Nacional

Se disparan los delitos sexuales

* Cenidh presenta datos comparativos entre 2005 y lo que va de 2006

Tania Sirias

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) presentó en conferencia de prensa los índices de violencia intrafamiliar y sexual correspondientes a 2005 y el primer semestre de 2006, duplicándose la cifra de violaciones cometidas contra la mujer.
En 2005 recibieron 195 casos, pero sólo en el primer semestre de este año se registraron 216 denuncias. La mayoría de los casos fueron recopilados en las delegaciones de Chontales, Estelí, y la sede en Managua.
Es por ello que esta institución de derechos humanos realizó cinco talleres de capacitación sobre Violencia Intrafamiliar y Sexual dirigidos a 25 promotoras de 11 comisiones perteneciente a esta red, explicó Judith Schwingruber, psicóloga y miembro del Cenidh.
En esta capacitación se dotó a las promotoras de herramientas para poder ayudar a las mujeres que están sufriendo algún tipo de violencia. Se abordó el tema de la violencia de género, las causas y secuelas que la violencia deja en las víctimas; se cerró con el tema de los procedimientos legales tanto a nivel nacional como internacional.
Juigalpa: un municipio violento
Schwingruber comentó que los promotores solicitaron más ayuda tanto en el área legal como en el área psicológica para atender los casos de violencia que sufren las familias nicaragüenses. También se realizaron campañas de sensibilización en los municipios del país donde se reportan más casos de violencia.
Entre las denuncias que más se reportaron está la violencia física, pero, además, la económica, ya que muchas mujeres demandaron a sus ex cónyuges pensión alimenticia para sus hijos.
“Hay que recordar que la violencia económica es otro de los flagelos que se debe combatir, es la más silenciosa, pero es una de las principales causas que generan la violencia física”, dijo Gabriela Chavarría, miembro del equipo de educación del Cenidh.
El mayor índice de violencia se reportó en Juigalpa --135 casos--, debido a que en esta zona predomina una cultura machista, expresó Chavarría. “Persiste en el hombre ese deseo de mantener a la mujer bajo su dominio, de creer que es parte de su propiedad, eso provoca que ante incidentes la golpee o le violente sus derechos”, dijo.
Otra de la causas de la violencia intrafamiliar es el alto índice de desempleo que existe en ese municipio y en el resto del país, comentó Schwingruber.