando empleos y conservando la cultura y tra-
diciones que las grandes cadenas hoteleras no conservan. Si Nicaragua pierde su cultura pierde todo, porque destinos de playa, naturaleza, hay en otros sitios, pero el turista que viene hasta aquí quiere conocer a la gente, la cultura, la comida, y eso lo permiten las Pymes turísticas”, concluyó.