Nacional

¿Maltrato o negligencia?

* Por la severidad de la fractura, el médico puso en autos a la Policía

En condición sumamente grave y con pronóstico reservado ingresó de emergencia al Hospital Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”, un niño de apenas mes y medio de nacido. El médico que lo examinó sospecha de maltrato físico, por lo cual dio parte a las autoridades correspondientes.
Se trata del niño Edwin Antonio González Valdivia, quien fue atendido por el pediatra Freddy Castillo, quien declaró que el bebito presentaba características de un niño maltratado.
“Golpeado sin una causa aparente se sospecha de maltrato, y será la investigación que realicen la Policía y el Instituto de Medicina Legal la que determine la realidad. Nosotros cumplimos con informar la situación”, declaró el pediatra.
Asimismo, aclaró que el infante ingresó a sala de emergencias de “La Mascota”, el lunes a las 11 de la noche a sala de emergencia, pero por la gravedad del caso la tarde de ayer fue trasladado a la sala de cuidados intensivos.
Cabe decir que a Edwin Antonio lo remitieron del Hospital de Matagalpa, al “Antonio Lenín Fonseca”, y éste a su vez a “La Mascota”, donde se encuentra con ventilador mecánico.
Según el doctor Castillo, Edwin está en graves condiciones clínicas, ya que presenta trauma craneoencefálico severo, con múltiples fracturas, y sospechan que puede tener una hemorragia intracraneal, pero su estado muy delicado no permite que lo trasladen para realizarle una tomografía y despejar las dudas.
“Con la tomografía se podría corroborar el diagnóstico y saber con exactitud si amerita o no una intervención quirúrgica, pero a ciegas el cirujano no puede operar”, explicó el doctor Castillo.
La mamá niega maltrato
Por su parte, Heidi del Carmen Valdivia Benavides, de 19 años, mamá de Edwin, negó que se haya dañado intencionalmente a su bebé, y afirmó que siempre, desde que nació, lo deja al cuidado de su concuña.
Relató Heidi que el sábado se fue a lavar ropa por la mañana y lo dejó al cuido de la esposa del hermano de su marido, identificada como Adela Mendoza. Cuando llegó a la una de la tarde ella --Adela-- le dijo que el niño estaba llorando, entonces se dispuso a amamantarlo, pero no dejaba de llorar.
“Siempre lo cuida, pero cuando llegué estaba pálido y vomitó. Si le tocaba el cuerpecito o la cabecita lloraba más. Me fijé que tenía una pelotita roja en la cabecita, que se le puso suave. Estaba amarillo, pero ella no dijo si se le cayó o no”, declaró la mamá.
Heidi del Carmen Valdivia reside en Casa Blanca, camino a la comarca de Apante, en Matagalpa.