Nacional

Temen que salgan libre los del narco-buzón

* Ciudadanía recelosa por lo que puede venir después. Destacan labor del juez, pero critica absolución anunciada * Hay tanto miedo que prefiere no dar sus nombres a la hora de opinar

Alberto Cano

JINOTEPE, CARAZO -El temor a que sus nombres salgan publicados y más todavía a opinar, bien sea a favor o en contra, se apoderó de los jinotepinos, después de conocido el fallo de culpabilidad del juez de Distrito Penal de Juicio de Jinotepe, José del Carmen Cortés, en contra de siete de los ocho acusados en el caso del narco-buzón, y aunque una buena parte de población aplaude el histórico fallo del judicial y dio seguimiento al maratónico juicio, incluso a través de los medios de comunicación, nadie se atrevió a dar sus nombres a la hora de opinar.
“Todos hubieran sido declarados culpables, todo parejo; Eddy Antonio Leypón debió quedar preso”, dijeron ciudadanos consultados, quienes prefirieron ocultar su nombre. Sí, fue notorio de parte de la población consultada de que existe el temor de que los condenados puedan salir en libertad cuando el caso sea conocido por el tribunal de segunda instancia.
A excepción de Eddy Antonio Leypón, compañero de vida de la capitana de la Policía de Carazo, Nubia Díaz, que fue absuelto, el resto de los acusados, Francisco Javier Briceño Sandino, Franklin Iván Obando, Franklin González Cuaresma, Lenín Alberto Ramos Roa, Daniel Moisés Campos, Javier Antonio Solís Guzmán y Enner Trejos Salinas fueron declarados culpables por el juez Cortés.
El hecho marcó un hito en la historia judicial de Carazo, por cuanto existían graves antecedentes como el caso de Guillermo Amaya Ñungo, un colombiano que fue detenido junto a varios de sus lugartenientes en una finca de San Marcos y al poco tiempo quedó en libertad por órdenes de un juez, quien posteriormente fue destituido, y luego fue el Tribunal de Apelaciones de Masaya el que actuó de forma bondadosa con los detenidos.
En el caso de los del narco-buzón, las pruebas en su mayoría testifícales y los alegatos de la Fiscalía resultaron contundentes, y el viernes el Ministerio Publico pidió la pena máxima en ambos delitos, tenencia de armas y transporte de droga, que es de 20 años de condena, mientras que la Procuraduría, que estuvo adherida al proceso, demandó 22 años, y los cinco defensores, 18 por ambos delitos.
De hecho, ésta es la primera vez en Nicaragua que un juez, en este caso José del Carmen Cortés, falló al conocer los cargos de droga, sin la prueba material, y basó su fallo en los numerosos testimonios, incluidos los del Jefe Nacional de Drogas de la Policía, comisionado mayor Clarence Silva, y el especialista que aplicó la prueba del Ioscan, aparato que detecta partículas de drogas y que dio positivo en altas concentraciones en los cuatro vehículos que se hallaron en la finca “Parpadeo” de El Rosario, el pasado 20 de abril, donde todo el grupo fue desarticulado tras un operativo relámpago que tomó por sorpresa a los ahora condenados.
A los testimonios se sumó el de un experto policial que demostró las transformaciones hechas a una camioneta color crema y un camión Hyundai, los cuales poseían compartimentos secretos claramente diseñados para el trasiego de drogas. En el caso del camión, los especialistas determinaron que estaba listo para trasladar armas, drogas y dinero con una capacidad de entre 800 y mil kilos de cocaína.
Van a apelación
Por eso, el juez Cortés no vaciló en afirmar que estaba seguro de la comisión del delito de tenencia y uso de armas del Ejército, de la Policía y del Sistema Penitenciario, y transporte ilegal de estupefacientes, fallo que los defensores no esperaban, pues siempre cuestionaron el delito de droga. En ese particular, el doctor Ramón Rojas, uno de los penalistas más renombrados del país que estuvo defendiendo a dos de los ahora condenados, anunció que apelará el fallo, porque, según dijo, no fue probado el transporte de estupefacientes. Señaló que todo el juicio es nulo, y expresó que eso lo probarán en el tribunal.
El fiscal acusador, doctor Gerardo Rojas, por su parte, dijo que la apelación es lo que les queda ahora a los defensores, y que están en el derecho de hacerla, pero expresó que el fallo emitido por el juez Cortés es contundente y que no dejó portillo abierto para que los defensores puedan sacar a los reos, y que si los honorables magistrados se apegan a derecho, tendrán que ratificar la actuación correcta del juez Cortés.
Ayer, entre tanto, los jinotepinos comentaron a nivel de cuchicheo el resultado del juicio, y la mayoría alabó al juez Cortés por haber reivindicado en gran parte al sistema judicial, fuertemente cuestionado en Nicaragua, con un fallo verdaderamente histórico, pero nadie se atrevió a que su libre pensar fuera expresado --con nombre y apellido-- en las páginas de este rotativo. La mayoría expresó temor y algunos hasta sus dudas de que la actuación del juez Cortés fructifique en el tribunal, que es el que ahora tiene la responsabilidad de mantener la pureza del proceso, comentó un viejo abogado, que también demandó el anonimato.