Nacional

Asesinatos contra mujeres alarman a Procuradora

* Cuando el caso llega a las autoridades, ya hay un cadáver con faldas

Tania Sirias

Los celos, el acoso y la violencia intrafamiliar, son las causas de que 18 mujeres hayan sido asesinadas en lo que va del año, cifras que pudieron evitarse, afirmó Deborah Grandison, Procuradora Especial de la Mujer. Indicó que esta situación de violencia que vive la mujer nicaragüense no es más que un producto de la cultura patriarcal imperante en Nicaragua.
“Mientras no se cambien los patrones culturales de machismo ni de sometimiento hacía la mujer por parte del hombre, siempre se van a dar hechos de violencia. Esto debe verse como un problema global que encierre al Ministerio Público, jueces y Policía, ya que cuando el caso pasa a esas instancias es porque la mujer ya fue asesinada, ‘malmatada’ o violada”, denunció Grandison.
Además, señaló que el hombre debe despojarse de esa condición de querer dominar a la mujer, ya que el mayor número de casos de violencia se dan dentro del seno del hogar.
Una testigo silenciosa
La procuradora especial de la mujer comentó que la sociedad se ha convertido en una testigo silenciosa, donde ve que el marido golpea a su mujer, en algunos casos hay amenazas muerte, y no se hace nada por evitar una desgracia.
“Hemos escuchado relatos de vecinos que dicen que oyeron gritos toda la noche, pero nadie hizo nada para llamar a la Policía y evitar que ocurriera el hecho”, indicó. Agregó que si los nicaragüenses asumieran este problema como un caso de salud pública, esos números se reducirían.
La funcionaria señaló que en la bitácora que se lleva en la Fiscalía se dan mediaciones en el caso de violencia familiar, aun cuando hay amenazas de muerte de por medio. “Desgraciadamente, el nuevo Código Penal lo contempla. Tal vez la primera vez no pasó nada, pero ¿quién nos asegura que el hombre no cumplirá sus amenazas? Considero que el Estado debiera hacer una labor preventiva desde los barrios, casa por casa, en las escuelas, sin querer ser “populistas”. El hecho concreto es que son las mujeres las que sufren de violencia en todos los sentidos, y las cifras siguen aumentando”, dijo Grandison.
Añadió que la Procuraduría está trabajando en conjunto con la Red de Mujeres contra la Violencia, la Comisaría de la Mujer, y organismos que trabajan en pro de los derechos de la mujer. También destacó que la violencia contra el género femenino no es un asunto de clases sociales, ya que los asesinatos se comenten en zonas urbanas y rurales.
“Violencia no sólo es el feminicidio, también hay situaciones donde el hombre provoca lesiones que marcan el resto de la vida de su cónyuge y la de sus hijos”, dijo la Procuradora Especial de la Mujer.
Grandison señaló que “existe un subregistro sobre cuántas mujeres sufren de violencia intrafamiliar, ya que tiene vergüenza admitir que son golpeadas por sus maridos. Los últimos asesinatos cometidos en contra de las mujeres se han dado en Estelí, Jinotega, Matagalpa y las regiones autónomas”, concluyó la funcionaria.