Nacional

Alarma social ante posible liberación de dos asesinos

* Magistrados complacientes acogen leguleyadas

Lizbeth García

Indignados están los familiares del mayor del Ejército, Santiago José Aburto, porque las personas que le dieron muerte --Marlon Felipe Narváez y el sobrino de éste, Albert José Cortés Narváez-- podrían quedar en libertad de un momento a otro, dado que la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua anuló el juicio oral donde los sentenciaron y ordenó la repetición del mismo.
Ayer mismo los abogados defensores, Carlos Garay y José Luis González, interpusieron un recurso de exhibición personal a favor de los acusados porque “han estado detenidos más de seis meses, y según la ley en seis meses deben tener sentencia”.
“Probablemente hoy salgan en libertad”, recalcó el abogado Garay, quien explicó que ellos recurrieron de apelación ante los magistrados de la Sala Penal Uno, conformada por Oscar Loza, Martha Lacayo y Enrique Chavarría, porque durante el proceso no les dieron los 15 días de ley para estudiar los nuevos elementos de prueba que el acusador particular presentó en su acusación, donde solicitó tipificar el delito de homicidio a asesinato, lo que derivó en un defecto absoluto por indefensión.
En atención a lo alegado por los abogados, los magistrados Oscar Loza y Enrique Chavarría decidieron anular el juicio y ordenaron al juez subrogante (en este caso el Octavo Penal de Juicio) repetirlo, “atendiendo a las consecuencias del defecto señalado”.
La magistrada Martha Lacayo disintió del criterio de mayoría emitido por sus compañeros, argumentando que los abogados apelantes no señalaron ni explicaron en qué consistía la omisión del Juez Séptimo Penal de Juicio, Octavio Rothschuh, que acarreó el defecto absoluto.
Defensores nunca alegaron
Lacayo indicó que la acusación particular que en su momento presentó Omar Díaz Cruz llenaba los requisitos de ley, lo que los abogados defensores habrían avalado al decir durante el juicio, cuando el juez los mandó a oír sobre las pretensiones del acusador particular: “No tengo nada que manifestar”, es decir, no se opusieron a la misma.
A juicio de la magistrada Lacayo, los recurrentes no tienen la razón porque no protestaron en su momento oportuno, “y no existe la indefensión alegada en esta instancia”.
Además, Lacayo indicó que el juez de primera instancia tiene la potestad para calificar los hechos acusados, por lo que a su juicio, la sentencia donde Octavio Rothschuh condenó a Marlon Felipe Narváez y Albert Cortes Narváez, a más de 30 y 15 años de prisión, respectivamente, debió ser confirmada.
El fiscal auxiliar Xavier Morazán, quien junto al también fiscal Manuel Reyes, instalaron la causa en las audiencias preliminar e inicial y juicio oral, respectivamente, informaron ayer que están analizando las acciones que el Ministerio Público tomará para revertir el fallo del Tribunal de Alzada, pero adelantaron que probablemente recurran de casación ante la Corte Suprema de Justicia, porque el argumento de los magistrados es débil, considerando que los abogados defensores no cuestionaron en su momento lo que llegaron a decir ante el Tribunal de Apelaciones.
Los hechos por los que los Narváez fueron acusados ocurrieron el 28 de diciembre de 2005, en las inmediaciones de la parada de la Universidad Centroamericana, donde la Policía estaba vigilando, y como vieron en actitud sospechosa a Marlon Felipe, intentaron requisarlo, pero éste disparó contra los policías. Entonces el mayor del Ejército decidió defender a los uniformados, pero en el acto recibió dos balazos en la cabeza y uno en el abdomen.
Marlon Felipe fue condenado a 27 años de presidio por el asesinato del mayor, tres años de prisión por tenencia ilegal de armas, dos meses de arresto por daños, y cuatro meses más, también de arresto, por amenazas de muerte, penas que juntas suman 30 años y seis meses, pero como se ordenó que las cumpla de forma simultánea, sólo iba a estar preso 27 años.
Albert José Cortés Narváez, quien supuestamente fue cómplice de su tío, había sido condenado a 15 años de prisión.