Nacional

“Bonos son Cenis turísticos”

• Dramático llamado de Julio Francisco Báez a “parar inmoralidad” • “Beneficiarios --dice-- cabildean fuerte y tienen nombre y apellido”

Ervin Sánchez

“Paren esa inmoralidad”, dijo el doctor Julio Francisco Báez, llamando a los diputados ante la Asamblea Nacional a no prestarse al juego de “grupos interesados” que están preparando un golpe de mano para lograr en los próximos días la aprobación de la llamada “Ley de Bonos Turísticos”.
Recordó el doctor Báez que esa ley no logró ser pasada en diciembre de 2004, ni tampoco su reforma en diciembre de 2005, cuando fue enmascarada como un intento de apoyar a los pequeños y medianos empresarios turísticos, a quienes sólo se entregaría el 5% de los beneficios, mientras que los grandes mantendrían el 95% de los llamados “incentivos”.
Asegura el doctor Báez Cortés que la Ley de Bonos Turísticos, o como él la llama de “Cenis Turísticos”, es un invento que en nombre de una experiencia que se aplicó en Estados Unidos se quiere trasladar aquí, usando fondos públicos para financiar obras privadas. El proyecto intenta “incentivar” con la exención de 65 centavos de dólar por cada dólar invertido por el empresario privado.
En ese sentido, el empresario privado sólo estaría invirtiendo 35 centavos de dólar, en tanto que el Estado entregaría como incentivo 65 centavos de dólar, sin que en ese esquema Nicaragua participe como socio en la inversión. Recordó que recientemente un asesor del gobierno de nacionalidad argentina, y de nombre Daniel Artana, dijo que el gobierno estaría participando en ese proyecto como un “socio tonto”.
“Éste es un proyecto irresponsable, es una ley que además de las exoneraciones que otorga la Ley de Turismo sin ninguna limitación, por ser una de las más amplias y generosas del mundo con los grandes empresarios turísticos, en el proyecto de reforma trae un financiamiento de las obras privadas con fondos públicos.
Privatización de los impuestos
“Es una privatización de los impuestos, ya no bastó la exoneración, que dicho sea de paso es un cáncer denunciado por el Banco Mundial y el Fondo Monetario en Nicaragua, es un colador del sistema fiscal de Nicaragua, que padece de un cáncer que es el de las exoneraciones”, reiteró el doctor Báez.
Recordó el experto fiscal que más de un 4% del valor del producto interno bruto del país está fugándose en concepto de exoneraciones, además del 8.5% en concepto de evasión, por lo que Nicaragua se da el lujo de tener 12.5% de pérdida fiscal por regalos a torrentes en concepto de incentivos.
En ese sentido, se está pretendiendo que el Estado de Nicaragua financie a privados con los impuestos que generen los proyectos de la obra que están realizando, lo cual ya alcanza unos niveles de escándalo, que incluso académicos internacionales consultados por nuestro instituto, mandaron a decirnos literalmente: “Paren esa inmoralidad”.
“Esa Ley usa y abusa de los incentivos en Nicaragua, no existe otro incentivo que no sea a cargo de los impuestos para financiar obras grandes que tienen nombre y apellido, a la cabeza de los cuales está el proyecto Gran Pacífica, que es el que va de concesionario de la cadena Marriot.
Recordó que esa Ley puede ser aprobada en estos momentos porque hay un intenso cabildeo de parte de grupos turísticos grandes y del propio gobierno, aunque señaló que evidentemente la bancada del Frente Sandinista tiene un compromiso público de no apoyarla, porque el secretario general del partido Frente Sandinista, el ex presidente Daniel Ortega, entre febrero y marzo fustigó duramente y en público a los impulsores de esta Ley de Bonos.
Báez Cortés recordó que incluso el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Dirección General de Ingresos plantearon objeciones a esa Ley apenas fue aprobada el 14 de diciembre de 2004. Destacó que el actual Director de Ingresos de la nueva era, Róger Arteaga, dijo en su momento que ese proyecto afectará a la hacienda pública en 700 millones de córdobas, denuncia que fue publicada por EL NUEVO DIARIO del 29 de julio de 2005.