Nacional

Confirman arreglo en Corte Suprema

* Todos niegan que el precio es la “convivencia familiar” de Alemán, pero son poco convincentes

Ernesto García

“Al doctor Alemán (Arnoldo) lo pueden matar si quieren, porque él no tiene nada que ver en esto”. Así se pronunció el presidente de la Corte Suprema de Justicia, magistrado Manuel Martínez Sevilla.
La singular contestación de Martínez se produjo cuando los periodistas preguntaron si el arreglo alcanzado ayer en la Suprema --anunciado hace tres días por END--, en el cual los liberales desistieron de ocupar la presidencia de la Sala Penal y la Sala Constitucional tiene que ver con una supuesta amenaza del Frente Sandinista de mandar de nuevo al ex gobernante a la Cárcel Modelo de Tipitapa.
El magistrado Rafael Solís, quien también fue reelecto como vicepresidente del Supremo Tribunal, negó que sus colegas liberales hayan aceptado el no cumplimiento del acuerdo número 72 de 2004, donde liberales y sandinistas acordaron rotarse en la presidencia de la Corte, Salas y Comisiones, esté relacionado con la situación legal de Arnoldo Alemán.
“Sobre la vigencia del acuerdo nada ha tenido que ver el caso del doctor Arnoldo Alemán”, aseguró el magistrado Solís, agregando que la crisis en la Corte se “destrabó” ayer, después que ambas partes “cedieron en sus posiciones”.
Presionaron con el caso Alemán
Sin embargo, un magistrado de filiación liberal, quien pidió el anonimato, confirmó que la reelección de los magistrados de filiación sandinista, Francisco Rosales y Armengol Cuadra, en la presidencia de la Sala de lo Constitucional y Penal, respectivamente, “es para que el régimen de convivencia familiar del doctor Alemán no sea revertido”.
La clave para que Martínez y otros magistrados liberales cedieran a las presiones del sandinismo fue la solicitud hecha por la Procuraduría a la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua, controlada por magistrados de filiación sandinista, de revocar el régimen de convivencia familiar, explicó el informante.
Sobre el ex presidente Arnoldo Alemán pende una sentencia de 20 años de prisión por lavado de dinero, que le impuso la ahora magistrada Juana Méndez, fallo que está pendiente de revisión en la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones desde hace casi cuatro años.
Desconfianzas mutuas y suplentes
Pese a haber alcanzado acuerdo para reelegir a las autoridades de la Suprema después de cuatro meses de impasse, la desconfianza sigue imperando entre ambos bandos, porque ahora acordaron que cada magistrado tendrá a su suplente en la Sala de la cual es miembro.
La creación de la figura del magistrado suplente no significa que los conjueces vayan a incorporarse en ausencia de los propietarios, sino que éstos serán sustituidos por otro magistrado del Supremo Tribunal.
Por ejemplo, en la Sala de lo Constitucional, el magistrado presidente Francisco Rosales designó como su suplente a la magistrada Ligia Molina Argüello, y el vicepresidente de esa Sala, Guillermo Selva Argüello, tendrá como su suplente al magistrado Guillermo Vargas Sandino.
Como se verá, cada magistrado propietario tiene como suplente en caso de ausencia a otro de sus colegas de igual tendencia política, porque tanto Rosales como Molina son de filiación sandinista, y Selva con Sandino son de origen liberal.
Esta nueva modalidad --que es similar a la existente en la Contraloría, donde cada contralor tiene a su suplente-- es para que no suceda lo del año pasado, cuando el magistrado Francisco Rosales, aprovechando la ausencia de sus colegas liberales, conformó sala con magistrados sandinista para emitir una sentencia confirmando dos resoluciones del Consejo Supremo Electoral.