Nacional

Masacre de nicas

* Uno de los muertos es familiar de dos comisionados de la Policía Nacional de Nicaragua * Aparentemente fueron atacados por la temible Mara Salvatrucha, una de las pandillas más sangrientas de Centroamérica

En la séptima avenida y segunda calle de la Colonia “Ciudad del Sol”, zona 4 del municipio de Villa Nueva, tres nicaragüenses fueron acribillados a balazos, y cuatro más resultaron heridos de gravedad, cuando tres miembros de la “Mara Salvatrucha”, sin mediar palabras, desenfundaron sus armas y les dispararon a quemarropa. Los cuatro heridos fueron trasladados por bomberos voluntarios al Hospital Roosevelt, donde minutos después falleció uno de ellos.
Los fallecidos son Carlos Guido Tercero, de 34 años, primo de la comisionada Ana Julia Guido y sobrino del comisionado Félix Guido, quien desde hace nueve años llegó a Guatemala y trabajaba como mecánico electricista; Vladimir Montenegro Martínez, de 24 años, y Tomás González, de 28. En el Hospital Roosevelt de Ciudad Guatemala, José Nils Hernández García murió minutos después de haber sido trasladado herido.
Resultaron heridos: Álvaro José Montenegro Zeledón, de 27 años; Elvin Guido Chavarría, de 30, y Byron Rafael López Guido, de 27 años. Los dos últimos, familiares de Carlos Guido.
Tres de los jóvenes asesinados --Vladimir, Tomás y José-- habían llegado recientemente a Guatemala a trabajar como ayudantes de albañilería, ya que su deseo era recoger dinero para la Navidad y regresar con regalos a sus hogares, sin embargo, la historia fue otra. Todos, los muertos y heridos, eran residentes del departamento de Matagalpa.
La versión de los asesinatos
La versión que maneja la Policía Nacional Civil de Guatemala explica que el ataque se debió a un lío de pandillas, ya que los nicaragüenses tenían algún vínculo con la “Mara 18”, y los atacantes fueron de la “Mara Salvatrucha”.
Sin embargo, fuentes periodísticas chapinas afirmaron que eso era difícil de comprobar, ya que, por lo general las autoridades guatemaltecas prefieren decir que se trata de un problema de pandillas para dar por resuelto el caso.
Lugar peligroso
Vecinos del sector indicaron que la “Colonia del Sol”, se ha convertido en uno de los lugares más peligroso del municipio de Villa Nueva. Allí habitan cerca de 765 familias, es territorio dominado por integrantes de maras y, además, es un centro de almacenamiento y distribución de drogas.
Morir o morir
“La comunidad nicaragüense aquí (en Guatemala) lamentamos la situación de desempleo que atraviesa Nicaragua, ya que nos obliga a irnos de nuestro país a buscar trabajo aquí, donde nos tratan mal y nos denigran. Este país se ha convertido en un cementerio para nosotros, y para colmo cuando pasa algo como esto nos involucran con las pandillas para cerrar los casos”, expresó una vecina que decidió omitir su nombre por razones obvias.
Vía telefónica, Álvaro Guido, hermano de Carlos, nos informó que decidió trasladarse a vivir a otro lado, ya que el miedo se apoderó de él, pues teme correr la misma suerte que sus familiares y amigos. Asimismo, nos dijo que él estaba en su cuarto viendo televisión y se asustó al escuchar las detonaciones, y al salir se encontró que sus familiares y amigos estaban heridos y muertos.
“Eran tres jóvenes tatuados y sin ningún motivo llegaron y les dispararon, no es cierto que mi hermano o los demás hayan pertenecido o pertenezcan a alguna pandilla, los mataron a sangre fría y ya”, declaró Guido.
Repatriados
En una coordinación humanitaria entre la Funeraria Imperiales y la cónsul de Nicaragua en Guatemala, los cuerpos de los nicaragüenses llegan hoy al país. La Funeraria Imperiales, propiedad del nicaragüense Moisés Dávila, realizó los traslados de los cuerpos en dos vehículos, cuya salida fue a las siete de la noche de ayer para llegar a más tardar a su destino entre las siete y las ocho de la mañana.
Por su parte, la cónsul de Nicaragua en Guatemala, Gloria Inés Reyes, aunque era fin de semana llegó al consulado con el fin de sellar todos los documentos necesarios para que los nicas fueran repatriados, aunque los gastos fueron asumidos por sus familiares.
Los nicaragüenses que salieron con la ilusión de trabajar y recoger dinero para traerles alegría a sus familiares, regresan sin nada y en un ataúd, ésta es la triste realidad que hoy viven varias familias matagalpinas.