Nacional

Turista canadiense quiere despojar a discapacitados


María Haydée Brenes

Mientras el trabajo se acumula en los escritorios, y al mismo tiempo que ciertos proyectos por falta de tiempo han sido descuidados y su conclusión está en la cuerda floja, los miembros del Centro de Promoción de la Rehabilitación Integral (Cepri) y miembros de la Asociación de Discapacitados Físico Motor (Adifim) se desgastan defendiendo la casa sede de ambas organizaciones de una ex colaboradora canadiense que, según ellos, pretende adueñarse del inmueble.
Alma Nubia Baltodano, miembro del Consejo Directivo de Cepri, señaló desde 1998 que la organización es dueña de la casa, ubicada en Bolonia, cuando se la compró al señor Uriel Farrach, tal como consta en la escritura que presentaron.
“Nosotros tenemos todos los argumentos legales a nuestro favor, pero de repente apareció el juez único de Mateare declarando depositaria del bien a la señora Georgina Heselton, una canadiense que fungió como colaboradora en la década de los noventa, y que ahora pretende quedarse con la casa”, dijo Baltodano.
Ante esta situación, desde abril, integrantes de ambas organizaciones se turnan para vigilar la casa en las noches, pues manifiestan que la extranjera se hace acompañar de un grupo de compadres que son también discapacitados y pandilleros, quienes ya una vez se introdujeron a la vivienda, haciendo necesario que los discapacitados llamaran de emergencia a la Policía.
“Permanecemos con las verjas encadenadas para evitar que se metan, porque aun cuando ya está comprobado que no tienen la razón, quieren entrar a la fuerza. La Policía del Distrito Tres, por medio de un acta de intimación policial, señala que estas personas no poseen ningún documento que les acredite derecho alguno, pero aun así continúan obstruyendo la bienandanza de las labores cotidianas, afectando los derechos de los más de 700 agremiados en las 10 filiales del país”, destacó Baltodano.
Non grata
Cepri y Adifim dieron a conocer ayer un comunicado donde hacen del conocimiento público la situación que enfrentan, y responsabilizan a la señora Heselton y a sus acompañantes de cualquier acto que perjudique la seguridad física de sus afiliados y de aquellos que resguardan el inmueble.
Por su parte, los miembros de las asociaciones de discapacitados de la Resistencia Nicaragüense, Asociación de no Videntes, Asociación Nacional de Sordos, Asociación de Discapacitados de Siuna, Asociación de Padres de Familia con Hijos Discapacitados, Organización de Ciegos de Matagalpa “Luis Braille”, y Organización de Ciegos “Marisela Toledo”, solicitan se declare “non grata” a la señora Heselton en Nicaragua.
Es turista
Los discapacitados hicieron un llamado a las autoridades competentes de la Corte Suprema de Justicia para que lleve ante la Dirección de Régimen Disciplinario de ese poder del Estado al Juez Local Único del municipio de Mateare, por haber declarado como depositaria a la canadiense, sin que ésta presentara ningún documento que la acreditara como dueña del inmueble y con un status migratorio de turista.