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Terminan segunda gran muralla china

* 28 millones de metros cúbicos de cemento para construir inmenso dique que forma parte de la represa * Veintiséis grupos de turbo-alternadores producirán cada año 84 millones 700 mil kilovatios/hora de energía * La obra no está exenta de polémica: significó la expropiación y desplazamiento de más de un millón de campesinos

Cables combinados

China dejó ver su poder económico al culminar una de las obras de ingeniería más impresionantes del planeta, la represa de Las Tres Gargantas, que contendrá las aguas del río Yangtsé --Río Amarillo--, el más largo de este país, y tratará de saciar el hambre de energía de la mega potencia asiática.
Después de 13 años de obras faraónicas, China puso este sábado la última piedra de su nueva Gran Muralla, que se convierte en el mayor proyecto hidroeléctrico del mundo. La ceremonia fue sencilla, pero cargada de simbolismo: los trabajadores llevaron a cabo un último vertido de hormigón en la cúspide de la inmensa presa, en un acto transmitido en directo por la televisión china.
Ayer fue el fin de la fase más importante de la inmensa obra: los trabajadores terminaron la construcción del dique más grande del mundo, de 2 mil 309 metros de longitud y 185 de altura.
Un total de 28 millones de metros cúbicos de cemento han sido necesarios para la construcción del dique, situado cerca de la presa de Xiling, en la provincia central de Hubei. Comparado por la prensa oficial con la mítica Gran Muralla, el muro ha sido completado 10 meses antes de lo previsto, lo que permitirá en breve empezar a generar energía, a mejorar la capacidad de navegación y controlar el caudal del río.
“Puedo anunciar al pueblo chino... que la represa de Las Tres Gargantas está terminada”, declaró Li Yong'an, gerente de la empresa constructora, quien terminó su discurso con un “estoy orgulloso", para luego ser callado por los primeros acordes del himno nacional de China.
Pero aún serán necesarios más de dos años para que el proyecto pueda empezar a funcionar, en 2008. Quedan por instalar los últimos generadores, así como las estructuras y la esclusa que permitirán que los barcos utilicen la reserva formada por la represa.
La construcción tiene el objetivo de domar las aguas del río más largo del país, el Yangtsé (6.360 km), cuyas crecidas son a menudo mortíferas. En 1998, una de ellas causó la muerte a más de 1500 personas y obligó a millones a abandonar sus hogares. En los años 1930, dos inundaciones todavía más importantes se cobraron cada una más de 140.000 vidas.
Un sueño hecho realidad
Al contener las aguas del río más importante, los chinos hacen igualmente realidad el sueño de varias generaciones. Mao Tsé Tung, fundador de la China comunista, escribió un poema sobre una represa que, un día, "golpearía a la diosa de Las Tres Gargantas con los milagros del mundo moderno".
En momentos en que el crecimiento de China parece imparable, la represa tiene igualmente el objetivo de eliminar los temores de escasez energética. Veintiséis grupos turbo-alternadores producirán cada año 84 millones 700 mil kilovatios/hora de energía.
Hoy, pese a que la producción todavía está lejos de alcanzar su máximo, la energía fabricada es equivalente a la de la represa de Itaipu, hasta hace poco la mayor central hidroeléctrica del mundo, situada en la frontera de Brasil y Paraguay.
La represa también permitirá a los navíos marinos adentrarse hasta la inmensa metrópoli de Chongqing, de más de 30 millones de habitantes, abriendo así el "Lejano Oeste chino" a un desarrollo económico del que hasta ahora estaba privado debido a su aislamiento.
Pesadilla de ecologistas
La obra, soñada ya por Sun Yat-sen (instaurador de la República de 1911), no está exenta de polémica, ya que ha significado la expropiación y desplazamiento de más de un millón de depauperados campesinos y los grupos ecologistas llevan años advirtiendo sobre sus terribles impactos ambientales.
Dai Qing, una ecologista y activista implicada en el proyecto desde los 80, dijo que lo peor será la seguridad del agua y el impacto ecológico: "Ahora lo llamamos 'el cuello de botella'. El impacto va a ser terrible. Los medios están controlados por la propaganda, pero la gente corriente está muy enfadada".
La buena calidad del cemento "es mentira", el agua causará en el material "desastres geológicos, erosión y filtraciones de tierra", y Dai pone como ejemplo lo que ya ha sucedido en otra presa del Río Amarillo, donde la sedimentación se ha trasladado del curso bajo al embalse y ha envenenado el agua.
Ma Jun, experto en proyectos acuíferos, es comedido: "El proyecto tiene ventajas y desventajas, no ayuda mostrar sólo un lado. El impacto se conoce públicamente y la mayor parte tiene que ser mitigado todavía". Explica que estos problemas "reflejan las carencias del estudio de viabilidad y las decisiones originales".
Con el fin de acallar estas críticas, el Gobierno comunista anunció ayer una inversión de 1.3 millones de dólares (un millón de euros) al año para limpiar los 200.000 metros cúbicos de basura que se acumulan en el dique durante la estación de crecidas.
Observadores extranjeros calculan que el coste del proyecto de Las Tres Gargantas será el doble de lo previsto, es decir, 50.000 millones de dólares (40.000 millones de euros).
La cifra ha sido calificada como "errónea" por la propaganda oficial, que asegura que el gasto final será de 22.500 millones de dólares, 20.000 menos que el presupuesto inicial, "debido al buen desarrollo económico de China".