Nacional

Antiguo revólver sigue sepultado en porquería

* Dictan prisión preventiva contra “Chico Bujía” * Fiscalía convierte en testigo a uno de los rateros

Ernesto García

La falta de cooperación de las autoridades del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) es el principal obstáculo que enfrentan las autoridades policiales para recuperar uno de los cinco revólveres robados de la casa museo de la Hacienda San Jacinto el pasado lunes.
“Si las autoridades del Instituto de Cultura no desean ni cooperar con el pago de una cisterna para limpiar la letrina donde está la pistola, ¿qué podemos hacer nosotros?,” se preguntó uno de los oficiales encargados de las investigaciones.
Ante los cuestionamientos policiales de falta de cooperación de parte de las autoridades de Cultura, Alfredo Salinas, vocero del INC, negó que esa institución no haya prestado colaboración a la Policía.
“Lo que sucede es que para colaborar con la cisterna tenemos que hacer coordinaciones con otras instituciones del Estado como Enacal y los Bomberos”, apuntó Salinas, quien prometió que la misma será enviada hasta hoy, martes, siempre y cuando no haya ningún inconveniente de última hora.
Prisión preventiva para sospechoso
Mientras las autoridades de Cultura muestran total desinterés por recuperar el arma utilizada durante la Guerra Nacional de 1856, durante la gesta heroica de la Batalla de San Jacinto, ayer la jueza penal de Audiencia de Tipitapa, Victoria López, impuso prisión preventiva contra Héctor Manuel Gutiérrez Salmerón, apodado “Chico Bujía”.
Durante el fin de semana, la Policía recuperó del fondo de una letrina en la casa de Frank Álvarez, cuatro de los cinco revólveres que según el director de Museos del INC, Edgard Espinosa, tienen un valor de mil dólares.
La jueza López programó la audiencia inicial para el próximo 22 de junio a las diez de la mañana, cuando decidirá la fecha del juicio oral y público donde se decidirá la inocencia o culpabilidad de Gutiérrez.
¿Cómplice o testigo?
Aunque en la acusación presentada por el fiscal auxiliar Pedro Almanza se asegura que Gutiérrez, al momento de sustraer los cinco revólveres que datan del siglo XIX, se hizo acompañar de otros dos sujetos, “Chico Bujía” dijo a los periodistas que Frank Álvarez --a quien la Policía propone como testigo-- fue quien le ayudó a robarse las cinco armas.
La decisión de la Fiscalía de favorecer a Álvarez poniéndolo como testigo y no como procesado contradice el libelo acusatorio presentado por el fiscal Almanza, porque en el mismo se indica que una de las pruebas con las que se demostrará la culpabilidad de “Chico Bujía” es el recibo de ocupación de dos de los revólveres encontrados el fin de semana en la casa de Álvarez.
La audiencia preliminar estuvo matizada por el reconocimiento inmediato que hizo la jueza Victoria López del procesado, porque no había terminado de acomodarse en su silla cuando al ver a “Chico Bujía”, no dudó en preguntarle ¿Vos ya estuviste preso?, a lo que el indiciado respondió positivamente.