Nacional

De Banpro a Contraloría paso por paso

* Carta en cumplimiento a levantamiento de sigilo bancario * Detallan sus ganancias con Certificados Negociables y cómo adquirieron Interbank * El caso Banic, la subasta y otros detalles

Luis Galeano

Los directivos del Banpro enviaron una carta a los contralores en la que afirman que sus ganancias por el caso de los Certificados Negociables de Inversión (Cenis) han sido mínimas, y que su actuar en todo lo relacionado a este asunto, ha tenido que ver con la responsabilidad de salvaguardar los intereses del Sistema Financiero Nacional.
La carta fechada el pasado 10 de julio fue enviada por el presidente ejecutivo del Banco de la Producción (Banpro) Arturo Arana y el gerente general Luis Rivas, en obediencia a la sentencia dictada por la jueza Quinto Civil de Distrito de Managua, Ligia Rivas, que ordenó el levantamiento del sigilo bancario para que la Contraloría obtenga toda la información relacionada a las quiebras bancarias y la emisión de Cenis.
En la carta los directivos señalan que las utilidades de Banpro “no representan una suma fuera del lugar”, y que lo que sí realmente representó una verdadera ganancia fue incrementar sus depósitos, colocar de inmediato los mismos a tasas de interés del mercado, incrementar sus sucursales y obtener más de 200 mil nuevos clientes.
Arana, en la carta que fue recibida el 11 de julio en la Contraloría, detalla en orden cronológico cuál fue su actuación en el caso de la adquisición de Interbank, del Banic y en la subasta del Banco Central de Nicaragua (BCN).
En caso Interbank negociaron directamente con accionistas
“Después de la intervención del Interbank, las autoridades trataron de liquidarlo a través de una subasta, lo cual no fue posible por el recurso de amparo que introdujeron sus accionistas ante la Corte de Apelaciones de Managua, declarado ha lugar con suspensión del acto, por lo que su adquisición por parte de Banpro se hizo por negociación directa con los accionistas del momento de Interbank”, dice la carta de Arana.
Economistas independientes consultados ayer por EL NUEVO DIARIO, aseguraron que esa afirmación de los directivos del Banpro es falsa, debido a que la misma Ley de Bancos y de la Superintendencia de Bancos (SIB), señala que una vez que es intervenido un banco cualquier negociación con sus directivos carecerá de validez.
Arana dijo ayer a EL NUEVO DIARIO que la negociación es válida, debido a que se hizo con el visto bueno de la Junta Administradora del Interbank, que había sido designada por la Superintendencia de Bancos para tomar decisiones relacionadas con esa entidad financiera.
“Los accionistas nos llegaron a buscar con un poder aprobado por la SIB para negociar el banco, porque ni el banco Cuscatlán ni la Mercedes Benz quisieron adquirir el Interbank”, dijo Arana.
Asimismo, los directivos de Banpro afirman que la brecha final entre activos y pasivos fue de 152 millones 696 mil 784 dólares, y que fue esa suma la que ellos recibieron en Cenis.
“Lo que se recibió en cartera fue muy poco (5 millones 58 mil 592 dólares). La cartera recibida estaba clasificada en A, B y C, y no se realizó reclasificación alguna”, dice la carta.
Agregan que de acuerdo con el informe de la SIB, el caso del Interbank fue estafa, donde propiedades que respaldaban financiamientos no se localizaron. “De 1,200 deudores y 200 fiadores que mostraba la base de datos del Interbank, existen indicios de que sólo pueden identificarse unas 200 personas como existentes”, dice la carta.
Asimismo, menciona que a pesar de que se introdujeron acusaciones por estafa, defraudación, asociación ilícita para delinquir y falsificaciones de documentos públicos desde 2001, en la actualidad no existe ningún preso por ello.
“Banpro actuó correctamente, ayudando más bien a preservar la estabilidad económica y política del país al evitar que continuara el retiro masivo de depósitos que pudiera haberse suscitado, no solo en Interbank, sino que también a nivel del Sistema Financiero Nacional. Asimismo, el Banpro ayudó a evitar la pérdida de los ahorros de más de 35,000 depositantes”, dice la carta.
Hasta aquí mencionan lo que tiene que ver con el Interbank, sin embargo, por ninguna parte hacen mención de los altos intereses que recibió el Banpro por esos Cenis en tasas que alcanzaron el 15, 17 y 21 por ciento, es decir, una tasa interés promedio ponderada de 19.4%, cuando en las bolsas de valores de Estados Unidos y Centroamérica no superaba el 5%.
De los US$ 285.1 millones que el Estado había desembolsado hasta octubre del año pasado en concepto de Cenis, el Banco de la Producción (Banpro) ha recibido US$ 169.3 millones, de los cuales US$ 107 millones han sido en concepto de principal y US$ 62.3 millones en intereses.
Rivas dijo ayer que todo lo relacionado al asunto de los intereses está incluido en la documentación que enviaron a la Contraloría, en un enorme informe relacionado a los Cenis que adquirió el Banpro.
“No todo lo podemos poner en la carta, porque la información detallada está en toda la documentación que les remitimos a los Contralores”, dijo Rivas, quien indicó que los intereses que recibieron fueron aprobados por el BCN.
El caso Banic
Del caso Banic los directivos del Banpro mencionan que “los resultados desastrosos” de la administración estatal del banco con créditos relacionados, sin posibilidad de recuperación, sin garantías y muy mal administrados, tuvieron como resultado su inevitable intervención.
A diferencia de lo expuesto en el caso de Interbank, el Banpro señaló que adquirió el Banic en subasta pública en la que participaron los demás bancos del Sistema Financiero, y que los Cenis recibidos por su absorción conllevaron una tasa de interés del 11,49%.
Después de la negociación y la clasificación de la cartera, el Banpro recibió activos por el orden de US$ 40,845,469, y pasivos de US$ 102,190,137, en su mayoría depósitos del público, por lo que el Banpro recibió Cenis por la diferencia entre activos y pasivos.
La cartera neta recibida por el Banpro fue de US$ 27,329,608. En la carta, sus directivos admiten que si bien es cierto que durante la evaluación de la cartera original y la evaluación que se hiciera posteriormente con el Banco Central, hubo una diferencia a favor del Banpro de US$ 6,557,864, también se tuvo que sanear la cantidad de US$ 6,833,783 de cartera que los clientes no pudieron pagar.
Eso, según ellos, tuvo como resultado final una diferencia de US$ 275,919, “más lo que no se logre cobrar de saldo que todavía tenemos en nuestros libros y que estará allí por varios años más (10 años por reestructuración). Por el contrario, si estos créditos que todavía tiene el Banpro en los libros tienen un buen suceso y no generan pérdidas adicionales, estimamos que la operación de adquisición del Banic dejaría una diferencia a favor del Banpro de unos US$ 3,000,000 a lo largo de los años”.
La subasta
De igual forma señalan que en la subasta del BCN adquirieron tres paquetes de cartera por un monto total de US$ 93,774,782, con 1,038 créditos. De ese monto, según ellos, lograron cobrar créditos por US$ 3,140,041, de los cuales se gastaron en recuperación US$ 474,047, y en el pago de la adquisición de los mismos US$ 769,804. Es decir, que el Banpro obtuvo una ganancia neta “estimada” de US$ 1,896,189.
En cuanto a propiedades, señalan que sólo compraron tres, y que dos de ellas lo hicieron por mandato de clientes a quienes se les cobró sólo una comisión por representación. La tercera propiedad que adquirieron constituía el 38% de un terreno indiviso, que era necesario comprar porque el Banpro poseía el otro 62%.
“En esta subasta, la ganancia del Banpro fue de US$ 72,006, y la oportunidad de comprar la finca indivisa, parte de la cual había sido adjudicada y con problemas legales”, dice la carta.
Lo que olvidaron mencionar en esta parte los directivos del Banpro, fue que en la subasta del BCN de los paquetes de cartera que compraron, al menos el 40% de ellas era de Interbank y del Banic, que al absorber esas entidades habían rechazado.
Tanto Arana como Rivas dijeron ayer que compraron la cartera del Interbank que antes habían rechazado, porque en la subasta del BCN se vendían “paquetes”, “lo cual no te permitía escoger entre los créditos buenos y malos”, y que entre esos venía lo que antes vieron con desprecio.