Nacional

Piden cárcel para homicidas de jóvenes Roiz-Cantillano


Lizbeth García

El juez Séptimo Local de Managua, Tomás Eduardo Cortez, rechazó ayer la apelación que por la vía de hecho promovió la defensa de Alejandro Enmanuel Norori, quien junto a Ervin José González podría ir a parar a la cárcel porque los familiares de Carlos Roiz y Ernesto Cantillano están solicitando la captura de los homicidas para que cumplan la pena de tres años de prisión que les impusieron.
“Solicito a su autoridad que gire los oficios correspondientes para hacer efectiva la pena impuesta de tres años de prisión para ambos condenados”, dice el escrito que el acusador autónomo Manuel Ismael Antón presentó ante el juez Cortez, solicitándole que ejecute la sentencia condenatoria que mediante dos resoluciones dejó firme ayer.
Igualmente, William Roiz Murillo presentó un escrito ante el fiscal general de la República, Julio Centeno Gómez, para pedirle que instruya a la fiscal auxiliar Magda Matus, a fin de que solicite la captura inmediata para los señalados por la muerte de su hijo Carlos Roiz y Ernesto Cantillano, dado que la sentencia quedó firme.
Hasta ayer por la tarde el juez no se había pronunciado, pero lo más probable es que quien tenga que resolver sea la Juez de Ejecución de Sentencia que reciba el expediente del caso.
Carlos Roiz y su amigo Ernesto Cantillano fallecieron el once de diciembre del año pasado en Carretera a Masaya, producto de un accidente de tránsito en el cual se vieron involucrados Norori y González, quien supuestamente conducía una camioneta propiedad de la Secretaría del FSLN.
La juez Suplente Séptimo Local Penal, María Mercedes Rocha, declaró culpables del delito de homicidio culposo a los acusados y los condenó a la pena máxima de tres años de prisión, pero decidió mantener a los sentenciados bajo la misma medida de arresto domiciliar que les dictó cuando arrancó el proceso.
Carlos Campos y Eliécer Cerda apelaron la sentencia de primera instancia, pero el juez titular, Tomás Eduardo Cortez, decidió rechazar la apelación por extemporánea, lo que obligó a la defensa a recurrir nuevamente por la vía de hecho para tratar de revertir la sentencia.
Sin embargo, la autoridad judicial ayer no dio lugar al recurso de apelación por la vía de hecho porque el recurrente no cumplió con lo expresamente establecido en el artículo 365 del Código Procesal Penal, que dice que el recurso se debe interponer ante el órgano competente que en este caso era el Juzgado Séptimo de Distrito Penal de Juicio, y no ante el Juzgado Séptimo Local Penal, como ocurrió.
“Además, el recurrente no acompañó la documentación referida (copia del recurso declarado inadmisible y el auto que así lo declaró) por dicho artículo”, agrega la resolución dictada por el juez Cortez, quien ayer celebró una audiencia especial de notificación de sentencia, la que ahora sí deja abierta la vía civil para que las víctimas vayan a la vía civil a reclamar los daños y perjuicios que el delito de Norori y González les deparó.
Por una omisión de la juez suplente, la sentencia que dictó el 18 de abril no dejaba abierta la vía civil, por lo que el titular tuvo que reponer el fallo.