Nacional

Acusan de hurto a dos policías de la Cuatro

* Anduvieron vendiendo la cámara digital, según confirma testigo * Botín incluye dos chip de memoria, y 10 mil córdobas en efectivo

Dos policías de la Estación Cuatro están “en la picota”, porque un ciudadano los denuncia por hurto de diez mil cien córdobas, una cámara digital y dos tarjetas de memoria para computadoras. El caso lo ventila el juez Séptimo Penal de Audiencias, Abelardo Alvir, quien citó a los imputados para que respondan este 25 de abril.
Los policías acusados son Enrico Javier Quintero y Edgar Obed Leyton Sevilla, ambos de la Dirección de Seguridad Pública de la Estación Cuatro de la Policía. Su acusador es el ingeniero civil Mauricio José Martinica Osorio, quien afirma que el 29 de marzo de este año, unos motociclistas le chocaron su camioneta Ford cerca de los semáforos del Puente El Edén, y tuvo que estacionarse en la carretera, sitio hasta donde llegaron los acusados con el policía voluntario Henry Flores Argüello, a bordo de la patrulla 0075.
Samaritanos interesados
Según la acusación, los policías se ofrecieron para llevar a su casa al ingeniero civil porque éste se encontraba en estado de ebriedad. La víctima solicitó que lo llevaran a la casa de su hijo en Don Bosco, a lo que los policías accedieron, pero lo raro fue que supuestamente Edgar Obed sacó una mochila grande de la patrulla, y la llevó al asiento trasero de la camioneta Ford donde se sentó, mientras Quintero conducía.
Mete maletín en su mochila
Presuntamente Edgar Obed tomó un maletín que estaba en el asiento trasero y “lo guardó” en su mochila, la que trasladó a la patrulla policial una vez que llegaron a la casa del hijo de la víctima, que afirmó que entregó una recompensa a los policías por su cortesía con los ciudadanos.
El maletín “extraviado” contenía una cámara digital de 400 dólares, dos chip de memoria de computadoras de 200 dólares cada uno, dos tarjetas de ahorro y diez mil córdobas en efectivo.
La Fiscalía dice en su acusación que Edgar Obed pasó dejando la mochila en su casa, y luego, junto a Quintero, se bajó de la patrulla que quedó en manos del policía voluntario que ahora atestiguará contra sus compañeros.
Vendieron la cámara
Giovanni Arévalo Gutiérrez también testificará contra los policías, porque el 31 de marzo de este año los dos agentes acusados llegaron a su casa, ubicada en la Colonia “Pedro Joaquín Chamorro”, para pedirle que los salvara porque “andaban en las malas” y necesitaban vender la cámara digital que finalmente fue vendida por 80 dólares.
El comisionado Luis Barrantes, jefe de la Estación Cuatro, confirmó a la Fiscalía que los acusados, efectivamente, estaban de turno el 29 de marzo, día en que ocurrió el hurto sobre el cual ninguno de los dos policías señalados dio su versión, porque a pesar de que se les trató de ubicar en sus respectivas casas y en la misma Estación Cuatro, no se encontraban en ninguno de esos dos lugares.
Sus compañeros dijeron que los dos policías andaban trabajando en la calle, lo que quiere decir que no están suspendidos, como lo informaron en el Juzgado Séptimo Penal de Audiencias, cuyo titular los tuvo que citar por segunda vez porque desoyeron la primera cita que les hicieron para comparecer el 16 de mayo.
La segunda denuncia contra la Policía de la Estación Cuatro fue realizada por el reo Marcos Antonio Canales en el Juzgado Tercero Penal de Audiencias, donde ayer fue remitido a juicio para el diez de julio por la presunta autoría del delito de tráfico de 15.6 gramos de marihuana.
El reo reveló a su abogado que el día que lo detuvieron en su casa, ubicada en el costado oeste del “Callejón de la Muerte”, uno de los policías que lo requisó se quedó y “guardó” dentro de la bolsa de su camisa cien de los 270 córdobas que le incautaron.