Nacional

“Pacto” para nacer es tumba para Colegio de Periodistas

* Transitorio de ley quiere ser utilizado para “reparto” entre dos organizaciones, dejando fuera a todos los demás * ¿Sólo los de UPN y APN pueden ser directivos del Colegio? * ¿Cuántos de los “enlistados” en APN son realmente periodistas?

Tuvo el colega Humberto Peralta un bello sueño. Soñó, primero, que la Ley de Colegiación de los Periodistas traería consigo la finalización de las pugnas políticas entre la UPN y la APN, soñó, además, que sería una respuesta definitiva y clarificadora al concepto de “profesional del periodismo”.
Se equivocó en ambos casos. En el primero porque la Ley 372 si bien hizo nacer el Colegio de Periodistas, también puso flores sobre su futura tumba al aprobar en el Artículo Transitorio Número 40 un “pacto” que dice: “Los cargos de cada uno de los órganos de administración y gobierno del Colegio serán distribuidos equitativamente entre los miembros de ambas asociaciones (APN-UPN) de periodistas, que los desempeñarán por periodos alternos”.
Pero resulta que el Colegio de Periodistas no sólo está formado por miembros de la APN y UPN, sino por otras organizaciones: ahí están el Sindicato Nacional de Periodistas, la Asociación de Camarógrafos y Fotógrafos de Prensa, la Asociación de Periodistas Parlamentarios y una gran cantidad de profesionales que no pertenecen ni a la APN ni a la UPN, pero que sí son miembros del CPN.
Si se aplica en las próximas elecciones el pacto UPN-APN del Transitorio 40, se violaría el derecho a reelegir y ser elegidos que, como miembros del Congreso Nacional del CPN, tienen los profesionales que no militan en esas organizaciones, de acuerdo con lo estipulado en el Articulo 11, que señala: “Son atribuciones del Congreso Nacional: a) Elegir a los integrantes de la Junta Directiva y del Comité de Ética y Honor, eligiendo de previo a la mesa directiva que presidirá la sesión en la que saldrán electas dichas autoridades”.
No habla el Artículo 11 (que no es transitorio) de repartimiento de poderes a partes iguales ni durante periodos determinados. Más bien propugna por una elección en plena democracia, donde todos los miembros del Congreso tengan iguales derechos, sin que existan de por medio “acuerdos previos”, “artimañas prefabricadas” a favor de determinadas organizaciones y en provecho de determinados individuos.
Cabe señalar que al ubicarse el manido Artículo 40 en el Capítulo XIV que se titula “Disposiciones Transitorias”, de hecho dejó de existir junto con el resto de artículos de este capítulo, que fue plasmado por los legisladores con el fin de dictar las medidas necesarias para organizar el Congreso Constitutivo del Colegio de Periodistas que se verificó el 27 de noviembre de 2004, y que dio como resultado la elección de una Junta Directiva “Chachagua” con todos sus resabios políticos.
"Piñata pactista"
Esta “piñata pactista” me deja entrever que todavía existen compañeros que aún no comprenden que el Colegio es una institución noble y superior que busca la excelencia a través de la unidad granítica del gremio, lejos de la corrupción y de los vicios sociales que corroen a los partidos políticos nacionales.
Ya el CPN no es ni la APN ni la UPN, es una INSTITUCIÓN que trasciende a cualquier unión o asociación. Una institución para dignificar la profesión del periodista a través del estudio y de la formación profesional permanente, y que, además, procura reivindicar los derechos humanos económicos y sociales de los periodistas.
“Si nuestro lema es ‘Por la unidad hacia la excelencia’, la unión no se logra con triquiñuelas y zancadillas políticas, sino en un plano de igualdad, democracia legítima, comprensión y solidaridad. Los intereses personales, las ambiciones políticas no caben dentro de un conglomerado moral y ético como pretende ser el CPN. Ese es mi sueño. Quizá en otra oportunidad pueda, sin abusar de la hospitalidad y el espacio que nos brinda EL NUEVO DIARIO, referirme al resto de “preocupaciones” del colega Peralta. Claro que tenemos que hablar en serio de estas cosas --pero muy bien informados, sin mentirillas como esa de decir que el presidente al hacer el registro de los periodistas, algunas veces fue alojado por colegas o amigos”, o señalar que el Congreso Extraordinario carecía de agenda, pues sí que la tenia y versaba sobre dos únicos puntos, a) aprobar el reglamento interno y b) aprobar el Código de Ética, metas que se lograron.
Fueron registrados
Por otra parte, el colega Peralta dice que los miembros del CPN que el presidente se dio el trabajo de registrar “no han sido ratificados”. Yo le aseguro que sí lo fueron, y sus nombres aparecen en la página 4B de EL NUEVO DIARIO del pasado miércoles 14 de diciembre de 2005.
Sin abusar del espacio ni del hospedaje que nos brinda en sus páginas EL NUEVO DIARIO, bien podríamos, estimado colega Peralta, sostener una controversia de altura sobre los problemas del CPN, que son muchos y aún están por resolverse.