Nacional

Bienes vendidos con valor de mercado y de oferentes


Luis Galeano

El gerente administrativo Financiero del BCN, Eduardo Zeledón, confirmó ayer por medio de un correo electrónico que para la subasta realizada a mediados de 2003 no se estableció precios base a los bienes, “para que fuera el mismo mercado el que determinara el valor de las propiedades a ser liquidadas”.
El BCN admitió en una comunicación a la Contraloría el pasado 7 de julio, no haber establecido precio base a ninguno de los inmuebles que subastó, todos ellos provenientes de los bancos quebrados en la era del ex presidente Arnoldo Alemán.
El documento denominado “Requerimiento del precio base del Centro Banic adjudicado a Bancentro”, enviado el pasado 7 de julio de 2006 por la presidenta del proyecto de liquidación de activos del BCN, Estelina López Conde, a la Contraloría, confirma que la subasta se hizo por presión del Fondo Monetario Internacional (FMI) y que los inmuebles se vendieron a precio de mercado, es decir, sin precio base.
Zeledón señaló ayer que “el valor real de las propiedades se determinó libremente en el mercado, y en base a lo que un oferente estuviera dispuesto a pagar para su adquisición”.
Precio bajo es “relativo”
Al referirse a lo bajo de los precios, Zeledón afirmó que es “relativo”, tras explicar que en las subastas el precio que se obtiene es siempre el más alto del que están dispuestos a pagar los compradores.
“Si alguien ve una rentabilidad mayor que el precio de venta en el activo subastado, decididamente pujará por obtener este bien.
Esto hasta que la rentabilidad marginal esperada por el activo, se iguale al valor incremental de la puja.
Es decir, siempre que sea negocio comprar un activo porque está ‘barato’, alguien lo va a querer comprar, hasta que todos sientan que ese es el precio ‘justo’ del bien”, explicó Zeledón.
Por qué los liquidadores nunca las vendieron
Zeledón indicó que antes se dio la experiencia de liquidación de cartera y bienes inmuebles con precios bases en las Juntas Liquidadoras, obteniéndose resultados “muy pobres”, debido a que no pudieron vender la mayoría de los activos.
Al igual que lo hizo el ex gerente del BCN y actual ministro de Hacienda, Mario Flores, en mayo pasado, Zeledón recordó que los inmuebles al ser adjudicados y no mantenerse habitados o productivos, entraron en un proceso de “franco deterioro”, sin tomar en cuenta los costos administrativos que implica tener posesión del activo.
En su exposición, Zeledón no dejó de mencionar que la subasta se hizo como se hizo “para que Nicaragua pudiese tener un programa con el FMI, y tener acceso a recursos externos y al programa de condonación de deuda externa”, aun cuando eso implicara vender a como diera lugar y a precios impuestos por los oferentes, propiedades valiosas como el antiguo Centro Banic en carretera a Masaya.