Nacional

Un flagelo energético


Agobiados por los problemas que ocasionan los constantes cortes de electricidad, los consumidores se sienten desarmados ante lo que consideran una irresponsable gestión del gobierno frente a Unión Fenosa y la ineficiencia de la compañía distribuidora de energía, porque además de tenerlos a oscuras por varias horas al día, muchos han visto reducidos sus ingresos, porque no pueden trabajar con normalidad.
Mientras el Ministerio de Salud (Minsa) reconoció un incremento de una serie de enfermedades y que los cortes de energía podrían empeorar la situación higiénica de los centros hospitalarios, porque la falta de electricidad ocasiona cortes de agua.
Al recorrer los barrios de Managua, las quejas de los consumidores son constantes, unos más enojados que otros, por la paralización de sus pequeños negocios, pérdidas económicas y hasta el temor por el daño que puedan sufrir sus equipos eléctricos.
En el barrio El Recreo, Danilo Palacios vive preocupado por los apagones. Su pequeño negocio de carga de baterías corre peligro, porque según dijo, sus cargadores son viejos y con los cambios de voltaje, éstos pueden quedar inservibles.
“Uno se defiende como puede, pero si se va la luz, no podemos trabajar con normalidad”, agregó Palacios, tras señalar que El Recreo es un barrio muy peligroso, y cuando falla la energía eléctrica los delincuentes hacen de las suyas.
Eusebio Velásquez, otro de los habitantes de El Recreo, trabaja por su cuenta en soldadura, pero dijo que muchas veces cuando se traslada en su carrito a otra zona de Managua para realizar un trabajo, resulta que no hay luz, pierde tiempo y combustible.
Pero este barrio tiene otro problema: tres transformadores estallaron y Unión Fenosa no los repone porque hay un alto porcentaje de morosos. Los pobladores optaron por “pegar” ilegalmente a todo el barrio.
No hay horario para apagones
Uno de los sectores donde no existe horario para la falta de energía es en el barrio La Fuente, donde según los habitantes del lugar, la electricidad falla en el día, la tarde y la noche.
Ana Morales, quien posee una pulpería ahí, dice que la energía de pronto falla tres horas en la mañana, vuelven a cortarla por la tarde y muchas veces tampoco hay en la noche.
“No sabemos cómo vendrá el recibo”, dijo Morales, quien agregó que a veces ha tenido pérdidas en helados y leche, pero la zona también es muy peligrosa por la noche, y peor cuando no hay energía.
En el barrio San Judas, Amparo Carvajal se siente preocupada por los cortes de energía. Uno de ellos que duró seis horas le ocasionó pérdidas por 5 mil córdobas al descongelársele una parte de los helados que distribuye.
Carvajal posee una de las distribuidoras de helados más grandes de Managua, y aseguró que la energía eléctrica es vital para su negocio, el que brinda empleo a 45 trabajadores entre personal del negocio y los que llevan los carritos por las calles de la capital.
“Si tengo otra pérdida como esa (de 5 mil córdobas) no sobrevivo”, dijo la pequeña empresaria, quien consideró que aparte de los cortes, la energía eléctrica es carísima en este país.
En el barrio Costa Rica la situación es preocupante para los pobladores del lugar, ya que según Isaac Amador, a veces los cortes de energía han llegado a ser de 10 horas, repartidas entre la mañana y la tarde.
Amador insistió en lo que muchos han señalado: “Hay que sacar a Unión Fenosa del país”, por considerar que está ocasionando demasiadas pérdidas económicas a todo el país.
Los negocios que distribuyen productos congelados son los que sufren mayores pérdidas, como es el caso de la Distribuidora “Nubia Hernández”, del mercado “Roberto Huembes”.
José Luis Reyes, propietario del establecimiento, dijo que ha tenido fuertes pérdidas en pollo que se le ha descongelado, pero que no podía estimarlo porque no lo ha pesado, sino que lo que se le ha descompuesto lo ha botado.
Dijo que los cortes en este centro de compras ocurren dos veces al día: de 6 a 12 del día y de una a 5 de la tarde.
Nadie brinda una solución inmediata para el problema de la energía eléctrica, pero algunos buscan minimizar los efectos, como es el caso de doña Dominga Flores, habitante del barrio “Pedro Joaquín Chamorro”, quien ilumina su pulpería con una flamineta --una lámpara a base de gas, que utiliza un tanque de 10 libras--, que le permite hasta 600 horas de luz.
Con ello evita tener que cerrar por las noches, aunque no deja de tener problemas con los productos que requieren refrigeración.
Otros negocios se preparan con plantas generadoras para evitar dejar de operar, como es el caso de algunos negocios de fotocopiado.
Carlos Daniel López, trabajador de Fotocopias Tapia, ubicada en la Avenida Bolívar, dijo que este establecimiento cuenta con planta de energía, pero no la utilizan por las noches, porque no hay quién la instale.
Minsa minimiza
La ministra de Salud, Margarita Gurdián, minimizó las afectaciones que tiene los hospitales públicos del país con los racionamientos de energía.
Gurdián aseguró que el racionamiento de energía en los hospitales públicos de la capital se extiende de 20 a 30 minutos por día.
La titular de salud afirmó que a pesar de que han solicitado en reiteradas ocasiones a Unión Fenosa que las unidades de salud deberían tener circuitos especiales, no se los han instalado.
“Creo que Unión Fenosa debe poner circuitos especiales en los hospitales, se lo hemos pedido, pero no lo han hecho. Es cierto, que no han sido las quince horas que han estado programadas, pero el compromiso que tenía Unión Fenosa es de 7 de la mañana a 2 de la tarde, sin embargo insisto en que se debe haber servicios especiales para los hospitales, aunque sea lo último que se haga”, insistió.
Y aunque la funcionaria de gobierno no quiso admitirlo, lo cierto es que el plan para ponerse al día con las cirugías programadas que dejaron de realizarse durante la huelga, se está viendo severamente afectado.
La empresa española, por medio de Jorge Katín, Gerente de Comunicación, ha mantenido que ni Gurdián ni ningún otro funcionario del Minsa, han solicitado formalmente un encuentro con representantes de la empresa.
Katín afirmó que la única comunicación que ha habido con el Minsa ha sido una llamada telefónica realizada por el director de Infraestructura del Minsa, de apellido Osorno.
La ministra Gurdián reconoció que las enfermedades se han incrementado durante las últimas semanas, y la situación podría tornarse más complicada, pues los apagones podrían empeorar aún más las de por sí deplorables condiciones higiénicas de los hospitales públicos.
“En estos momentos tenemos un incremento de diarreas, de infecciones respiratorias agudas, de dengue clásico y hemorrágico, pero no queremos que las personas dejen de acudir las unidades de salud”, afirmó Gurdián.
Cabe recordar que los racionamientos de energía ocasionan cortes de agua, por lo que el hospital deja de realizar actividades como la limpieza y el lavado de ropa hospitalaria y la ropa de cama.
“Los casos de enfermedades van subiendo, en esta época del año suben, a pesar de las limitaciones estamos atendiendo los hospitales. Hacemos el llamado a los padres de familia para que tengan cuidado con sus niños, no quiere decir que estamos en una crisis que no podamos manejar”, dijo.