Nacional

Dos arritmias mortales tras la operación

*** Niega recurrente versión de hemorragia interna *** “No hay necesidad de autopsia”, dice viuda de Lewites

Heberto Rodríguez

El cardiólogo de Herty Lewites Rodríguez, Daniel Rivas, expresó ayer que la muerte del carismático líder político se produjo por dos arritmias letales registradas en el marcapasos, las que pudieron ser causadas “por un infarto o bien el subtrato de su enfermedad”.
La verdadera causa no se pudo determinar, debido a que la viuda de Lewites, Carmen García, no consideró necesario que se practicara una autopsia a los restos de su esposo.
El candidato a la Presidencia por la alianza Movimiento Renovador Sandinista (MRS), fue ingresado el sábado en el Hospital Metropolitano Vivian Pellas para extraerle un pólipo en el colon que recientemente se le había diagnosticado.
Aunque esta cirugía no requiere hospitalización, Rivas así lo dispuso tomando en cuenta el historial clínico de su paciente. La intervención estuvo a cargo del gastroenterólogo Milton Mairena.
“La evolución fue buena, de tal manera que pasé toda la mañana acompañándole, hasta que le dimos de alta del Hospital Metropolitano en condiciones absolutamente estables (11:30 am)”, agregó Rivas.
Lewites perdió el conocimiento en su casa, a eso de las tres y treinta minutos de la tarde.
“Desde que se abordó inmediatamente la situación en su domicilio por el equipo de emergencia que estaba a cargo de un intensivista en la casa de don Herty, se iniciaron las maniobras de resucitación, se continuaron durante su traslado, y en la Sala de Emergencia, estableciéndose que dadas las condiciones como había evolucionado, él fallece a las 4:50 pm”, aseguró.
Según Rivas, la pérdida del conocimiento de Lewites fue provocada por las dos arritmias letales sufridas.
“¿Qué dio lugar a eso? Pudo haber sido un infarto o bien la naturaleza o el subtrato de su enfermedad”, dijo.
Niegan hemorragia
Durante las honras fúnebres de ayer, se manejaba entre los presentes que Lewites había sufrido una hemorragia producto de la extracción del pólipo rectal. Rivas salió al paso de estos comentarios.
“También previmos esa situación y llamamos a un especialista en ultrasonido, y no encontraron hemorragia alguna”, afirmó.
La viuda de Lewites, Carmen García, también se refirió al tema, mostrándose conforme con las explicaciones brindadas por el cardiólogo de su esposo, a quien consideran como un miembro más de la familia.
“Por supuesto que yo estoy conforme, porque en ningún momento voy a ser tan torpe en ver una negligencia médica en un hospital y me voy a quedar de brazos cruzados, porque para mí lo más grande era Herty, y en ningún momento hubiese querido que el ideal de Herty se perdiera y quedara Daniel Ortega con el poder que tiene. Jamás de los jamases”, apuntó.
La adolorida mujer también aprovechó para aclarar que no había solicitado ninguna autopsia porque no veía la necesidad, ya que había estado todo el tiempo acompañando a su esposo.
“Mi marido tuvo esa situación desgraciadamente con su corazón, se esforzó más allá por ese ideal que tenía. Como él decía: ‘Nací en un dictadura y no quiero morir en una dictadura’. Desgraciadamente murió en una dictadura, y ahora el pueblo tiene la decisión para que no sigamos en una dictadura cochina que hay aquí”, indicó.
Al final, García agradeció a todo el pueblo sencillo y humilde que había desfilado por la funeraria para despedirse de Herty.

RESEÑA DE SU SITUACIÓN CLÍNICA
Herty Lewites Rodríguez sufrió su primer infarto a la edad de 30 años. En esa época, dadas las circunstancias de sus arterias, se tuvo que hacer varios “by pases” a su corazón.
En 2002 de nuevo tiene otro infarto, del que se le logra sacar con el tratamiento inicial que se le hace, según su cardiólogo Daniel Rivas.
“La arteria responsable del infarto estaba semipermeable gracias a que se pudo disolver el coágulo que le estaba causando el infarto, y sólo le quedaba un “by pass” totalmente permeable que le daba vida y contracción a ese músculo cardíaco”, recordó Rivas.
La situación clínica mejora de una manera franca, y Herty logra llevar a cabo muy bien su gestión como alcalde de Managua.
Unos dos años después, los especialistas observan que su corazón está perdiendo fuerza y deciden instalarle un marcapasos para prever cualquier evento repentino, ya que Lewites corría el riesgo de una muerte súbita.
“Él continúa haciendo su vida ya con ese dispositivo, y sus chequeos médicos se hacían prácticamente cada semana o dos semanas, y de manera eventual cuando surgía alguna duda clínica se le atendía y se trataba de darle solución al caso que en ese momento se presentaba. Así ha sido durante los últimos años su tratamiento y sus cuidados desde que le dio el último infarto”, concluyó el cardiólogo.