Nacional

Admiten acusación contra Delvin Jirón

* Blufileños siguen con incredulidad pasos que se dan para esclarecer asesinato de cuatro policías

Heberto Jarquín

Bluefields/ RAAS
El defensor público Juan de Dios Guevara Baltodano, abogado de Delvin Jirón Gutiérrez, un antiguo agente antidroga de la RAAS, acusado por el fiscal Javier Morazán por supuesta colaboración necesaria en el asesinato de cuatro oficiales de la Policía el 4 de mayo de 2004, en la jefatura policial de Bluefields, señaló que el juez de Audiencias, Martín Henríquez Sotelo violentó el principio de presunción de inocencia, porque al admitir la acusación en contra de Jirón argumentó que existían suficientes evidencias de la participación de éste en el hecho sangriento.
“No es al juez de Audiencias sino al juez técnico o al jurado de conciencia a los que les corresponde determinar si e procesado es inocente o culpable, de modo que el juez de Audiencias, Henríquez, se extralimitó en sus funciones”, se quejó Guevara, quien solicitó que su defendido pase al Sistema Penitenciario de Bluefields “porque no es correcto que lo custodien sus acusadores”.
El juez de Audiencias del Distrito de Bluefields, Martín Henríquez, admitió la acusación en contra de Jirón y programó el juicio para el 28 de agosto a las 09:00 de a mañana.
Según Guevara, la supuesta fortaleza de la acusación, basada en la declaración de Ana Estela Valderrama, una funcionaria policial que es la única sobreviviente y testigo directa de la masacre de los oficiales Juan José Fúnez, Ruth González, Johnny Dometz y Róger Villachica, quien ha declarado que reconoció la voz de Jirón entre los sicarios, y que él la amenazó posteriormente en el Laboratorio Central de Criminalística, es frágil, porque ella esperó dos años para hacer tal afirmación.
Graves cargos
Según la Fiscalía, Delvin Jirón es la persona que aprovechando su condición de policía activo en 2004, sirvió de enlace entre los cinco sicarios que masacraron a los agentes del orden. Se presume que los asesinos fueron encabezados por un colombiano de nombre Robert Wilson. Carlos Alberto Padilla, Marcos Reñazco y José Ángel Padilla, fueron enjuiciados y declarados inocentes por supuesta colaboración necesaria en la masacre de los cuatro uniformados.
Jirón, quien tendrá que enfrentar otro juicio por supuesto tráfico interno de estupefacientes, sostiene que es víctima de un montaje de sus antiguos compañeros de la Policía, sin embargo, la Fiscalía insiste en que existen suficientes evidencias de su participación en el delito que se le imputa.
Mientras tanto, en las calles de Bluefields se observa un ambiente de incredulidad de que se haga justicia por el horrendo asesinato de los cuatro oficiales en su propio cuartel.