Nacional

Tientan a familia de Natividad Canda

* Puede tratarse de un engaño, pero abogado demandante les recomienda aceptar el dinero

COSTA RICA Y CHINANDEGA
Familiares de Natividad Canda Mairena, muerto tras recibir unas 200 mordeduras de dos perros rottweiler, el pasado 10 de noviembre en Lima de Cartago, están recibiendo ofertas para llegar a un acuerdo que evite la demanda resarcitoria que el abogado Luis Fernando Sáenz presentó este viernes ante la Fiscalía de Cartago.
Los demandados por negligencia y prestación de auxilio, que conlleva a un delito, son el Estado costarricense (los policías Asdrúbal Luna y Erick Sánchez); el dueño de los perros, Fernando Zúñiga; el guarda de seguridad, Luis Guillermo Hernández, y el propietario del taller.
Sumas considerables
Las propuestas que se mencionan oscilan entre los 3 millones de colones (unos 60 mil dólares), y los 300 millones de colones (más de medio millón dólares); en el primer caso se le agregaría una casa.
El abogado reveló que dos personas viajaron a Nicaragua (a Chinandega), a buscar a Juana Francisca Mairena (madre de Natividad), y al no encontrarla les dijeron a unas hermanas de Canda que les ofrecían los 3 millones de colones y una casa, a cambio de que se abstuvieran de seguir con la demanda.
Les indicaron que regresarían en dos días con el dinero y hasta dejaron un número de teléfono para que se comunicara doña Juana Francisca, sin embargo, han pasado cuatro días y no se sabe nada de los extraños que llevaron la propuesta. “Es una cosa rara, yo no sé si es que quieren causar confusión, pero lo cierto es que se han hecho las ofertas, incluso aquí (Costa Rica), a mi representada le ofrecieron 300 millones de colones. Lo raro y peligroso es que hasta ofrecieron traer ilegalmente a las hermanas de Canda. Lo otro es que no contestan el número telefónico que dieron”, declaró Sáenz.
Añadió que hay elementos que llaman la atención, porque los supuestos negociadores aducen ser de una empresa importante que se ubica cerca del taller donde fue atacado Canda. “Ahí no hay ninguna empresa con esas características, lo cierto en todo esto es que el mayor interesado en que no prospere una demanda es el Estado, porque dos agentes policiales están implicados en negligencia”, adujo.
Abogado recomienda aceptar
A pesar de las inconsistencias que se observan, el abogado opina que si la oferta de un acuerdo (300 millones de colones) es real, lo conveniente sería que doña Juana Francisca la acepte.
Respecto de la demanda presentada este viernes, Sáenz dijo que el monto no se establece, porque será hasta que acuse la Fiscalía que tendrán cinco días para estimarlo; y que también se debe contar con el estudio que debe hacer un actuario matemático, nombrado por la Corte. Éste es un perito especial en daño moral, sicológico y económico.
El abogado consideró que el fiscal adjunto (Julián Martínez) que lleva el caso está tratando de “atar todos los cabos” para que no se caiga el trabajo que realiza. “Está muy interesado y no quiere que queden dudas. Ha pedido hasta dos ampliaciones al perito en balística Gustavo Castillo Montoya, porque está tratando de cerrar todos los portillos”, comentó.
Sáenz informó que el defensor de los policías Asdrúbal Luna y Erick Sánchez presentó un alegato en contra de los peritajes que se han hecho en el proceso investigativo, con el propósito --a su juicio-- de restarle credibilidad y desvirtuar la labor del perito.
Dichas conclusiones peritales reiteran que dos agentes de la Policía pudieron disparar para socorrer con más prontitud a Canda, es decir, que en los agentes Luna y Sánchez podría recaer “la negligencia, omisión de auxilio e incumplimiento de deberes”, causales que podrían tipificar el hecho como homicidio culposo, porque hubo “posibilidad real y efectiva” para que los efectivos policiales dispararan a los perros “sin impactar al ofendido”.
El informe perital se sustenta en el vídeo grabado la noche de la tragedia, fotos de las escenas, testigos, y los elementos recabados durante la reconstrucción del hecho, el pasado 23 de febrero.
Confirman en Nicaragua
Cipriana Mercedes Canda Mairena, hermana mayor de Natividad Canda Mairena, quien falleció el 10 de noviembre de 2005 por las múltiples heridas producidas por dos perros guardianes rottweiler en un taller en Lima de Cartago, dijo a EL NUEVO DIARIO que un sujeto identificado como Santos Ramírez, presuntamente enviado por un norteamericano que reside en esa localidad costarricense, le ofreció el sábado último 300 millones de colones por la indemnización de Natividad.
Al contemplar una fotografía de su hermano, Cipriana Mercedes dijo en su humilde vivienda del barrio Candelaria, que le resulta extraño que el emisario --quien tiene una hermana en Chichigalpa-- le haya ofrecido trasladarla con un permiso vía Río San Juan hacia Costa Rica.
Dijo que, además, Ramírez le recomendó abrir una cuenta de ahorro en una sucursal bancaria nicaragüense para guardar la jugosa suma de dinero ofrecida por el gringo, cuya identidad no reveló, el cual es propietario de la Empresa “Bandeco”, que funciona contiguo al taller donde Natividad fue destrozado por los dos furiosos canes.
“Aparentemente ese gringo quiere indemnizarnos porque su empresa está paralizada tras la muerte de mi hermano, y quiere volver a trabajarla”, aseguró Cipriana Mercedes, a quien le parece raro que Fernando Zúñiga, aparente socio del norteamericano y dueño del taller donde murió Natividad, no se pronuncie.
A la espera de Santos Ramírez
La hermana mayor de Natividad, a quien supuestamente el norteamericano solicitó para entregarle el dinero, manifestó que se comunicó telefónicamente con Alberto y Carlos Bonilla, quienes le dijeron que no conocen a Santos Ramírez, sólo a Santos Zelaya, quien de acuerdo con los rasgos físicos aparentemente es el mismo.
“Santos dijo que me llamaría por teléfono, se llevó mi número de celular y cédula de identidad porque me iba a mandar dinero de parte del gringo para viajar a Costa Rica, y aún espero”, expresó Cipriana Mercedes.
Aunque no confía plenamente en el enviado del norteamericano, se pronunció a favor de una compensación de parte del dueño del taller a su mamá, y de la acusación de Nicaragua a Costa Rica por xenofobia.