Nacional

Daños gravísimos de cortes despiadados

* Racionamiento está dejando pérdidas millonarias, según cálculos de economistas * Cámaras de Comercio e Industria, Pymes y mercados en una sola voz de protesta

Ervin Sánchez

El racionamiento despiadado y sin control estatal está teniendo efectos catastróficos sobre la industria, el comercio, pequeños y medianos productores, pulperías e incluso sobre hogares, lo que ha revelado una nula incidencia del gobierno en la presente crisis.
En el planteamiento coinciden dirigentes del sector empresarial privado y el doctor en economía Néstor Avendaño, quien al igual que el presidente de la Cámara de Industrias, Carlos Castro, y el presidente de la Cámara de Comercio, abogaron por una solución rápida al grave problema que ya ha provocado millones de dólares en pérdidas desde que se inició el racionamiento.
El racionamiento fue anunciado por Unión Fenosa, la distribuidora, desde el miércoles 17 de mayo, y “desde ese momento, en el sector industrial ya hemos perdido varios millones de dólares”, sostuvo el presidente del Cadin, al ser consultado por EL NUEVO DIARIO.
Castro manifestó que es urgente reducir el catastrófico impacto que está teniendo el racionamiento, que ha sido impulsado sin una programación que tome en cuenta los intereses de los distintos sectores económicos del país, porque hasta ahora se ha perdido no sólo lo que se dejó de producir, sino también lo que se perdió de vender.
En ese sentido, afirmó que en una reunión realizada ayer por representantes de esta cámara empresarial y de la de Comercio con Unión Fenosa, solicitaron a la distribuidora que se haga una buena programación, y que el racionamiento no esté variando de hora, porque los empresarios no pueden programar sus actividades, y sus transacciones internacionales se ven totalmente alteradas, por lo cual están dejando de exportar.
El dirigente empresarial expresó que están quedando en la indefensión, porque al cliente final en otros países no le interesan los problemas de Nicaragua, y la credibilidad de los empresarios se está viniendo al suelo al no poder cumplir con sus compromisos como proveedores en el exterior.
Efecto catastrófico para Pymes
Aseguró que para las pequeñas y medianas empresas los efectos son más que catastróficos porque están descubiertas, no tienen plantas eléctricas de emergencia, y, por lo tanto, no sólo se les suben los costos, sino que han dejado de producir, y en ese sentido están también incumpliendo con sus contratos.
Por otra parte, apuntó el dirigente empresarial, que los equipos, los motores de las empresas no están hechos para soportar el relajo energético que está predominando en el país por los grandes cambios que se producen con los cortes de energía
El presidente de Cadin dijo que como sector privado, junto con la Cámara de Comercio están ejerciendo presión tanto sobre las generadoras, la distribuidora y el gobierno para que negocien a lo inmediato y solucionen el problema de las deudas entre sí, y que se reduzca el problema del racionamiento.
“Aún no se ve luz a la crisis, pero ya hay movimientos para intentar resolverlo tras sentarse a discutir entre los principales sectores involucrados”, expresó el presidente de la Cámara de Industrias, quien dijo que está señalada una reunión entre el gobierno, las generadoras y la distribuidora para la próxima semana a fin de discutir el tema.
Por su parte, José Adán Aguerri, Presidente de la Cámara de Comercio, dijo que el sector que dirige está soportando una doble afectación, como son las protestas por el alza en el pasaje de bus y el racionamiento, que sólo en mayo provocó una caída muy importante en las ventas.
Indicó que en el primer trimestre del año pasado el índice de actividad económica fue del 6.4%, pero en el primer trimestre del corriente año bajó a un 2.3%, lo que indica una drástica reducción del 65 por ciento en lo que va de 2006, en tanto, en mayo las ventas se cayeron entre un 35 a 40 por ciento.
Afectadas transacciones con el mundo
Aguerri expresó que la situación está afectando la competitividad de los distintos sectores, se han caído todos los sistemas, tanto de facturación como de comunicaciones, de compras o ventas internacionales, e incluso se retrasan los trámites aduaneros y los despachos de mercancías.
De hecho no se puede facturar durante el tiempo que dura el corte de energía, los tenderos están trabajando a mano y hay desfases en los pedidos. En síntesis, hay un severo descontrol en las labores normales del comercio, y si se usan plantas eléctricas en base a diesel, aumentan los costos porque hay que pagar el combustible, pero no baja la facturación sobre consumo de energía eléctrica.
El también directivo empresarial explicó que el impacto se está sintiendo también porque las plantas hidroeléctricas Centroamérica y Santa Bárbara están generando sólo unos 25 megavatios de los entre 80 y 85 megavatios que deberían estar produciendo.
Aguerri señaló que la situación es sumamente crítica, y para cubrir algunos de estos problemas entrarán a generar con las turbinas movidas a gas, lo que es muy caro, y en ese sentido hay que tomar decisiones y actuar rápido para enfrentar la crisis, por lo que sería mejor adquirir energía de Panamá o Costa Rica.
Gobierno debería comprar energía a Costa Rica o Panamá
El doctor en economía, Néstor Avendaño, coincidió en este punto con Aguerri, señalando que a Nicaragua le saldría menos caro adquirir la energía de América Central, que seguir viviendo con una crisis de tan severas consecuencias.
Avendaño señaló en ese sentido que el gobierno ha mostrado incapacidad de elaborar una verdadera estrategia para enfrentar la grave crisis en que está envuelto el país, y que fue provocada por la enorme alza en el precio del petróleo y de sus derivados, lo que ha desembocado en un racionamiento sin ninguna dirección estatal.
Para el país es mucho más costoso que el mercado impulse el racionamiento, porque se está suspendiendo la energía a sectores claves de la economía, tanto en la industria, el comercio o en zonas productivas donde se utiliza la electricidad para el riego, por ejemplo en los arrozales.
De hecho, no se han distinguido los graves costos que implica el cortar la energía a algunos sectores claves de la economía nacional, y eso es más grave que el costo de pagar una energía importada de Costa Rica o Panamá
De acuerdo con Avendaño, esta situación provocará mayor desaceleración del crecimiento de la economía nacional y más malestar entre la población, que está notando que no hay un gobierno que se preocupe por resolver rápidamente la situación, que realmente no tiene solución en el corto plazo.