Nacional

Con soga al cuello por protestas estudiantiles

*** Muchas personas están yendo al desempleo

Tania Sirias

Las protestas estudiantiles que catalogó el ex ministro de Gobernación Julio Vega como “una situación muy particular y específica”, no lo son para comerciantes, padres de familias e instituciones que se han visto afectados por los enfrentamientos.
En las inmediaciones de la Universidad Centroamericana han cerrado alrededor de diez establecimientos producto de las protestas. “Pero no es sólo el fracaso de una empresa, sino que contribuye al desempleo de cuatro a cinco personas por negocio, las cuales ya no cuentan con un ingreso al mes”, dijo Salvadora Navas, propietaria de la librería El Parnaso.
Navas lamentó la baja de las ventas, y afirmó que desde hace más de tres semanas no venden casi nada. Los días de protesta tienen que cerrar el establecimiento, al igual que otros negocios de la zona que han fracasado.
“Pero, además, estamos exponiendo la vida. Hay días en que la Policía entra con violencia y parece que estamos en guerra. Todos los negocios aledaños a la UCA estamos mal económicamente, no sólo El Parnaso no está vendiendo nada”, dijo Navas.
Cambian horarios de clase
Otra de las instituciones afectadas es la Universidad Iberoamericana de Ciencias y Tecnología (Unicit). El director de relaciones públicas, Martín Garache, dijo que las protestas están afectando a los estudiantes de los turnos vespertino y nocturno.
Se tomó la decisión de que los alumnos de la tarde pasaran al turno matutino, y los que estudian en la noche continuaran los estudios el sábado de una a cinco de la tarde. Garache explicó que se hizo con el fin de garantizar que cumplan con el semestre, y no hacer reprogramaciones mientras no se resuelva la situación.
“Estamos claros de que el alza del petróleo nos afecta a todos, pero nosotros también pagamos los platos rotos. En ocasiones se han suspendido las clases debido a las bombas lacrimógenas, los alumnos tienen que salir por una ruta alterna a la pista suburbana y vigilados por maestros para que no ocurran hechos como el del miércoles, cuando detuvieron a un estudiante de esta universidad”, dijo.
Agregó que Guillermo Romero presentó su carné de estudiante de la Unicit, pero la Policía lo detuvo. “Él estudia primer año de Derecho y vive por el semáforo del barrio Bóer. Ya ésta libre, pero se actuó de manera arbitraria con el joven”, lamentó Garache.
CDI de la UNAN afectado
La licenciada Lidia Rosa Zeledón, Subdirectora del Preescolar de Aplicación de la UNAN-Managua, manifestó preocupación ante los últimos hechos de violencia en este recinto.
Este centro funciona como CDI, atienden a 130 niños de uno a seis años, hijos de 125 trabajadores de este recinto.
“Sabemos que es una causa justa, pero quizá la manera (de protestar) no sea la correcta. Los niños y sus padres están siendo afectados indirectamente. Desde la protesta se ha reducido el número de pequeños en el centro, ya que como medida de seguridad prefieren dejarlos en la casa, aunque saben que aquí los cuidamos muy bien”, dijo Zeledón.
Aseguró que lo primero para ellos es asegurar la vida de los niños para que no corran ningún riesgo. “Los padres están siendo afectados, ya que este centro responde a las necesidades de los trabajadores de la UNAN, y esto incide en el buen desarrollo del trabajo de éstos”, precisó.
Todos los afectados coincidieron que el Gobierno, la Alcaldía y los transportistas deben sentarse y resolver lo más pronto posible la situación, y no verlo como un problema particular, sino que afecta a una buena parte de la población.