Nacional

“Güegüence con C”, pero nunca con S


Bajo el auspicio de “El Instituto Nicaragüense de Cultura” en esta fecha 22/05/06, y como un agregado a este periódico “El Nuevo Diario”, aparece una publicación sobre “El Güegüence”, la cual intencionadamente titulan --es indudable que a sabiendas-- con el título falso de “El Güegüense”; es decir, que escriben “Güegüence” con “s”… ¿?
Si esto es una publicación del Instituto de Cultura (INC) que además aparece como una proclamación del Gobierno con la efigie del ingeniero Enrique Bolaños Geyer, Presidente de Nicaragua, significa que se está queriendo en esta forma dejar instituido el nombre de la obra de manera Oficial-Gubernamental con el título falso de toda falsedad como es GÜEGÜENSE=…escrito así con “s”.
Esto es muy penoso, porque además está indicando mala intención, testarudez y falsedad. Desgraciadamente demuestra una penosa muestra de subdesarrollo cultural, cuando el Instituto Nicaragüense de Cultura altera la grafía de una obra que ha sido declarada “Patrimonio Intangible de la Humanidad”.
No quiero de ninguna manera que se vea esto sólo como una incomodidad mía superficial. NO. Enseguida doy las razones por las cuales no puede ni debe en ningún momento y de ninguna manera escribirse alterando el nombre original de la obra que es “EL GÜEGÜENCE O MACHO RATÓN” (Güegüence con c).
Empiezo en su orden a señalar las razones incontrastables que me asisten para señalar lo que afirmo:
1- El nombre original de la obra está escrito Güegüence con c, que aparece en la copia del original que fue publicado traducida al inglés en 1883 de D.G. Brinton en Philadelphia, y cuyo título es “The Güegüence; a comedy ballet in the Náhuatl Spanish dialecto of Nicaragua”.
2- Sigue la publicación en los cuadernos de Taller San Lucas No. 1, 18 de octubre 1942, paráfrasis de Emilio Álvarez Lejarza con el título de “El Güegüence o Macho Ratón”.
3- El Güegüence, recogida en Catarina por Francisco Pérez Estrada, Edit. Nuevos Horizontes, 1946 pp. 18-49.
4- El Güegüence o Macho Ratón, El Pez y la Serpiente, 1968-1969, Carlos Mántica (estudio sobre el Güegüence).
5- El Güegüence o Macho Ratón. Drama épico indígena. Alejandro Dávila Bolaños, 1974, pp. 23-182.
6- El Güegüence o Macho Ratón, texto en hispano-náhuatl, Walter Lemann.
7- Güegüence o Macho Ratón. Franco Cerruti- Génova Ediciones A.I.S.A., 1978.
8- El Güegüence (o Macho Ratón) Comedia (en francés) ballell du Nicaragua, Jean Claude Couffon, 1973, pp. 55-79.
9- “El Güegüence, Esencia e Interpretación”, La Prensa Literaria, agosto 1975, Jorge Eduardo Arellano.
10- “El Güegüence primer grito escénico del mestizaje”, Alberto Ordóñez Argüello revista de Guatemala, enero-febrero, 1952, pp. 114-132.
11- El Güegüence o la rebelión del mestizaje, Prensa Literaria, 20 de noviembre de 1976, Eduardo Zepeda Enríquez.
12- “El Güegüence primer personaje del teatro latinoamericano”, Boletín Nicaragüense, Biblioteca Banco Central, julio-agosto 1977, Manuel Galich.
13- La historia natural de “El Güegüence”, Fernando Silva (PAVSA, junio 2002).
Ahora bien, ¿de dónde han sacado eso? ¿ha de haber sido cambiado el título de la obra metiendo esa s sin sentido alguno?
Se ha escrito por ahí una razón realmente ridícula: se dijo que con respecto de los sufijos españoles está la forma ense que significa relación y lugar de origen (valor gentilicio), verbo y gracia castr-ense y for-ense, además de que señalan sobre el seseo el dato que nosotros no pronunciamos la z ni la s delante de la e, i, y finalmente la obligación de cumplir con las reglas léxico-gramaticales del idioma ESPAÑOL…
¿Cuál ESPAÑOL? ¿cómo es posible (en todo caso) que alguien tenga en la mente que debe cumplirse una regla de la lengua ESPAÑOLA en otra lengua?
¿Podría algún gramático de marras proponer una regla española para que pueda cumplirse en la lengua francesa, por ejemplo?
Y en todo caso, para seguir abundando en el asunto ya se ha anunciado la odiosa pedantería de lo que se ha llamado la españolización de términos o palabras de nuestra lengua primitivas (náhuatl) / “…Se tiende a recibir las palabras amerindias en su integridad etimológica en tanto que durante los siglos pasados se tendían a adaptarlas a las estructuras lingüísticas del idioma español, aunque para ello se tuvieran que hacer violentos reajustes y notorias distorsiones (Lope Blanch, Juan, M. La Filología Hisp., en México).
Otro señalamiento: “Del náhuatl, donde no existía la s pero sí tres sílabas parecidas, del larga tensión que los antiguos gramáticos representaban con c, z, y tz”- P. Henríquez Ureña “Mutuaciones articularias en la habla popular” (Biblioteca de Diactológica Hispanoamericana, 1938).
Entonces queda aclarado de una vez que no ha habido ni nunca existió, el fonema s en la lengua Náhuatl…. ¿Acaso el término Güegüence es del idioma Español? --lo repito. ¿O de algún otro idioma que cuente en su haber con esa letra s? Desde luego lo correspondiente a ese fonema s en español tuvo necesariamente que tomarse como una pronunciación c, s, o tz. Curiosamente --y esto me hace hasta sonreír--, lo que en la revista de Filología Hispanoamericana señala Amado Alonso en 1941, es que todavía en el Español hablado en México el fonema s al fin y al cabo resulta siendo así sólo cuando sucede por pura intención, por el resultado de aflojamiento articulatorio de antiguas africadas, de influjo indígena.
¿Quedaría alguien todavía necesitado que yo le diera más razones para probarle el ridículo, el fiasco, el servilismo lingüístico y la política inculta y lamentable de no tener capacidad elemental de comprender lo que notoriamente, y con el respeto debido, debe ser puesto en su lugar, como es el título de la obra del teatro popular callejero EL GÜEGÜENCE O MACHO RATÓN, escrito correctamente así como acabo de escribirlo con todo el respeto, el cuidado y la obligación civilizada de tratar como debe ser una obra que ha subido al pedestal de obra: PATRIMONIO INTANGIBLE DE LA HUMANIDAD?