Nacional

Costa Rica se arrebiata a propuesta de la CIDH

*** Acalorada audiencia en Guatemala, donde se señalaron los casos de irrespeto a los derechos humanos de los migrantes nicas *** Casos impresionantes del destrozado por los perros y el linchado por su nacionalidad *** Representante tica comenzó por desconocer competencia de la CIDH, pero acogió entusiasmada la propuesta de arreglo que hizo el presidente de la Comisión

Vladimir López

CIUDAD DE GUATEMALA (ENVIADO ESPECIAL)
El presidente de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, CIDH, Evelio Hernández Arévalo, propuso una solución negociada en la denuncia presentada por el Estado nicaragüense contra Costa Rica, por incumplimiento en el deber de brindar las debidas garantías en la protección de los derechos humanos.
Esa propuesta del doctor Hernández Arévalo fue aceptada de inmediato por la delegada del gobierno de Costa Rica, Gioconda Úbeda, quien pidió que la misma le fuera entregada por escrito, mientras que el representante de Nicaragua, José Antonio Tijerino Medrano, también solicitó la propuesta por escrito, pero dijo que no podía brindar una respuesta inmediata porque tendría que consultarlo debidamente ante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua.
En tanto, el canciller de la República de Nicaragua, Norman Caldera, dijo por medio del hilo telefónico que esa solicitud sería estudiada por el equipo jurídico de la Cancillería, pero la calificó como una oportunidad para mejorar la situación de los miles de nicaragüenses que viven y trabajan en Costa Rica.
“Nosotros vamos a buscar todas las soluciones posibles para mejorar la situación de nuestros compatriotas en Costa Rica. Estén seguros de que vamos a analizar con seriedad y responsabilidad esa propuesta”, agregó el canciller Caldera.
Una audiencia movida
La propuesta del presidente de la CIDH surgió casi al concluir una agitada audiencia entre los representantes de Nicaragua y Costa Rica, en la denuncia que el gobierno de Managua interpuso el seis de febrero del presente año en contra de Costa Rica, ante la falta de garantía a la protección de los derechos humanos de los miles de nicaragüenses que trabajan y viven en ese país.
Como se recordará, este procedimiento se utilizó como requisito previo para que Nicaragua, como Estado Parte, pueda demandar a Costa Rica ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
“Nicaragua ha confiado siempre en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, y por ello nuestra primera manifestación consiste en afirmar que hemos reconocido de manera amplia la competencia de la Corte y de la Comisión”, dijo en la audiencia el doctor Tijerino Medrano.
Agregó que los señores comisionados de la CIDH no deben dudar en ningún momento de esa sumisión de Nicaragua a ambos órganos del Sistema Interamericano, y es por ello que ha concurrido siempre a las citas de la Comisión y a las demandas que le han opuesto ante la Corte.
“Con esa confianza”, añadió, “ahora ha denunciado al Estado de Costa Rica por incumplimiento en el deber de brindar las debidas garantías en la protección de los derechos humanos de la Convención Americana de Derechos Humanos y en otros compromisos internacionales, en perjuicio de ciudadanos nicaragüenses residentes en Costa Rica, en el contexto de un clima de xenofobia generado por la impunidad y la retardación de justicia”.
Ante los cuestionamiento de los delegados de Costa Rica y de los miembros de la CIDH, el doctor Tijerino argumentó que existe una encuesta realizada por el Instituto de Desarrollo de la Universidad Nacional de Costa Rica, donde se plasma que una gran mayoría de costarricenses (74 por ciento) está muy de acuerdo conque existe discriminación hacia los ciudadanos nicaragüenses residentes en ese país.
Asimismo, expresó que hay registros que indican que la discriminación de los costarricenses hacia los nicaragüenses tiene arraigo histórico, lo cual es demostrado por el sociólogo tico Carlos Sandoval García, en su libro publicado por la Universidad de Costa Rica, y titulado “Otros amenazantes: Los nicaragüenses y la formación de identidades nacionales en Costa Rica”.
También recalcó que la xenofobia y la discriminación de un sector de los ticos hacia los nicaragüenses, ha sido aceptada por el actual mandatario Óscar Arias, Premio Nobel de la Paz.
Piden archivar expediente, pero aceptan solución amistosa
Hay que destacar que la delegada de Costa Rica, Gioconda Úbeda, quien en determinado momento confesó ser medio nicaragüense, en todo momento trató de minimizar la denuncia por la falta de garantías a los derechos humanos de los nicaragüenses residentes en ese país (xenofobia y discriminación), y trató de encauzar a la audiencia hacia los casos de Natividad Canda Mairena y José Ariel Urbina Silva.
En el resumen de su ponencia, la doctora Úbeda interpuso las excepciones preliminares, tratando de desconocer la jurisdicción de la Comisión en el caso y que se archivara el expediente.
La doctora Ubeda solicitó a los miembros de la Comisión que le aclararan que habían sido convocados por los casos “aislados” de Natividad Canda y José Ariel Silva, que era lo que ella tenía entendido, y no de prejuzgar la existencia de xenofobia y discriminación de un sector de la población de su país hacia los nicaragüenses.
También, la delegación de Costa Rica evidenció su enojo ante la presentación de Nicaragua, que incluyó un vídeo que muestra las espantosas imágenes de la muerte de Natividad Canda, y las cicatrices aún tiernas de los sobrevivientes en el caso de La Guácima, donde José Ariel Urbina Silva fue linchado por una turba.
Sin embargo, cuando el presidente de la CIDH propuso la solución amistosa entre ambos países, fue la primera en levantar la mano para pedir la palabra y aceptar la propuesta, solicitando que ello quedara plasmado en acta.
Se conoció que Nicaragua, para poder aceptar esa solución amistosa, deberá pedir garantías de que Costa Rica reforme leyes importantes, tales como el Código Procesal Penal, que en estos momentos está permitiendo impunidad en los caso de Natividad Canda y José Ariel Urbina Silva.