Nacional

Todo un drama de discapacitados para transportarse

* “Nunca tienen tiempo para esperar que nos montemos o no hay espacio”, se queja una señora en su silla de ruedas * Los obstáculos para estos seres desprotegidos se les aparecen en todas las actividades de su vida cotidiana * Las leyes y normas están sólo en papel, la realidad de los discapacitados es que continúan siendo discriminados, limitándose así su libre movilización e independencia.

María Haydée Brenes

“Llevame pipito, por favor”, ruega Yadira Araica desde la acera donde ha esperado por casi dos horas para que un bus la traslade a su juego semanal de baloncesto en el Parque “Luis Alfonso Velásquez”.
No pide que la lleven gratis. En una de sus manos aprieta con fuerza las monedas de su pasaje, pero en este bus tampoco hubo espacio o como ella misma expresa: voluntad.
“Las excusas de los transportistas que no nos llevan siempre son las mismas”, reconoce Yadira, “van completos con el tiempo, no tienen espacio, los ayudantes no quieren ayudar para subir las sillas de ruedas, consideramos que falta voluntad, porque hay rutas que nos llevan, pero las tenemos que esperar con paciencia.
“En ocasiones, para que me lleven de fijo porque tengo prisa, lo que hago es ir a la Terminal y pedirles que me suban, aunque para eso tengo que salir de mi casa y avanzar casi un kilómetro para llegar, y al regreso pues igual, cuando encuentro un bus que me traiga de vuelta me bajo hasta en la Terminal, así no los atraso pero a veces tengo urgencia de viajar y veo como pasan hasta cuatro buses sin respuesta a mi necesidad”, manifiesta Araica.
Discriminados
Rosa Salgado, Procuradora Especial de los Derechos Humanos para las Personas con Discapacidad, señala que para cualquier humano con deficiencias motoras y visuales, utilizar el transporte colectivo es una calamidad.
“No sólo las personas con discapacidad de Ciudad Sandino sufren discriminación, sino en todo el país. Hemos recibido denuncias de algunos compañeros no videntes a los que los conductores en el sector del mercado ‘Roberto Huembes’, les gritan que no se suban porque atrasan”, expresa la procuradora especial.
“Si son viajes largos”, continua Salgado, “deben, aunque no lo necesiten, salir acompañados, incrementando los costos de un viaje, porque el pasaje se duplica, y si a eso le sumamos que el desempleo agobia a nuestro sector poblacional, estamos hablando que muchos pierden oportunidades de mejorar su salud y vida porque no se pueden transportar”.
“Pero no sólo eso”, afirma la procuradora especial, “no hay ningún autobús de toda la flota vehicular de Managua y sus alrededores, que preste las condiciones para que una persona con discapacidad aborde.
“Es un sueño pensar en buses, rampas, ascensores o simples agarraderas, pese a que desde 2004 se firmó y aprobó la Norma Técnica Obligatoria Nicaragüense de Accesibilidad (NTON), que se supone debe cumplirse, pero ni los alcaldes en diferentes partes del país conocen la norma”, expresa Salgado.
La NTON establece normas y criterios básicos para la prevención y eliminación de barreras en el medio físico: barreras arquitectónicas, urbanas, de transporte y de comunicación sensorial; cuya aplicación debe manifestarse en la actividad del diseño arquitectónico y urbano, así como en el mejoramiento continuo de los servicios: de transporte, comercio, salud, turismo, educación, recreación; tanto de propiedad privada como pública.
Pero todo lo que respecta a las NTON está en papel, dice Salgado, y pese a que el gobierno se comprometió a dar a conocer las normas, no lo ha hecho.
Reprochable
EL NUEVO DIARIO se comunicó vía telefónica con Rafael Quinto, representante de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo (Urecootraco), quien calificó de reprochable la acción de los conductores.
“Lamentamos mucho esta situación, pues como cooperativas hemos firmado acuerdos con las asociaciones de discapacitados en las que nos comprometemos a brindarles un buen servicio, es más, en Managua los acuerdos disponen que ni siquiera se les cobrará el pasaje, por ello solicitamos que cuando ocurran hechos como el que menciona la Procuradora, nos hagan llegar la queja de inmediato, la cual incluya número de ruta, cooperativa, hora y sector para ubicar al conductor, y de ser reincidente sacarlo de circulación”, comentó Quinto.
“Nosotros”, expreso Quinto, “hemos brindado capacitaciones a los conductores, pero éstas son como inyecciones, a algunos los mejoran y a otros los afectan más; a nosotros nos pasa igual que a las universidades: tenemos conductores que con una capacitación tienen, como los universitarios que concluyen en el tiempo debido sus carreras, sin embargo, hay otros que aunque pasen 17 años en la universidad no mejoran”.
También el representante de los transportistas comentó que en estos momentos, debido a la difícil situación que enfrentan, no existe posibilidad de que entren a circular buses que presten las condiciones para movilizar a las personas con discapacidad.
“Colocar una rampa, un ascensor, agarraderas especiales, es sin duda una inversión y no contamos con presupuesto para ello, esperamos en al menos dos años tener buses que presten esas condiciones, porque reconocemos su derecho a movilizarse”, declaró Quinto.
Ni en taxi
“La situación de nosotros es difícil”, dice José Bravo, presidente de la Asociación de Discapacitados Físico Motor (Adifim) filial Ciudad Sandino. “Las calles están en mal estado, la mayoría de nosotros utiliza su medio auxiliar para trasladarse y debemos andar por veredas con monte y sin calle para cumplir con la labor de convocatoria y ayuda.
“Aquí no ganamos un salario, y muchas veces pasamos el día completo en las calles, citando o visitando a los afiliados de la asociación, porque no tenemos un local para reunirnos. Antes contábamos con uno que nos había proporcionado el anterior alcalde para realizar nuestras reuniones, y adonde los discapacitados podían ir en caso de necesitar un medio auxiliar para que nosotros hiciéramos las gestiones para conseguirlo, pero el actual edil nos pidió el lugar y ahora estamos posando en las instalaciones de lo que fue la Cooperativa de Discapacitados ‘Carlos Núñez Téllez’”, expresó Bravo.
Para colmo, destaca Bravo, cuando deben trasladarse a Managua para evitar complicaciones con los buses, abordan taxis, y aunque éstos les cobran entre cincuenta y cien córdobas por el servicio de traslado, muchas veces no consiguen quién haga el viaje, pues los conductores selectivos argumentan que “la pintura de los carros se daña con las sillas de ruedas”.
“No tenemos dinero para estar pagando, pero a veces si es urgente, hasta prestamos para movilizarnos en taxi si conseguimos quién nos lleve, el problema es que al retornar los taxis de Managua nos dejan en la entrada del municipio, porque hay una ordenanza municipal que manda a multar a los taxistas de Managua que ingresen a Ciudad Sandino, entonces si andamos enfermos y requerimos que nos lleven hasta nuestra casa, tenemos que rogarles casi y pagar mucho dinero que no tenemos”, enfatizó Bravo.
En la actualidad, la filial de Adifim Ciudad Sandino cuenta con 44 socios que demandan se le dé continuidad a la ubicación de rampas de acceso que inició la administración edilicia anterior.
“En diversas ocasiones hemos solicitado audiencia con el alcalde Flores, pero siempre nos dicen que está ocupado, lo hemos invitado a nuestras reuniones pero jamás se presenta, introdujimos una carta solicitando un local y mejoras en las calles pero seguimos esperando”, concluyeron los directivos de Adifim.