Nacional

Resguardan madera del río Kum Kum

* Artesanos de muebles apenas conocen árboles del Atlántico porque todos se los llevan hacia otros países

María Haydée Brenes

La madera que estaba en el río Kum Kum comenzó a trasladarse a los campos de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua y Aduanas de la Costa Atlántica, después que la Contraloría General de la República permitiera que se contratara la maquinaria sin necesidad de una licitación, ante el peligro inminente de que las tucas fueran arrastradas por la corriente hacia el mar o las mismas continuaran deteriorándose en las aguas.
Así lo expreso el ministro del Ambiente y Recursos Naturales, Cristóbal Sequeira, quien también dijo que el Ministerio de Hacienda desembolso millón y medio de córdobas para iniciar esta tarea, para la cual se necesitan unos ciento cincuenta mil dólares.
“Estamos colocando a buen resguardo la madera, y le hemos garantizado al Ministerio de Hacienda que el dinero que están proporcionando les será reembolsado una vez que se haya dado la subasta, la cual calculamos que se realizará en dos o tres semanas a lo sumo”, dijo Sequeira.
Agregó que han sido contratados miembros de las comunidades aledañas al Kum Kum para que “cacen” las tucas que se han zafado de los amarres y andan a la deriva.
“Tal como predijimos, existe deterioro en algunas tucas, con lo cual pierden calidad, debido al tiempo que pasaron dentro del agua, por eso se está trabajando al ciento por ciento para sacarlas de esa zona y protegerlas hasta la subasta”, dijo el ministro Sequeira.
Por su parte, el representante de las pequeñas y medianas empresas del sector madera-mueble, Lolo Morales, manifestó durante la exposición de la Ley de Veda Forestal que el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, junto al Instituto Nacional Forestal, realizaron ayer, que el sector que representa aplaude la medida porque, de esta forma, se les brinda la oportunidad de darle valor agregado a la misma.
“Nosotros aplaudimos esta medida, porque aquí los recursos forestales no son aprovechados por las Pymes”, dijo el señor Morales, “toda esa madera del Caribe nosotros no la usamos, ni siquiera la conocemos, pues trabajamos con la madera que logramos conseguir en el Pacífico, y la madera como caoba o cedro, que compramos a veces cuando nos hacen pedidos especiales, la compramos en el Oriental, y son maderas picadas que los exportadores no reciben.
“Esta ley de veda, aun con todos los defectos que pueda tener, permitirá modificar nuestra balanza de exportaciones e importaciones en el sector mueblero, porque no podemos continuar exportando 800 mil dólares e importando 15 millones de dólares en muebles del resto de Centroamérica, China y Estados Unidos. Consideramos que esta ley propiciará la generación de empleos, y cesará la depredación, porque nosotros no requerimos esas inmensas cantidades para trabajar, por tanto, todos ganaremos con bosques protegidos”, afirmó el señor Morales.
Diez millones
El doctor Indalecio Rodríguez, Director Ejecutivo del Instituto Nacional Forestal, destacó que para la aplicación de la Ley de Veda Forestal se ha solicitado un presupuesto de dos millones de córdobas anuales, monto que será distribuido entre las instituciones a cargo de la aplicación de la misma.
“Para los próximos cinco años requerimos de diez millones, por ahora se está creando la infraestructura para el control con 62 nuevos puestos de vigilancia, ubicados en puntos estratégicos, y calculamos que en 18 meses se habrá concluido un inventario forestal en las zonas boscosas para determinar cuántos recursos poseemos. Lo que sí quiero dejar claro a toda la población nicaragüense es que bosques tupidos y cerrados ya no existen, porque todos han sido depredados”, señaló el doctor Rodríguez.
En estudio
Respecto del informe final del decreto de emergencia económica para las regiones autónomas del Atlántico, Río San Juan y Nueva Segovia, que prohibía la tala, comercialización y transporte de madera en las zonas antes señaladas, el doctor Rodríguez señaló que continúan estudiándose los más de 350 planes de manejo y los aserraderos.
“Es un trabajo lento que hacemos de manera consensuada, por ello aun no se ha entregado un informe final, pero se está trabajando, estudiando, y esperamos brindar la información completa en un tiempo prudencial que no sabría decir de cuánto es”, concluyó.