Nacional

“Costa Rica militariza frontera”

* Nicaragua reacciona ante declaraciones de ministro de Seguridad tico * Anuncio es de un aumento a la vigilancia policial en la frontera, usando los mismos términos que EU ha estado manejando para su reforma migratoria.

Vladimir López

El gobierno de Costa Rica, por medio del ministro de Seguridad Pública, Fernando Berrocal, anunció la creación de un cuerpo policial especial para vigilar la frontera con Nicaragua.
Ese anuncio de Costa Rica fue calificado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua como que se va a “militarizar” la zona fronteriza con Nicaragua, y mediante un comunicado expresó que se mantendrá vigilante en relación a cualquier afectación a los derechos humanos de los emigrantes nicaragüenses.
En una información publicada en San José por la agencia EFE, el ministro Berrocal explicó que ya se enviaron los primeros 40 oficiales para reforzar el puesto fronterizo de Sixaola, límite caribeño con Panamá.
La meta es que los 363 kilómetros de fronteras entre ambas naciones estén vigiladas por al menos 300 policías entrenados para atender asuntos como narcotráfico, migración y contrabando.
Además de esta Policía fronteriza, otro gran proyecto de la nueva Administración de Costa Rica es la creación de una Policía turística, conformada por agentes con entrenamiento especial, y estaría reconcentrada en puntos clave del país para asegurar la integridad del turismo, la principal actividad económica de ese país.
“Para aumentar esta presencia, el gobierno se comprometió además a aumentar el número de policías en el país de unos 9,000 a 13,000 en los próximos cuatro años”, dice el cable de EFE.
Nicaragua respeta medidas, pero…
En tanto, en Managua, el canciller Norman Caldera emitió un comunicado donde señala que ha visto con gran inquietud las declaraciones del ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Fernando Berrocal, “en el sentido de que se va a militarizar la zona fronteriza con Nicaragua mediante el establecimiento de efectivos policiales para vigilar la frontera con nuestro país, “algo que hasta el momento no ha existido y que incluye la, creación de una Policía Turística”.
“Una vez más, Nicaragua reafirma su respeto a las medidas que puedan adoptar terceros estados, en materia de seguridad; sin embargo, manifiesta que se mantendrá vigilante en relación a cualquier afectación a los derechos humanos de los emigrantes nicaragüenses, así como a cualquier otra situación que pretenda generarse en detrimento de la soberanía, derechos e intereses de la República de Nicaragua”, dice el comunicado.
El canciller Caldera dijo esperar, que a raíz de esta situación “no exista ningún deterioro --en las relaciones--, “porque tenemos la esperanza de que se respeten los derechos humanos de los nicaragüenses”.
Ottón Solís: Costa Rica sin derecho a navegar armada
Asimismo, el canciller Caldera se refirió a las declaraciones ofrecidas por el señor Ottón Solís en relación con los alegados derechos de Costa Rica en el río San Juan de Nicaragua.
El señor Solís, ex candidato presidencial en las recientes elecciones de Costa Rica, quien obtuvo un alto porcentaje de votos (40.2% aproximadamente), expresó que el Tratado es muy claro, el río San Juan es de Nicaragua, pero nosotros tenemos derechos libres de navegación. No se vale que nos cobren por el tránsito del turismo; pero tampoco se vale que Costa Rica intente navegar con policías armados sin pedir permiso.”
Caldera comentó que escuchó esas declaraciones del señor Solís y recordó que el Tratado Jerez-Cañas, de 1858, sólo permite la navegación, en un trecho del río, con objetos de comercio, es decir, con mercancías, lo cual excluye de manera rotunda el tránsito con turistas. El tratado no dio ningún derecho a Costa Rica a navegar con turistas.
“Igualmente, tal como lo ha expresado reiteradamente Nicaragua y ahora lo indica el señor Solís, se excluye rotundamente la navegación con policías costarricenses armados, lo cual --sin el debido permiso expreso de las autoridades nicaragüenses--, constituiría una flagrante violación de la soberanía nacional, del propio Tratado y del Laudo Cleveland de 1888”, señaló el canciller Caldera.