Nacional

Se entrega Delvin Jirón

**Buscó a notables como intermediarios, se mostró nervioso ante periodistas y no dio ninguna declaración ** Se le acusa de colaborador necesario con los sicarios que asesinaron brutalmente a cuatro policías ** Sobreviviente reconoció su voz, y padre de uno de los muertos reitera graves acusaciones contra Policía

Heberto Jarquín

Bluefields/ RAAS
El prolongado operativo de búsqueda y captura en contra del ex agente antidroga de la Región Autónoma Atlántico Sur, Delvin Jirón Gutiérrez, acusado por las autoridades como colaborador necesario en la masacre de cuatro agentes policiales el 4 de mayo de 2004, en Bluefields, concluyó la mañana de ayer, cuando Delvin se entregó voluntariamente a la Policía de esta ciudad caribeña.
La madre de Jirón, Danelia Gutiérrez, recurrió al procurador de los Derechos Humanos en la RAAS, Wilfredo Jarquín; al rector de la Bluefields Indian and Caribean University (BICU), Faran Dometz; al director del colegio Moravo de Bluefields, Allan Budier, y al promotor de Derechos Humanos, William Schwartz, para que sirvieran como garantes en la entrega de su hijo prófugo.
Querían anularle cargo
Por petición de la señora Gutiérrez, los notables intercedieron ante la jefatura de la Policía de la RAAS, para que anularan un cargo por tráfico interno de estupefacientes en contra de Jirón, antes de que él se entregara.
Esta demanda fue rechazada por el jefe de la Policía e la RAAS, comisionado mayor Gregorio Aburto, quien argumentó que no podía interferir en casos que estaban en manos de las autoridades judiciales, que eso le correspondía a la Fiscalía.
Estaba muy nervioso
Cuando Delvin Jirón era llevado a las celdas preventivas de la Policía de Bluefields, se notaba nervioso y se negó a responder las preguntas de un grupo de periodistas que le preguntaba por qué había decidido entregarse, y sobre las acusaciones que penden sobre él.
En la madrugada del 4 de mayo de 2004, el capitán Juan José Fúnez, la suboficial Ruth González, y los policías de línea Róger Villachica y Johnny Dometz, se encontraban de guardia en la jefatura policial de Bluefields, cuando fueron sorprendidos por sicarios que los mataron a cuchilladas. La oficial Estela Valderrama, que también se encontraba de turno, se salvó milagrosamente al saltar por una ventana, pero resultó con severas lesiones provocadas por los asesinos.
Eslabón clave
Delvin Jirón es señalado por la Policía y el Ministerio Público como la persona que aprovechó su condición de oficial de la institución para servir de informador de los sicarios dirigidos por el colombiano Robert Wilson, alias “Calidad”, que masacraron a los cuatro policías, y como enlace entre éstos y los colaboradores necesarios que facilitaron la movilización, albergue y fuga de los criminales.
La situación del ex oficial se complicó aún más cuando la única sobreviviente de la masacre de los policías, Estela Valderrama García, declaró durante el juicio realizado entre el 8 y 9 de junio, en contra de Marcos Reñazco, José Ángel Padilla y Carlos Alberto Padilla, por supuesta colaboración necesaria en la matanza de sus colegas, e identificó entre los sicarios a Delvin Jirón.
El jurado de conciencia declaró no culpables a los tres procesado, pero la causa en contra de Delvin Jirón y los sicarios que masacraron a los cuatro oficiales, sigue abierta.
Sus últimos lances
El 6 de junio del 2005, una patrulla de agentes antidroga detuvo cerca del parque de Bluefields a Delvin Jirón y le requisaron 473.1 gramos de cocaína. Sin embargo, el juez de audiencias, Martín Henríquez Sotelo, determinó que no había suficientes méritos y lo dejó en libertad.
La Fiscalía apeló el caso y el Tribunal de Apelaciones de Bluefields revocó la actuación del juez de audiencias, ordenó realizar el juicio y la captura de Jirón. Antes de eso, el indiciado declaró que sus ex compañeros de armas le habían hecho un montaje, y cuando la Policía quiso capturarlo había desaparecido y no se volvió a saber nada de él hasta hoy que se entregó a las autoridades.
Antes, Delvin Jirón salió a la palestra pública cuando, junto a su antiguo jefe, subcomisionado Oscar Larrave, fue investigado por supuestas irregularidades en sus funciones como agente antidroga de la RAAS.
En junio de 2003, Delvin Jirón, Larrave y otros oficiales antidroga fueron acusados por el Ministerio Público por supuestos vínculos con el narcotráfico, y fueron absueltos por la juez de derecho, Aura Lila Montoya Moreno. Esa sentencia fue apelada por el Ministerio Público ante el Tribunal de apelaciones de Bluefields.
Tribunal confirmó delito
A Larrave y Jirón se les vio operando juntos el 3 de mayo de 2004 --un día antes de la masacre de los cuatro policías-- en los barrios Pancasán y Punta Fría de Bluefields, en ese momento no habían sido absueltos de los cargos imputados por el Ministerio Público, y fue hasta el 11 de mayo del 2004 que el Tribunal de Apelaciones de Bluefields confirmó el veredicto de la juez Montoya.
Graves acusaciones de padre adolorido
El señor Santos Ernesto Villachica, padre de Róger Villachica, uno de los oficiales asesinados el 4 de mayo de 2004, declaró recientemente que la Policía no está interesada en aclarar la masacre donde perecieron su hijo y sus tres colegas. “Lo único que buscan es salvar a Larrave, porque si él cae, caerían otros jefes de la institución como frutas podridas”.