Nacional

Aminta Granera nueva jefa de la Policía

*** Termina un tormentoso período y se abren interrogantes sobre la conducción que asumirá la todavía Comisionada General *** El caso Bendaña sigue siendo una “papa caliente”, y el entorno del caso Polanco lo más negativo del mandato que se extingue

La comisionada general Aminta Granera fue nombrada ayer por el presidente Enrique Bolaños como la nueva jefa de la Policía Nacional, terminando así la sucesión de mando más polémica en la historia del cuerpo uniformado.
“Ustedes decían que querían a una de las dos muchachas, entonces, a la comisionada Aminta Granera es a la que hemos escogido para que siga al mando de la Policía”, expresó Bolaños.
Granera se convierte en la segunda mujer que dirigirá las fuerzas del orden, a partir del próximo cinco de noviembre, luego que en la década de los ochenta asumiera Doris Tijerino la jefatura de la entonces Policía Sandinista.
El nombramiento del sucesor del primer comisionado Edwin Cordero fue hasta el último momento un enigma. Todavía minutos antes que diera inicio la conferencia de prensa en la cual Bolaños anunció al nuevo jefe policial, los nombres de la comisionada general Ana Julia Guido y el comisionado general Horacio Rocha no estaban descartados.
Lo hizo de suspenso
El mandatario se presentó a la conferencia de prensa con hora y media de atraso. Inició su discurso leyendo la legislación referida al nombramiento, rotación y baja en la Policía Nacional.
A continuación explicó los motivos que lo llevaron a retrasar el anuncio. Uno de ellos fue para darle tiempo a Cordero a que preparara su entrega.
“Cuando ya hay alguien nombrado, el actual Director General pierde un poquito de poder, porque le van a ver más la cara al nuevo. Entonces no queríamos adelantarnos por mantener la unidad en la Policía, el mando unificado, y hacerlo con el tiempo prudente necesario”, agregó.
Luego el mandatario se refirió a la gestión de Cordero, y pareció perder un poco de lucidez, ya que aseveró que una sola persona de la sociedad civil no puede atreverse a asegurar que sus derechos humanos fueron violados por la Policía.
“Pronto me despediré de la Presidencia de la Republica y voy con la satisfacción de que ha habido policías muertos, que han perdido un ojo, lesionados, pero no hay una sola persona de la sociedad civil que diga que hemos violado sus derechos humanos, pegándole balazos o matándolo, o que digan genocidio como existía antes en otras instituciones”, afirmó.
Las palabras del mandatario fueron totalmente contradictorias con la realidad, pues una vez nombrada Granera, cuando tomó la palabra, recordó que en los últimos tres años la institución ha dado más de 400 bajas deshonrosas.
Las más recientes estuvieron vinculadas a las agresiones que sufrieron estudiantes de secundaria pasadas por televisión, donde quedó en evidencia la brutalidad policial. Y otro botón de muestra: el joven José María Castillo fue operado seis veces luego de una golpiza policial ocurrida el 15 de octubre de 2005.
¿Y Bendaña?
Al referirse al futuro del comisionado mayor Carlos Bendaña --mencionado en el caso Polanco--, Granera evitó hacer mayores comentarios.
“Casos particulares prefiero no entrar hoy a tocarlos, el Presidente fue claro en que nos limitáramos al momento del nombramiento”, manifestó.
El primer comisionado Edwin Cordero anunció hace ya varias semanas que Bendaña debía pasar a retiro con él. Granera había secundado esta opinión. Sólo Ana Julia Guido había manifestado una opinión diferente. Ahora la suerte pareciera echada.
Sin embargo, el futuro de Bendaña estará finalmente en las manos del ministro de Gobernación, Francisco Fiallos, ya que la ley establece que es el encargado de nombrar a los nuevos subdirectores generales de la Policía.
Fiallos no quiso referirse al tema. “En este momento está en su puesto (Bendaña), ya vamos a conversar con la comisionada Granera para ver cuál es su propuesta, y tomaré una opinión en base a ello y a mis consideraciones”.
¿Quién es Aminta Granera?
Granera nació el 18 de septiembre de 1951. Actualmente tiene 54 años. Fue jefa del Estado Mayor y luego de la Secretaría del Ministerio del Interior (MINT), bajo las órdenes directas de Tomás Borge. También fue jefa de la Secretaría de la Policía, de la Jefatura de Managua, de Tránsito Nacional, y por último Inspectora.
Fue novicia religiosa del Colegio La Asunción. Estudió para ser monja en Guatemala. Allí conoció a miembros de la guerrilla guatemalteca, a inicios de los años setenta. Luego se unió al Frente Sandinista.
Es graduada en Sociología, Filosofía y Teología. Obtuvo Posgrado en Gerencia Empresarial en la Universidad “Thomas More”. En 2000 realizó estudios, y se graduó con honores tanto a nivel universitario como en la Academia “Walter Mendoza”. Es hermana de Ariel Granera Sacasa, asesor de la Cancillería.
El 12 de agosto de 2002, el presidente Enrique Bolaños ascendió al grado de comisionada general a la comisionada mayor Aminta Granera. Momentos antes, el entonces ministro de Gobernación, Arturo Harding, la nombraba Inspectora General de la Policía Nacional.
¿Vuelve la tranquilidad?
Una fuente policial manifestó que, por lo menos, el nombramiento de Granera terminará con la crisis interna que enfrentó la Policía por la sucesión de Cordero.
“Lo positivo es que por lo menos se va a terminar la inestabilidad que generó la zozobra de quién era el nuevo jefe. Ahora hay que definir una línea de trabajo, que se salga este tema de la agenda que ha estado ocupando un espacio amplio”, manifestó un oficial consultado por END.
¿Cambiarán ahora las reglas del juego a lo interno de la Policía?
En manera general eso no es así, pero siempre cada persona tiene sus preferencias. Ahí lo que cambian son los estilos de dirección.
Los retos de la nueva directora
Roberto Cajina Leiva, asesor civil en seguridad y defensa, puntualizó los retos que la recién nombrada Directora General de la Policía Nacional debe asumir en su período.
El primero, apuntó, es recuperar la legitimidad que la institución venía perdiendo por diferentes situaciones que generaron crisis, como el asesinato de cuatro policías en Bluefields; el reconocimiento del director nacional que a informantes se les pagaba con droga, y el asesinato de Jerónimo Polanco.
“La Policía ha venido enfrentando en la actual administración una cantidad de debilidades estructurales, de liderazgo, de conducción, de la organización operativa de la Policía”, señaló Cajina.
“El segundo reto es la revisión de la estructura actual de mandos y cargos de la Policía. Es necesario que haya cambios”, aseguró el experto.
Combatir la corrupción a nivel individual y a nivel estructural es otro reto que tiene Granera, señaló. Y atender con mayor interés el sistema de educación policial también es otra responsabilidad de Granera, sostuvo el consultor. “Es decir, cómo se están captando policías o aspirantes a policías, y cómo se está formando y capacitando a esos aspirantes”, expresó.
Cordero incapaz de manejar caso Polanco
Cajina destacó la “incapacidad” del comisionado Cordero para manejar el caso. “Creo que se equivocó. Él debió haber pasado inmediatamente a suspensión temporal al comisionado Bendaña, lo cual no significaba decir que era culpable o inocente, y esperar a que terminaran las investigaciones”.
Sin embargo, otras fuentes policiales consultadas por EL NUEVO DIARIO, expresaron que Bendaña fue el único investigado a raíz del escándalo de las supuestas coimas. En su momento, también fueron mencionados otros comisionados.