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“Gobierno de los 12 amenaza unidad y es pornografía espiritual”


El pastor Alejandro Mena, de la Secretaría Nacional de Iglesias Cuadrangulares de Nicaragua, aseguró que el movimiento conocido como “El Gobierno de los 12”, al que el predicador Georgi Abdo calificó de “capos de la fe”, es una amenaza para la unidad de la Iglesia Evangélica.
Ya hay mucha división promovida por este movimiento, que algunos teólogos han calificado de “pornografía espiritual”, confirmó el pastor Mena, al subrayar que en Nicaragua la secta ha penetrado con demasiada fuerza y hasta un gran sector del liderazgo de una importante organización religiosa, se ha entusiasmado por “esta nueva visión” que pone en tela de duda la eficacia del sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario.
La Secta de los 12 no trabaja en campo virgen, sino dentro de las mismas iglesias, llevándose a los fieles en una suerte de “pirateo religioso”, y en otras ocasiones un pastor involucrado con este movimiento “saquea” de ovejas a todo un templo, han dicho los críticos de esta organización fundada a comienzos de los años 90 por los colombianos César Castellanos y su esposa Claudia.
Esta secta ha entrado muy fuerte. Hay una gran batalla a nivel de las denominaciones evangélicas, reveló el reverendo Mena, que pastorea la Iglesia Cuadrangular Alfa y Omega de Jinotepe.
Lo atractivo de esta ola que es empujada desde Colombia, es que los pastores quieren aumentar su feligresía de una manera geométrica, pero por intereses económicos disfrazados de evangelización.
Lo ven como “salvavidas”
El reverendo Augusto César Marenco, del Ministerio Apostolar Centro Cristiano, dijo que llamar capos a los líderes de este movimiento es muy fuerte. “Yo creo que sí hay inconsistencias e incongruencias en algunas cosas que se hacen. Yo creo que en el fondo las personas que están envueltas en estos encuentros persiguen un fin. Yo conozco muchos ministros que son sanos, que lo hacen con buena intención, para muchos pastores ha sido un salvavidas; espiritualmente sus iglesias estaban apagadas, los encuentros les han venido a salvar la vida, el ministerio.
¿Es que antes, reverendo Marenco, estos pastores en bancarrota no predicaban a un Cristo verdadero, y ahora dieron con la clave del éxito, viendo que las iglesias deben ser empresas rentables?
Es un desafío que tiene la Iglesia a través de sus líderes, que tengan cuidado con todo lo que está vinculado al comercio, lo que huele a mercantilismo, porque algunos lo han agarrado con un fin que no es el sano. Si se hace así está mal. Cualquier actividad religiosa que involucre algún tipo de lavado espiritual de dinero, pienso que está mal.
El pastor Mena afirmó que el movimiento está creando una división y colocando a la Iglesia Evangélica en una situación nunca antes sufrida, al crearse una estructura paralela. “Ellos tienen su propia organización. Es como que dos organizaciones estén bajo un mismo templo”.
Asimismo, instó a tener cuidado, porque Mateo 24.5, dice que “vendrán muchos en mi nombre diciendo que yo soy el Mesías y a muchos engañarán”. Además, en Primera de Juan 4:1, se nos amonesta: “Amados, no creáis a todo espíritu”. Esto significa que se deben probar las enseñanzas.
El problema, dijo, es que mucha gente va por el atractivo --entre los pastores-- de que es la única forma de crecimiento de la membresía y una buena fórmula para el aspecto financiero. Llegan hasta decir que “estar fuera del G-12 es una pérdida de tiempo”.
El pastor Mena señaló que este movimiento quiere limitar a Dios y que Él sólo puede moverse a través de estos encuentros. Fuera de ahí, nadie es capaz de lograr tal bendición. A los que dicen contar con esta “visión” se les considera “tecnificados”, mientras a quienes se niegan a caer bajo su influjo se les tacha de “tradicionales”. La idea es que todos los tradicionales deben ser renovados.
Un pastor, de 30 años de labor ministerial, le dijo al reverendo Mena que al salir de uno de esos “encuentros” había experimentado un “renacimiento espiritual”, pero yo pregunto: ¿Qué pasó en esos 30 años, cuando ya había aceptado a Jesucristo? ¿Acaso fue invalidado? ¿No valieron la pena estas tres décadas?
Cuando alguien pasa a estos “encuentros”, es como que entra a otro mundo: debe incomunicarse, no se le permite celular, tampoco que se tomen fotografías, y que ningún familiar tenga relación con el “encuentrista” está en este retiro. El sistema incluye una despedida y una recibida, y hasta colocan adornos, chimbombas y en algunos casos lanzan cohetes como si fuera una fiesta patronal, porque ahora hay un “cristiano renovado”, dijo Mena.
El pastor expresó, además, que al árbol se conoce por sus frutos. Ahora que este movimiento habla de crecimiento, hay que ver la calidad de sus frutos. Se conoce de jóvenes pandilleros que han pasado al movimiento, pero a pesar de lo que anuncian del cambio y renovación, incluida una literal embriaguez que llaman “espiritual”, salieron a cometer fechorías.
Las iglesias de Nicaragua no deben quedarse calladas ante este fenómeno, dijo el pastor Mena. Deben pronunciarse, porque no se puede caer en que cada quien haga lo que estime conveniente. El liderazgo tiene que orientar a las iglesias.

¿Por qué no se fue con el G-12?
La pregunta, el pastor Mena la responde de inmediato: “Primero, por el conocimiento de la misma Escritura. Como pastor he estudiado a este movimiento. Los teólogos y entendidos han calificado al G-12 como una moderna herejía, y van más allá: le llaman ‘pornografía espiritual’”.
No la tomo como la última palabra revelada. Segundo, un punto clave para contrarrestarlos es que si a ellos Dios les dice tal cosa, a mí Dios no me ha mandado a ir a los encuentros. Ellos me dicen ¿cómo esperas que Dios te diga algo si no vas a los encuentros? Para ellos, Dios sólo está en estos encuentros.
Tercero, hay gente que no da evidencias de ofrecer frutos dignos de arrepentimiento, pero los bautizan y los promueven rápidamente, dándoles responsabilidades en el liderazgo, por una razón: son grandes diezmadores y ofrendadores. Por eso crecen y por eso preparan a esta gente para que suelte fácilmente la plata. Empero, el verdadero creyente debe hacer uso de la mayordomía correcta, no como se está haciendo ahora, con un enfoque más material que espiritual. Casi llegan a ser empresas.