Nacional

Veda “forestalmente” absurda

*Para la Directora de la Fundación para el Desarrollo Sostenible, desde el punto de vista conservacionista, la Ley es “excelente” *Sin embargo, “el problema es para la industria que quiere hacer manejo forestal y exportar su producto” *También sostiene que la veda no detendrá el tráfico ilegal de madera, y, por el contrario, lo fomentaría

Mauricio Miranda

Rosario Sáenz, Directora de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible (Fundenic), calificó como un “absurdo” la reciente aprobación de la Ley de Veda para el Corte, Aprovechamiento y Comercialización del Recurso Forestal, la cual prohíbe por diez años la explotación de caoba, cedro, pochote, pino, ceibo y mangle.
Sáenz dijo que desde el punto de vista conservacionista, la Ley es “excelente”, pero desde el punto de vista de manejo del recurso forestal es “absurda”, al igual que el Estado de Emergencia Económico, decretado por el presidente Enrique Bolaños para detener la explotación indiscriminada en los bosques del país.
Según ella, la nueva Ley dejará en el desempleo a cientos de artesanos que utilizan como materia prima la madera de las especies de árboles protegidos por la veda. Al mismo tiempo, se deja en vilo a madereros legales, que no podrán exportar la madera al no tener capacidad para procesarla y transformarla en muebles, puertas, piezas de ensamble y plywood, como exige la nueva Ley.
El artículo 2 de la Ley reza: “A partir de la entrada en vigencia de la presente Ley, se prohíbe la exportación de madera en rollo, timber y aserrada de cualquier especie forestal que provenga de bosques naturales”.
“El que tiene aserrío y presta servicio de aserrado no tiene problema, el problema es para la industria que quiere hacer manejo forestal y exportar su producto, ese está frito. El proceso no es automático, no es de la noche a la mañana que vos podés decir: ‘ahora voy a hacer partes de puertas’, y entonces lo sacás y te lo llevás en un barco a ver quién te los compra, eso no funciona así, es una locura”, aseveró la especialista.
De acuerdo con Sáenz, se les debió permitir a los madereros realizar una “reconversión y que mejoren su sistema de modelo y hagan nuevas contrataciones, pero darles un tiempo”.
Otro aspecto de la Ley que criticó Sáenz es que la veda no detendrá el tráfico ilegal de madera, y por el contrario lo fomentaría. Esto sucederá con las comunidades cuyo sustento económico es la explotación del bosque.
“Va a tener que haber corte ilegal, porque ellos tienen que comer. Si vos les das una sanción a una comunidad y les decís: ‘Usted no puede vender su madera’, les tenés que decir entonces qué deben hacer, les tenés que dar una salida”, explicó Sáenz.
Por otro lado, señaló hasta ahora no existe una ley que permita la importación libre de gravamen de madera “de cualquier parte de mundo”. “Entonces todo mundo deja de seguir molestando con la madera nicaragüense y se les permite a los artesanos del país traer madera de fuera”, señaló. “Más bien hacen cosas intrascendentes como el cambio de formato de permiso y de corte y de guía forestal, cada día es más exótico el formato”, comentó.
El Decreto de Emergencia Económica dictada por el presidente dejó entrever la fragilidad e ineptitud de las instituciones, aseguró la directora de Fundenic. “Es como decir: ‘Yo, Inafor, me siento incapaz e incompetente de manejar este sector, así que tengo que cerrar’. Es a ese nivel”, aseveró.
Jaime Morales Carazo, presidente de la Comisión del Ambiente y Recursos Naturales de Asamblea Nacional, y candidato a Vicepresidente de la República por el FSLN, reconoció que la ley tiene un enfoque conservacionista, pero que el maderero legal “no tiene nada que temer”, ya que según él, más bien le beneficiaría porque correría en una competencia “desleal” a su favor.
Con la Ley de Delitos Ambientales, la Ley Forestal, y la nueva Ley de Veda para el Corte, Aprovechamiento y Comercialización del Recurso Forestal, se tienen elementos contundentes y efectivos para detener la tala indiscriminada de bosques en el país, sostuvo Morales Carazo.
El diputado dijo que el lapso de veda de diez años, que establece la Ley, podrá variar en dependencia de estudios técnicos y estudios socioeconómicos. Los tipos de especies en veda, también podrían variar.
“Para mí es absurdo” --criticó Rosario Sáenz—“es una contradicción en la ley. Una ley de veda es veda, se prohíbe o volveríamos a lo mismo”.
Por otra parte, Jaime Morales Carazo sugirió sacar provecho a las miles de tucas incautadas y retenida por el Ejército de Nicaragua y el Instituto Nacional Forestal (Inafor).
“La cantidad de madera que corresponde al Estado se puede vender y utilizar los fondos para desarrollar programas de reforestación; segundo, le das trabajo a toda la gente que estaba en el tráfico ilegal; otra parte puede pasar a ser un inventario para atender por un tiempo a la industria maderera al país, les bajaría los precios; y otra parte, se promoverá su licitación y su exportación que deje cierto valor agregado”, puntualizó el parlamentario.