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Liquidador del Bancafé vuelve por su honestidad


El doctor Juan José Icaza envió una carta en la que afirma que fue nombrado como liquidador del Bancafé, por el ex superintendente de Bancos, Noel Sacasa Cruz, a quien le correspondía por ley.
Icaza se refiere a Sacasa como un hombre profesionalmente capaz y de una suprema estatura moral en todos los campos de su vida, que por desgracia en un momento dado resultó ser para un grupo de delincuentes de distintos bandos políticos, y a veces supuestamente enemigos entre sí, una víctima expiatoria de los delitos de diversas quiebras que cometían.
Aseguró que recibió los honorarios como liquidador de acuerdo con lo establecido en la Ley de la Superintendencia de Bancos. Todos los adelantos fueron autorizados por ésta, y en dos ocasiones les fueron rebajados, y para el cómputo se tomó de base el producto resultante de restar a la masa, los gastos del proceso.
Es cierto que nos dedicamos a vender bienes, primordial deber del liquidador; pero en pública subasta y tomando de base el valor menor dado por dos peritos bancarios, salvo en casos individuales excepcionales, y contando para ello con la autorización expresa del Consejo Directivo de la Superintendencia; todo conforme lo señala la ley. Se buscaron a más de 20 bufetes de abogados para recuperar carteras y se les pagó conforme a los aranceles judiciales.
Lo que sí se dio fue la “delictiva confabulación entre algunos abogados y apoderados demandantes (nombrados por el banco con anterioridad a la quiebra) con sus demandados, que logran que los juicios pendientes se reviertan en tal forma a favor de los últimos, que más bien resulte ser el banco fallido quien debía pagarles supuestos daños e indemnizaciones.
Como liquidador estoy adecuadamente enterado de los hechos que se dieron en el Bancafé propios de tal liquidación.
No estoy enterado de los actos tales como reevaluación de activos, reclasificación de ciertos deudores, ni de la venta de bienes residuales practicados por el Banco Central y otras instituciones estatales; y mucho menos en la negociación y entrega de Cenis por parte del gobierno central.
En su larga aclaración, el doctor Icaza pone por delante su honradez profesional y su honestidad personal, y se declara ofendido por la confusión que pudo darse en el caso de los reportajes sobre los Cenis, con su actuación en los mismos.