Nacional

País por cárcel

* Les abren juicio en Panamá por blanqueo de millones de dólares, y si ponen un pie fuera de Nicaragua se los levantan * Procurador Novoa dice que es un triunfo de la justicia aunque sea fuera de nuestras fronteras, y que las órdenes de captura pasarán a la Interpol

Eloisa Ibarra

Nicaragua se ha convertido en la cárcel del ex presidente Arnoldo Alemán, de su esposa María Fernanda Flores, y de su suegro José Antonio Flores Lovo, además, del ex director General de Ingresos Byron Jerez, quienes no podrán poner pie fuera de la frontera porque serían detenidos inmediatamente, en cumplimiento de una orden de prisión preventiva internacional de un juez panameño.
El procurador general de la República, Alberto Novoa, confirmó que en el auto de llamamiento a juicio, el juez panameño Tercero de Circuito Penal, Adolfo Mejía, ordenó como medida cautelar, prisión preventiva internacional en contra de Alemán, Flores (padre e hija) y Jerez.
El llamado a juicio significa que el delito de blanqueo de capitales está acreditado, y que el juez encontró suficiente evidencia para llevarlos a juicio para conocer el fondo de la acusación de la Fiscalía, lo que podría ser en unos 45 días de acuerdo con la legislación de Panamá.
La prisión preventiva internacional para los cuatro acusados la solicitó la fiscal anticorrupción de Panamá, Mercedes de León, en la audiencia preliminar del pasado 30 de marzo, cuando presentó públicamente todos los elementos de convicción que sostienen la acusación por blanqueo de capitales de 58.2 millones de dólares.
En esa oportunidad explicó que la orden de detención se ejecutaría a través de los organismos de la Policía internacional, y de acuerdo con los tratados internacionales establecidos en materia penal.
Orden llegará a Interpol
Novoa dijo que las autoridades de Panamá harán llegar la orden de prisión preventiva a Interpol y éstos los pueden detener inmediatamente si están fuera de Nicaragua, porque la Constitución Política prohíbe la extradición de los nacionales.
No obstante, Novoa indicó que Nicaragua, de acuerdo con los tratados internacionales, podría mantener bajo custodia en su casa a los acusados, pero hay que esperar lo que dice específicamente la orden de Panamá, que deberá cumplirse estrictamente.
Explicó que el juez de Panamá deberá mandar a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) el auto de llamamiento a juicio para que sea notificado a los acusados.
Para Novoa, el llamamiento a juicio de parte de un juez de Panamá es una muestra de que no hay tal persecución, ni juicio político contra Alemán y su familia, sino que acusaciones basadas en hechos concretos y objetivos sobre sus actos de corrupción.
Esto es un triunfo de la sociedad y el pueblo de Nicaragua, porque aunque las autoridades de Nicaragua --como la Contraloría y la Fiscalía General de la República-- no han querido ver los actos de corrupción, en Panamá sí, expresó Novoa.
Los sobreseídos
El juez Mejía sobreseyó al ex ministro de Hacienda y Crédito Público, Esteban Duquestrada, quien podría comparecer en el juicio como uno de los testigos principales, pues en su declaración ante la Fiscalía de Panamá dejó claro que fue Alemán quien ordenó se desviarán fondos de la Tesorería General de la República para sus cuentas en aquel país.
También fueron sobreseídos a petición de la Fiscalía, Alfredo Fernández, ex asistente privado de Alemán, Jorge Solís Farias, Álvaro Alemán y Arnoldo Alemán Estrada. Valeria y Ethel Jerez no fueron llamadas a juicio.
En la presentación de los elementos de convicción, De León, explicó cómo se configuró el delito de lavado de dinero en Panamá, y fue muy clara en exponer que no están acusando por los hechos ocurridos en Nicaragua, sino por el blanqueo de capitales ocurrido a través del sistema financiero de su país
Detalló cómo los acusados crearon unas 60 sociedades anónimas y abrieron cuentas para transferir el dinero que sacaban de las arcas del Estado de Nicaragua, país que ocupa el segundo lugar en índice de pobreza en América Latina.
Mostró fotografías de las mansiones compradas por Jerez y Alemán hasta por más de 300 mil dólares cada una, y las comparó con imágenes de niños pobres de “La Chureca”.
Alemán, los Flores y Jerez, fueron acusados de transferir 58,2 millones de dólares de la Tesorería General de Nicaragua a cuentas en una decena de bancos panameños, para lo cual utilizaron las sociedades anónimas creadas en ese país.
"Los fondos del Estado nicaragüense pasaron de una cuenta a otra" en Panamá, y parte del dinero se transfirió a terceros países, subrayó De León, e indicó que algunos acusados compraron en Panamá apartamentos de lujo y vehículos, mientras el pueblo nicaragüense se empobrecía más.
Precisó que, entre otras operaciones, 31 millones de dólares transferidos a cuentas de la Tesorería nicaragüense en dos bancos panameños se desviaron a cuentas "privadas", una de ellas de una empresa de la familia Jerez.
De esta última cuenta se sacaron 1,9 millones de dólares para comprar un helicóptero para el Gobierno nicaragüense, por cuyo uso una empresa creada para ello cobraba 10,000 dólares mensuales a instituciones del Estado, aunque no lo utilizaran.
Alemán y sus familiares denunciaron que el Gobierno de Estados Unidos, supuestamente, presionó al juez de Panamá para que decidiera enjuiciar y ordenar la captura internacional.