Nacional

Mal manejo, despilfarro y nepotismo


Colaboración Carazo -A un negocio de familia se redujo en Carazo el Proyecto Módulo Comunitario de Adoquinado que ejecuta en todo el país el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), con fondos del Banco Mundial, y cuyo costo para cada kilómetro adoquinado está estimado en cien mil dólares.
De acuerdo con información filtrada a EL NUEVO DIARIO, la que está respaldada
por un informe financiero que demuestra el balance de comprobación de saldos al 24 de febrero de 2006, queda claramente evidenciado el despilfarro y mal manejo de los fondos del Banco Mundial destinados al MTI para llevar
progreso y empleo de mano de obra calificada en los municipios beneficiados con los módulos comunitarios de adoquinado.
Anomalías a la vista
Estos módulos comunitarios de adoquinado fueron diseñados por el ingeniero Luis Francisco Guadamuz, actual coordinador de este proyecto, para ejecutarse en tiempo máximo de cuatro meses por un monto estándar de cien mil dólares, es decir, el valor destinado para el proyecto por kilómetro cuadrado es igual si éste se ejecuta en Waslala, donde es de difícil acceso, que en Diriamba, donde todo está a la vuelta de la esquina.
Las anomalías están a la vista. La normativa diseñada para involucrar a la comunidad desempleada a través de las alcaldías, también fue violentada, porque el ingeniero Guadamuz, quien antes fungió como coordinador técnico
del proyecto, involucró a varios miembros de su familia en la directiva municipal que administró la ejecución del adoquinado del tramo de carretera Puente Río Grande-Huehuete, en Carazo.
Puro nepotismo
La información suministrada a END advierte que la persona que fungió como presidente de la directiva es el señor Jaime Galán, suegro del ingeniero Guadamuz, quien no llena el requisito para el cargo porque no es ingeniero civil, y que además del suegro fueron contratados un hermano y dos cuñados de este funcionario. Para estos puestos de trabajo debieron contratar a un maestro de obra y dos albañiles.
Cabe señalar que el ingeniero Guadamuz es originario de Diriamba, y que la familia de su esposa habita en Santa Teresa, Carazo. La cercanía geográfica le permitió involucrarlos directamente en este importante proyecto.
El módulo comunitario de adoquinado arrancó en octubre de 2004 y finalizó en mayo de 2006, con un desfase de un año y seis meses, en tanto los familiares del ingeniero Guadamuz recibieron todo ese tiempo salario, viáticos, reembolsos de gastos no justificados y una serie de beneficios más.
En sólo cinco meses el suegro del ingeniero Guadamuz, en su calidad de presidente de la Junta Directiva del módulo comunitario de adoquinado, percibió 140 mil 905 córdobas, es decir, un promedio de 28 mil 181 córdobas
por mes, entre salario y viáticos.
Ese monto se desglosa en pago de planilla del personal administrativo, que son los cuatro miembros de la Junta Directiva, y viáticos del mismo personal, todo en un período de cinco meses. Estos montos deben multiplicarse por los 24 meses que duró la ejecución del proyecto.
Agrega nuestra fuente que el retraso del último desembolso del Banco Mundial para la ejecución de este proyecto, dio la pauta para que el señor Galán reclame actualmente el pago de salarios retroactivos, pese a que el mismo ya
finalizó y que ellos no realizan ninguna actividad laboral vinculada con ese
proyecto.
Reembolsos sin soporte
El informe también refleja al menos trece pagos de reembolso por "movilización" al señor Jaime Galán, sin que en el documento role el soporte
o factura del gasto realizado.
También detalla varios reembolsos por gestiones al mismo señor Galán y pago
de viáticos a todos los otros familiares, miembros de la Junta Directiva, así como el pago de "llamadas telefónicas a Jaime para informar sobre el cambio de cheque de planilla, orientado por el señor Galán".
El detalle de gastos no explica el porqué de tantos reembolsos de viáticos de transporte ni de movilización, ni a qué actividad o a qué ciudad o dependencia del Estado se dirigía.
El mal manejo de los fondos públicos, en tiempos que el ingeniero Guadamuz fungió como coordinador técnico del proyecto, fue premiado por el actual ministro del Transporte, Ricardo Vega Jackson, quien lo ascendió hace dos meses a coordinador general del proyecto.
Además, premiado
Según nuestra fuente, esta semana el ingeniero Guadamuz solicitó a la dirección de Recursos Humanos de ese ministerio, la nivelación de su salario al monto asignado a los directores de las otras dependencias.
El mismo ingeniero Guadamuz estuvo a cargo de la ejecución del proyecto de adoquinado Sapoá-Cárdenas, y que también fue cuestionado por los medios de comunicación.
Mientras tanto, el anterior coordinador de los módulos comunitarios de adoquinado, licenciado Álvaro Saballos, pasó a ocupar el cargo de subcoordinador. Cabe señalar que las anomalías reflejadas en el informe nunca
fueron objeto de sanciones por este funcionario, quien al parecer no se percató de lo que ocurría.
Nuestra fuente, la que pidió el anonimato, solicitó que la Contraloría General de la República realice una auditoria a dicho proyecto, para que de una vez por todas la población conozca cómo esos funcionarios públicos despilfarran los fondos que llegan al Estado, y cómo se maneja la política de contratación de personal.