Nacional

Calamidad nacional

• Daño económico a comercio, industria y servicios es colosal, mientras crece la inseguridad y la exposición al robo y los asaltos a personas y establecimientos • Energía se suspende a cualquier hora y por cualquier tiempo, y las posibilidades de mayores inversiones se desvanecen en un país que vive bajo semejante régimen energético • Managua por sectores parece en la noche estar esperando a oscuras un bombardeo, pero los que aparecen son los delincuentes haciendo de las suyas y los vehículos chocando de esquina en esquina

La falta de energía eléctrica en diversos puntos del país a cualquier hora y por tiempos imprevisibles, está degenerando en una catástrofe económica y de seguridad nacional, que se percibe a diario y en silencio, cuando se suspenden las labores en pequeños negocios familiares y en el sector de industria, servicio y comercio; dañando la producción nacional y los índices de seguridad. Sin embargo, nadie se aventura a buscar soluciones o calcular este desastre, y la crisis “pica y se extiende”.
Ayer, el déficit de la energía a distribuir pasó de 114 a 120 megavatios, tornando más dramática la situación.
Don Enrique Hernández, dueño de una pulpería en Ciudad Sandino, se comunicó vía telefónica con EL NUEVO DIARIO para denunciar que en las últimas dos semanas ha perdido dos mil 736 córdobas en productos como carne, leche y embutidos.
“Tengo facturas y puedo demostrar las pérdidas porque tengo fotos de todo lo que se me ha perdido, y ¿a quién le cobro estas pérdidas?”, preguntó el anciano, quien reaccionó enojado y arremetió contra el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), porque no está velando por los daños ocasionados en la micro, pequeña y mediana empresa.
Otros tres litros de leche perdió ayer don Enrique, y la carne de res se le puso oscura por mantenerla en termos con hielo. “La gente no me la quiere comprar porque dice que está mala y no es cierto”, lamentó.
Mal generalizado
Es sólo una pincelada de lo que está pasando en las miles pulperías de Managua, León, Chinandega, Matagalpa, Jinotega, Estelí, Madriz, Nueva Segovia, Chontales, RAAS, Río San Juan, Boaco, Masaya, Granada, Carazo y Rivas, donde se han programado apagones pero no se cumple con el horario previsto.
Los miembros de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores (RNDC) certifican esta afirmación. Ellos están llevando un registro de los apagones en cada circuito programado y aseguran que la falta de servicio se extiende hasta ocho horas y media en algunas zonas, como la pulpería de don Enrique.
Los funcionarios de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), confirman estas afectaciones y las subrayan como causa de la falta de agua potable que se produce en cada barrio minutos después de cada apagón.
La magnitud del problema es una calamidad en los registros de bombeo de Enacal, pues sólo en la última semana han dejado de inyectar a las tuberías más de 40 millones de galones de agua potable, y además, reportan varios equipos averiados producto de los bajones de voltaje en el servicio de energía.
Medidas irrelevantes
Las medidas del gobierno de adelantar una hora a nivel nacional para ahorrar energía y reducir el horario laboral de los empleados públicos con la misma finalidad, no se refleja en una mayor producción de electricidad y disponibilidad de la misma para menguar los apagones.
Directivos del Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC) ayer informaron que los índices de generación de energía, de parte de las empresas privadas y estatales, son los mismos del lunes pasado, cuando todas las plantas registraban problemas en sus entregas.
“La producción de electricidad es la misma, Fenosa recibe igual energía, entonces, ¿cómo te explicas que los apagones estén creciendo en zonas afectadas y duración?”, preguntó Ruth Herrera, coordinadora de la RNDC.
Herrera asegura que cada día se reportan más apagones, y esto se desprende de los informes finales que reciben cada día de los habitantes de diversas zonas del país, que están monitoreando la situación.
Diputados “dementes”
Ella pidió “que los diputados dejen de fingir demencia, porque se están poniendo al margen y están más preocupados por reelegirse en sus cargos que por darle una respuesta al pueblo acerca de los apagones”.
Recordó que cuando hay huelga o paros en el país, los economistas o el Cosep salen al paso inmediatamente, mostrando las cifras de pérdidas que se registran cada día, pero cuando hay apagones nadie habla de las mismas pérdidas, “apañando el capricho de Unión Fenosa de no comprar energía en el mercado regional para resolver”.
Y es que sólo uno de los 92 diputados demandó ayer que la Comisión de Energía e Infraestructura de la Asamblea Nacional, le exija al titular de INE, David Castillo, que explique con precisión por qué no ha podido poner en cintura a Fenosa en el caso de los apagones.
Orlando Mayorga, miembro de la bancada roja, dijo que esta comisión la preside Óscar Moncada, quien está inerte ante un problema crucial que está creando una catástrofe en la economía nacional. Cabe recordar que Moncada es familiar de una representante de las generadoras privadas y eso ha despertado curiosidad en el Parlamento.
Mayorga dijo que esta comisión debería estar investigando las denuncias de apagones de cinco horas y los altos recibos que denuncian los pobladores, “porque, al parecer, Unión Fenosa está cobrando cuotas fijas, lo que es ilegal”, señaló.
“Si la distribuidora está haciendo cobros ilegales, entonces hay que promover que los usuarios le hagan trabajos a sus medidores, porque es una vulgaridad que apliquen cortes en zonas donde hay negocios que están fracasando y por lo consiguiente están reduciendo el pago de los impuestos fiscales y los productos se están perdiendo”.
“Daños colaterales”
“Estos cortes también están golpeando a millares de mujeres que se ganan la vida planchando, porque al no haber energía en las casas se están quedando sin trabajo, por lo que creo que INE no debe ser flojo en esto”, dijo Mayorga, quien reiteró que la comisión tampoco muestra una posición clara ante la crisis “porque parece como que se la están jugando al suave”.
Erving Krüger, presidente del Cosep, se pronunció ayer contra los apagones, asegurando que “están golpeando fuertemente el comercio y la producción del país”, pero evitó revelar cifras y volvió a mencionar un informe que se prepara desde hace varios días, pero que no termina de elaborarse.
Krüger, sin embargo, cuestionó el desorden con que se están aplicando los racionamientos programados, y no avizoró una pronta solución. Ayer se conoció que la situación de estos apagones se mantendrá por 15 días más hasta que entre en operaciones una unidad de la Planta Managua.
Tinieblas en zonas vulnerables
Pasar entre El Zumen, el Centro Cívico, la entrada a Campo Bruce y Ciudad Jardín y sus alrededores desde las primeras horas de la noche es como presenciar una ciudad protegiéndose en la oscuridad de algún bombardeo, como en Londres en los primeros años de la Segunda Guerra Mundial.
La protección, sin embargo, es al revés, los protegidos son los delincuentes que hacen de las suyas en zonas tan vulnerables, robando y asaltando con impunidad.