Nacional

Sigue saqueo de madera

* Dirigente comunitario asegura que en la Desembocadura de Río Grande están diseminadas enormes cantidades de árboles cortados por madereros furtivos

Heberto Jarquín

Bluefields / RAAS
El tráfico ilegal de madera en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) no se detiene a pesar del decreto de veda forestal emitido por el Presidente de la República, ingeniero Enrique Bolaños. Esta semana, una unidad del Destacamento Naval del Atlántico (DNA) descubrió un lote de 311 trozas de caoba y cedro macho en el municipio de El Tortuguero.
Según el jefe del DNA, capitán de fragata Manuel Mora Ortiz, son 217 trozas de caoba y 94 de cedro macho escondidas cerca del río Pahara Tigni, y que se presume fueron cortadas a raíz que entró en vigencia el decreto de veda forestal.
Mora explicó que el hallazgo de este nuevo lote de madera se produjo cuando una comisión interinstitucional inspeccionaba el sector de Kum Kum, donde la Fuerza Naval ha enviado barcazas para remolcar alrededor de 12 mil trozas de madera preciosa que flotan en ese río.
Aparece dueño
El capitán de fragata Mora informó que en el momento que una plana (barcaza) remolcaba una balsa con las 311 trozas de caoba y cedro macho encontradas en Pahara Tigni, apareció un señor de apellido Becker Wong, quien reclamó como suyo el lote de madera.
“Becker Wong confesó que esa madera la había escondido cuando se enteró de la entrada en vigencia del decreto emitido por el presidente Enrique Bolaños”, anotó Mora.
Recientemente, el dirigente comunitario de la Desembocadura de Río Grande, Leonzo Nigth, denunció que en sectores montañosos de ese municipio se encuentran escondidos miles de árboles que han sido derribados por madereros furtivos.
“Lo más preocupante es que hasta el momento ninguna autoridad ha llegado a inspeccionar los destrozos provocados por la mafia maderera en la Desembocadura de Río Grande”, lamentó Nigth.
Venia comunitaria
Leonzo Nigth denunció que algunos habitantes de la comunidad de Karawala, cabecera del municipio de la Desembocadura de Río Grande, lo han amenazado con lincharlo por haber denunciado irregularidades cometidas por la aserradora San Roque, del empresario Maximino Úbeda, quien tenía una concesión para explotar 10 mil manzanas de bosque por un período de 20 años en ese remoto territorio de la RAAS.
“Da lástima saber que existen comunitarios que respaldan a estas empresas madereras que destruyen el bosque, por el simple hecho que generan empleo temporal”, deploró Nigth, quien señaló al alcalde de la Desembocadura de Río Grande, Leslie Downs, como azuzador de las personas que lo han amenazado.
“Responsabilizo al alcalde Downs por lo que me pueda suceder; él es un protector incondicional de la empresa San Roque”, añadió Nigth, quien exhortó a sus detractores a unirse para proteger los bosques, que son patrimonio de los nativos y amenazados por la tala indiscriminada.
Protección
El jefe de la Fuerza Naval en la RAAS, capitán de fragata Manuel Mora, afirmó que se están tomando todas las previsiones para proteger la madera que está siendo trasladada de Kum Kum a Bluefields, e impedir que se siga deteriorando o se pierda.
“Las 311 trozas incautadas en Pahara Tigni también fueron traídas a la base de la DNA”, explicó Mora, quien también dijo que hacen falta recursos para seguir explorando en otras zonas de la RAAS, donde se presume que hay lotes de madera escondidos.