Nacional

“Alzhaimer” oficial a Memoria Histórica

* Ley ampara Patrimonio, pero sólo en papel, ya que el financiamiento que se le otorga es limitado para su protección, dice ex director del INC * Sugieren que empresarios deberían destinar parte de sus impuestos para la preservación del instituto y la promoción de los artistas * Arte sacro no cuenta siquiera con un inventario, y algunas piezas se han “comerciado” clandestinamente

Tania Sirias

Patrimonio es todo aquel bien que el Estado protege bajo una Ley con el fin de conservarlo, o para evitar que salga del país, sin embargo resguardarlo es lo menos que han hecho las instituciones de Gobierno y la sociedad. Casi todos los centros históricos y culturales de nuestra nación se encuentran sumidos en el olvido, se aduce falta de presupuesto, desinterés y hasta poca prioridad para el país.
Julio Valle Castillo, Director del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), afirmó que la cultura es cara, y aunque se invierta en ella, siempre se necesitará más presupuesto. A su parecer, no existe un descuido de la cultura, sino que no es una prioridad en un país pobre, que sufre los desgastes de una guerra y que se encuentra sumido en una crisis económica. “Antes del arte, siempre van a estar la salud, educación y los problemas macroeconómicos”, dijo.
Clemente Guido, ex director del INC, comentó que nuestro patrimonio cultural se encuentra desamparado. “Tal vez la Ley lo ampara, pero sólo en papel, ya que el financiamiento que se otorga para su protección es limitado, no da para su mantenimiento, y mucho menos para realizar una investigación que sostenga su valor”, señaló.
Guido comentó que Masaya fue declarada Patrimonio Folclórico en una sesión extraordinaria, e incluso es llamada la “Capital del Folclor”, sin embargo, en esa declaración no existe un artículo donde se le destine presupuesto para el salvamento del patrimonio vivo.
Doce años el mismo presupuesto
El ex director de Cultura indicó que por doce años el presupuesto para el INC fue de un millón de dólares. Remembró que con ese fondo debía cubrir el personal del área administrativa de esta institución, el Museo, Biblioteca Nacional, y el Teatro “Rubén Darío”. Además de doce sitios históricos, entre ellos: el Castillo de la Inmaculada Concepción, la Hacienda San Jacinto, las ruinas de la Catedral de Managua, la casa natal de Rubén Darío, las ruinas de León Viejo, la Cinemateca, y el Centro Cultural Managua. Este año al INC se le asignó un presupuesto de dos millones de dólares, dijo Valle Castillo, sin embargo, Clemente Guido considera que Cultura necesita al menos cinco millones de dólares. Además, que se le dé a esta institución la oportunidad de hacer gestión en el exterior y conseguir más capital, sin estar atada a la burocracia que le impida conseguir fondos directos.
El diputado Orlando Mayorga, presidente de la Comisión de Educación Cultura y Deporte de la Asamblea Nacional, afirmó que el presidente Enrique Bolaños orientó que ningún ministro o director cabildeara más del presupuesto del que él asignara.
En cuanto a la prohibición de solicitar más presupuesto, el director del INC respondió que un Gobierno se planifica, pero agregó que en su Administración ha solicitado cooperación internacional y ha contado con el apoyo del primer mandatario.
Ley de incentivo a la cultura
Los tres entrevistados coincidieron que en nuestro país debería existir una ley de incentivo a la cultura. “Un grupo de danza nacional necesita dinero para sus trajes, y el acceso al Teatro “Rubén Darío” es bastante alto para ellos”, dijo Clemente Guido.
El director del INC manifestó que los empresarios deberían destinar parte de sus impuestos para la preservación del instituto y la promoción de los artistas.
Además, comentó que no sólo se necesita de más presupuesto, sino pasión e imaginación para manejar esta institución rectora del arte.
“Si se aprobara este incentivo, las empresas privadas podrían donar parte de sus ganancias a instituciones culturales, y se les reconocería en sus impuestos fiscales, pero desgraciadamente esto no existe”, lamentó Guido.
Agregó que lo único que existe en materia fiscal para apoyar la cultura es el 10% del Impuesto sobre la Renta (IR). “Este aporte se hace anualmente, y los empresarios lo deducen cada mes. Además, la Ley de Patrimonio es de 1982, se reformó en 1985, y hoy resulta anacrónica.
Se necesita una reforma total, si no una reforma muy amplia, que tenga un objetivo de educar desde la primaria a los niños, para que tengan conciencia de proteger el patrimonio”, dijo el ex director de Cultura.
Protección a la cultura:
un deber de todos
Clemente Guido lamentó que en nuestro país sea más importante pagar la deuda externa que invertir en el patrimonio de la nación.
Mayorga afirmó que en el presupuesto de la nación sólo se contemplan el pago de la deuda externa y la construcción de carreteras --que son importantes--, pero se debería tener más conciencia de resguardar el patrimonio y la historia de nuestra nación. “Te aseguro que si se pudiera vender el Momotombo, mucha gente lo hace, lo desbarata y lo vende”, dijo el diputado.
El parlamentario comentó que, durante esta legislatura, muchos lugares del país fueron declarados sitios históricos, entre ellos el municipio de Mulukukú, un símbolo de los tiempos de la guerra, al cual se le asignó 500 mil córdobas al año.
“Desgraciadamente, otras de las limitantes de la cultura es la ideología política, ya que a veces no se asigna el presupuesto o no se declara un patrimonio, ya que el grupo contrario vota en contra. Creo que la salud, la educación y la cultura deben estar al margen de la política y se les debe asignar más presupuesto”, dijo Mayorga.

Ataques a la memoria
En Nicaragua existe un desprecio a conservar nuestro patrimonio, un desinterés que lo expone al olvido y en muchos casos al saqueo. Hace más o menos un mes, el director del Instituto Nacional de Cultura, Julio Valle Castillo, dijo que las piezas que conforman el arte monumental del país no “eran una prioridad” para esa entidad.
Esto lo dijo en alusión a los murales del parque de las madres y de la iglesia Santa María de los Ángeles, declarados hace 16 años Patrimonio Cultural de la Nación, de acuerdo con la Ley 90, los cuales están en total abandono. Otra expresión que no parece importar en este país es el arte sacro, para el cual no existe un inventario bajo la administración gubernamental, y algunas piezas se han comercializado de forma clandestina.
Desde 1944 hasta 2001, más de 50 iglesias se han declarado Patrimonio Cultural Mueble e Inmueble de Nicaragua.
Sobre este tema, en mayo pasado END alertó de la amenaza de desplome de la escalinata que lleva al campanario de la iglesia La Merced, en León.
El 27 de mayo END denunció también el robo de la fe de bautismo de Rubén Darío, incluida en un libro sacramental con información de nacimientos de 1866 a 1869, que se encontraba resguardado en el Archivo Diocesano de León.
El año pasado se conoció el robo también del mismo INC, la letra original de nuestro Himno Nacional, a la fecha no hay detenidos ni las piezas han aparecido.
En septiembre del año pasado, en medio de las fiestas patrias, un reportaje de END también descubrió que la escuela en Rivas donde Emmanuel Mongalo y Rubio impartió clases está en ruinas; que en Chinandega, a Tomás Ruiz, muchos todavía lo confunden con un comandante de los 80; y que el prócer “mejor pagado” es José Dolores Estrada, pero en Nandaime todavía le deben un museo.
Que en León, la casa de Miguel Larreynaga ni siquiera cuenta con una placa, y que Máximo Jerez se revolvería en su tumba si supiera que en su casa, se habla más de barba, pelo y mascarillas de belleza que de su gesta patriótica. El último “golpe” a nuestro patrimonio cultural fue hace apenas un mes contra la Hacienda San Jacinto, cuando dos personas extrajeron de la hacienda cinco revólveres Colt fabricados en 1800, y en 2003 se robaron un fusil de chispa del siglo XIX.
Se hace su esfuerzo
El director de Cultura afirmó que antes que termine el período presidencial de Enrique Bolaños, el INC tiene tres grandes proyectos: la restauración de las ruinas del Castillo de la Inmaculada Concepción, el cual está apunto de derrumbarse; también se está trabajando en un mural y en otras piezas históricas que se estarán colocando en la Hacienda San Jacinto, en celebración al 150 aniversario de la Batalla de San Jacinto; además, se espera que antes de diciembre el museo nacional tenga su nuevo espacio en la segunda planta del Palacio de la Cultura.
“Asimismo, estamos solicitando que la Unesco declare Patrimonio de la Humanidad a la Catedral de León. Tenemos la obligación de resguardar las iglesias históricas ya que existe una Ley en el Vaticano el cual expresa que el arte sacro es propiedad de Iglesia, pero están bajo resguardo del INC”, concluyó Julio Valle Castillo.