Nacional

Ley de Veda Forestal requiere ser revisada


María Haydée Brenes

Si le permitieran calificar la Ley de Veda Forestal en un canon del cero al diez, el doctor Lisandro D’León, Procurador del Medio Ambiente, gustosamente le brindaría un ocho, porque según él, aunque es una acción digna de aplausos tiene algunas incoherencias en su articulado, y urge que se incluya en la misma el almendro, especie que a su juicio debe ser protegida por ser el hábitat natural de las lapas verdes y rojas, loras y cotorras del sur de Nicaragua.
Sentado frente a su escritorio en una oficina llena de afiches sobre protección al medio ambiente, D’León destaca que la Ley de Veda Forestal, aprobada el pasado miércoles por la Asamblea Nacional, es un trago amargo para unos pocos, sin embargo, algo agradable para la mayoría de los nicaragüenses.
Pese a eso, la ley tiene algunas incoherencias que pueden ser mejoradas, por ejemplo en su artículo uno, expresó D’León, establece que las especies protegidas e incluidas en la veda son la caoba, el mangle, pochote, ceibo, cedro y pino, pero en el párrafo segundo del artículo dos, desdice su protección sobre el pino, al señalar que esta especie puede ser aprovechada en los departamentos de Nueva Segovia, Río San Juan y regiones autónomas del Atlántico.
“El pino es una especie casi desaparecida, fue prácticamente arrasada por el gorgojo descortezador, después por los incendios forestales y la mano del hombre.
El último reducto de pinares lo tenemos casualmente en las zonas donde se está validando su aprovechamiento. Si esto no es modificado, veremos que todos los madereros apuntarán su artillería para acabar con los pinares”, destacó D’León.
El procurador ambiental comentó que el Presidente tiene la autoridad de vetar parcialmente esta ley, y hacer las recomendaciones necesarias para que se incluya el almendro como una especie que debe ser protegida, pues en Costa Rica la tala de estos árboles está vedada, sin embargo, los ticos están acabando con esta especie en la zona de Río San Juan.
“El almendro es una especie característica del sur de Nicaragua, y está siendo sacada por los costarricenses de manera incontrolable, lo cual nos afectará directamente, porque ésta es la única especie vegetal donde anidan las lapas verdes y rojas, las cotorras y las loras, de manera que con esto estamos fomentando que se continúe depredando los almendros, y perderemos así no sólo el hábitat de las lapas, sino el aprovechamiento del recurso en cuanto a avistamiento que sí aprovechan los costarricenses en el sector de turismo”, afirmo D’León.
Muchas virtudes
También el procurador ambiental comentó que la Ley de Veda Forestal tiene muchas virtudes, comenzando porque se respetan las especies que están integradas dentro de los apéndices de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna silvestre (Cites) del cual Nicaragua es suscriptor.
Así mismo, la Ley establece el resguardo de los bosques en los 15 kilómetros adyacentes a cualquiera de nuestras fronteras. Esto, manifestó el procurador, permitirá que dejen de andar en las zonas fronterizas aserríos móviles que depredan los bosques y hacen más fácil la fuga de nuestra madera preciosa.
Otro aspecto es que sólo se permitirá la exportación en segunda y tercera transformación, lo cual beneficiará la industria doméstica porque podrá ser utilizada por los madereros y artesanos nacionales para la elaboración de muebles, y con la exportación de los mismos se generarán más divisas al país.
Redoblar esfuerzos
“Esta ley la necesitábamos desde hace mucho tiempo, pero debemos ahora redoblar las fuerzas del Ejército para que se garantice el cuido del recurso, porque sabemos que la veda no garantiza que no se cortará la madera vedada, sino que se creará ahora una red de mayor peligrosidad para el corte y aprovechamiento de la misma. El valor del producto en el mercado se acrecentará, y por ello es necesario que se redoblen esfuerzos para que podamos proteger el recurso”, dijo el procurador.
Los diputados hicieron algo bueno, pero en su momento la Presidencia de la República debe tomar en consideración un veto parcial para que el pino no sea aprovechado, y se incorpore el almendro.
Mayor aprovechamiento
Gracias a la ley será posible que los talleres ubicados en los Sistemas Penitenciarios puedan trabajar parte de la madera decomisada, pues un 50% pasará a la municipalidad que corresponde, y, el otro, a estos centros.
De igual forma, las multas pasarán a la Administración de Rentas, que distribuirá un 50% para las áreas protegidas y el otro cincuenta al Fondo Nacional del Medio Ambiente.
Los equipos y medios de transporte decomisados serán entregados al Inafor y al Marena.
También con la Ley de Veda desaparecen los embargos judiciales para la madera decomisada, y todo aquel juez que se preste a esa práctica será procesado por prevaricato, y la madera no saldrá del poder del Inafor como había venido ocurriendo.