Nacional

Asesinos de Polanco en oficiosa defensa

• Explicación sobre móvil sigue confusa, y “lamentan el desprestigio y destrozo moral sufrido por el comisionado Bendaña” • Agregan que son los medios quienes han implicado a William Calderón, para quien el fiscal pide continúe la investigación • Familia y acusadores demandan pena máxima para los asesinos, por una serie de agravantes

Lizbeth García

Oficiosamente, el asesino de Jerónimo Polanco, Byron Leonel Centeno, exoneró de responsabilidad por el crimen a William Calderón y al comisionado Carlos Bendaña, a quien le pidió perdón “por haber traicionado su confianza” cometiendo un crimen que le podría costar 25 ó 30 años de su vida, aunque será hasta el miércoles próximo que él y Lenín Calderón sabrán cuántos años purgaran por su delito.
“El comisionado Carlos Bendaña no tiene nada que ver en lo absoluto ni don William Calderón, ellos son inocentes de todo. Yo creo que el comisionado Bendaña es una persona que se siente moralmente destrozada por haberla traicionado. Le pido perdón a él, a la familia doliente y a la familia del comisionado Bendaña”, dijo Centeno.
Además, le pidió disculpas al padre de su compañero en el delito, Lenín Alberto Calderón, William Calderón, por haber traicionado su confianza.
Seguirán investigando
Pese a las declaraciones del asesino, exonerando de responsabilidades a Calderón, el fiscal auxiliar Manuel Reyes indicó que las pesquisas continúan para tratar de reunir elementos de prueba para acusarlo.
Hay que recordar que fue William Calderón el que recomendó con Bendaña a Byron Leonel Centeno para que lo contrataran como chofer-escolta, actividad para la cual recibió del jefe policial un arma que finalmente fue usada para darle muerte a Polanco el pasado 28 de marzo.
Centeno aclaró que no estaba defendiendo a Bendaña, pero contradictoriamente empezó a atacar a los medios de comunicación bajo el supuesto de que son éstos “los que han atacado” al comisionado y su imagen, “y le han puesto el dedo” a William Calderón.
El reo dijo que no podía decir por qué mató a Jerónimo Polanco, pero el otro asesino, Lenín Alberto, reiteró que fue por robarle, “pero luego todo se nos salió de las manos, perdimos el control y no pudimos detenerlo”.
Lenín Alberto Calderón también pidió disculpas a la familia Polanco y a las otras que perjudicó injustamente, incluyendo a la Policía Nacional, institución que según él “se vio bastantemente involucrada porque dijeron cosas que no eran, porque nosotros actuamos por voluntad propia. Nadie nos obligó a hacer lo que hicimos”.
Piden pena máxima
Las declaraciones de los acusados no sorprendieron a la familia doliente, que por medio de la viuda, Victoria Ríos, y William Arceda Polanco, hijo de Jerónimo Polanco, pidieron la pena máxima de 30 años para los asesinos, a diferencia de los defensores Mario Sequiera y Aarón Benavides, quienes solicitaron la pena mínima de 15 años de presidio para sus defendidos.
La viuda, con la voz entrecortada por el llanto, le pidió a la juez que no los escuche y que haga justicia, porque “son unos grandes asesinos” que dejaron huérfanos a sus tres hijos, a quienes no halla qué decirles cuándo preguntan por su padre.
“Tienen una conciencia bien dura, y creo que no se merecen la pena mínima”, agregó la viuda, sin embargo, Lenín Alberto Calderón dijo que “sería injusto” que le impongan la pena máxima de 30 años de presidio porque “he colaborado y estoy arrepentido”.
Para el fiscal Manuel Reyes eso no es atenuante. Lo único que les reconoce es que antes del crimen tenían buena conducta, pero el crimen se agravó por la premeditación y la alevosía con que actuaron los acusados, quienes cometieron el delito en despoblado y en horas de la noche.
Por si eso fuese poco, la Fiscalía y el abogado de la viuda, Tyron Blanco, señalaron que los acusados también tienen como agravante su mayor grado de ilustración en comparación con la víctima, a quien engañaron bajo el supuesto de que Carlos Bendaña quería hablar con él.
La Fiscalía señaló que utilizaron medios que imposibilitaron que la víctima pudiera defenderse. Además, eran superiores en número y en edad, porque ellos tienen 21 y 22 años, y Polanco superaba los 50 años.
Blanco dijo que también la juez debe tomar en cuenta a la hora de dictar sentencia, el hecho de que no sólo querían matar, sino robar. Destacó el hecho de que los asesinos aumentaron deliberadamente el mal del delito al intentar quemar el cuerpo.
El abogado de William Arceda Polanco, Bismarck Alí Rivas, aclaró en la audiencia que al pedir 30 años de presidio para los acusados no estaban buscando una venganza personal, sino la sanción de ley para quienes cometen un delito.
La juez Martha Martínez programó para el miércoles próximo la notificación de la sentencia, pero por el momento les reconfirmó a los acusados la prisión preventiva.