Nacional

Súper ambientalista entre los clonadores


Valeria Imhof

Consternados se encuentran los directivos y trabajadores del organismo ambientalista “Alexander von Humboldt”, ante la captura del ingeniero Felipe Ortiz Miranda, quien desde hace ocho años labora en esa institución como responsable de desarrollo local, y siempre ha mostrado una conducta intachable.
“Nosotros estamos sorprendidos y consternados con esta noticia”, manifestó ayer a EL NUEVO DIARIO, Víctor Campos, Subdirector del Centro, desde donde Ortiz ha denunciado constantemente el poder político y económico que se mueve detrás de las actividades mineras en Nicaragua y los daños que causan al medio ambiente.
Ortiz Miranda fue arrestado el viernes por la noche en el Hotel Crowne Plaza de Managua, junto a cuatro individuos --tres de ellos guatemaltecos-- señalados de pertenecer a una banda dedicada a la clonación de tarjetas de crédito y débito.
Presuntamente Ortiz conoció a estos sujetos en el bus que lo traía el jueves pasado desde Honduras a Nicaragua, les dio su número de teléfono celular y posteriormente se encontraron en Managua.
“Estoy impactado, conozco a Felipe de casi toda la vida”, expresó Campos, al señalar que se dio cuenta de que había sido detenido a través de los medios de comunicación.
Como una bomba
“La noticia nos cayó como una bomba y hay reacciones encontradas, porque por un lado está la solidaridad, pero también tenemos que ser prudentes. Nosotros confiamos en la inocencia de Felipe, pero tendríamos que esperar el resultado de lo que digan los tribunales, si podemos confiar en la justicia”, señaló. Dijo que su arresto fue una sorpresa, porque nunca estuvo involucrado en actos ilícitos y tampoco demostró actitudes fuera de lo común en la oficina, donde según algunos trabajadores, se mantenía casi doce horas al día.
“No hemos registrado llamadas raras o insistentes de gente que no está en el medio, ni tampoco movimientos raros, tampoco hemos visto ostentación de que haya obtenido ingresos adicionales más que lo que normalmente lograba obtener de su trabajo”, indicó.
Campos relató que el martes 11 de julio, Ortiz viajó a Tegucigalpa, Honduras, a participar en una reunión sobre las industrias extractivas en Centroamérica para dar asesoría a la Asociación Nacional de Ong de Honduras (Asonog).
“La reunión era el 12 y él tenía que regresar el 15 de julio, pero tenía que hacer un viaje a Copán, asumo que encontró la gente de Asonog en la reunión, y entonces regresó a Managua el jueves por la noche”, narró.
Según la denuncia de la Fiscalía, a Ortiz le fueron ocupadas varias tarjetas de crédito a su nombre, documentos y fotografías varias, dos billetes de cien córdobas, 14 billetes de veinte dólares y 106 lempiras. Además, un teléfono celular y seis “vaucheres” de Credomatic, entre otros objetos.
De acuerdo con la acusación, Ortiz fue reconocido por la dependienta como la persona que el día 14 de julio se presentó a las 3:30 p.m en la Relojería y Joyería Gertsch & Molina S.A. en Galería Santo Domingo, acompañado de un muchacho moreno, alto y de cuerpo atlético, quien procedió con tarjetas de débito a comprar un reloj Rolex de oro y acero.
La denuncia señala que Ortiz permaneció en el lugar, cuando llegaron personas conocidas de él, y compraron con varias tarjetas de débito otro reloj de las mismas características y luego se retiraron de la tienda.
Currículum de lujo
Ortiz es ingeniero agrónomo y es considerado uno de los mejores especialistas en suelo del país. En su currículum se destaca que ha realizado la cartografía y los mapas de las clasificaciones de suelo en gran parte del territorio nacional.
Se formó como perito agrónomo en Juigalpa en los años 70, y luego se graduó de ingeniero en la Universidad Nacional Agraria (UNA). Ha realizado varios cursos internacionales sobre suelo, y desde hace tres años se desempeñaba como consultor permanente del Centro Humboldt.
Últimamente estaba trabajando en un proyecto para llevar agua potable a Somotillo, Chinandega, sin embargo siempre se destacó por su beligerancia contra la explotación minera en Nicaragua, denunciando los estragos que esta actividad causa al medio ambiente. A raíz de sus investigaciones sobre el tema, en 2004 se publicó el libro: “No todo lo que brilla es oro”, editado por el Centro Humboldt, en el que Ortiz documenta detalladamente las concesiones mineras otorgadas por el Gobierno de Nicaragua y cómo esa actividad no contribuye al desarrollo de los municipios.