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Los albinos también se sienten ofendidos


Nueva York / EFE -Los albinos se sienten ofendidos por "El Código Da Vinci", e igual que los seguidores del Opus Dei, por la imagen que la película ofrece de ellos, aunque van a aprovechar la publicidad no deseada para dar a conocer su problema.
En declaraciones a EFE, Michael McGowan, líder de los albinos norteamericanos, admitió que "nos preocupa que sea albino el malo de la película", pero también "vamos a utilizar la publicidad del estreno del film para divulgar el conocimiento del albinismo".
"Ni protestamos contra la cinta ni alentamos el boicot contra ella", precisó McGowan, Presidente de la Asociación Nacional para el Albinismo y la Hipopigmentación (NOAH), que asegura que ese tipo de condición congénita afecta a uno de cada 17.000 estadounidenses.
Como el Opus Dei, la asociación de McGowan intentó que la película no reprodujera el esquema de la novela de Dan Brown, en la que el monje Silas, albino y de esa prelatura católica, asesina a supuestos descendientes de Jesucristo y María Magdalena.
Aunque por distinto motivo, el Opus Dei se dirigió a la productora cinematográfica Sony, en tanto que la "NOAH" elegía como interlocutor al propio director de la película, Ron Howard, pero ninguna de las dos iniciativas dio fruto.
Para los albinos llovía además, sobre mojado.
McGowan recordó que, desde 1960, su asociación ha detectado 68 películas en las que un albino encarna el papel de malo, "personajes que tienen habitualmente dimensiones diabólicas".
Los ejemplos son varios: antes de "EL Código Da Vinci", cintas tan taquilleras como "The Firm", "Lethal Weapon", "Matrix Reloaded" y "Cold Mountain" --galardonada en 2003 en los Oscar--, incluyeron al menos un carácter con ese perfil.
"Esos estereotipos han extendido la desinformación y favorecido la discriminación. La persistente imagen que Hollywood proyecta de los albinos como seres demoníacos o sobrenaturales contribuye a su rechazo social", denunció McGowan.
Al hilo de "Cold Mountain", la NOAH expresó por primera vez en 2003 su preocupación por el fenómeno y, desde entonces, no ha dejado de hacerlo, aunque sólo un año, 2004, no ha detectado albinos "diabólicos" en producciones para la gran pantalla.
"Y la realidad --subrayó McGovan-- es que los albinos son gente real que no hace daño real a la gente real".
Condición de carácter genético, el albinismo es una falta de pigmentación por la incapacidad del cuerpo de producir melanina, lo que da a quienes lo padecen un característico color blanco en el pelo y un tono rosado en la piel.
Los albinos sufren intolerancia a los rayos solares y deficiencias en la visión ocular que pueden extremarse hasta la ceguera, pero la consecuencia con frecuencia más difícil de superar es su aislamiento en la sociedad.
El albinismo no distingue entre razas.
"Ron Howard se hubiera apuntado un gran tanto si no se hubiera empeñado en mostrar a Silas como un demonio albino", subrayó McGowan, quien dedicó gran parte de sus críticas a la circunstancia de que en la película el monje tenga los ojos de color rojo.
"Lo de los ojos rojos es otro mito --advirtió--, muchos albinos los tienen azul claro, o incluso avellana". EFE