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Ramírez aún debe por “tarjetazos”

* Inaudita justificación: pagó con “libros financieros” que ni siquiera están en la Biblioteca del BCN * Contralor Montenegro: “Aunque Alonso lo apañó, es evidente que malversó dinero del erario, y la Fiscalía o la Procuraduría pueden acusarlo y procesarlo

Luis Galeano

El ex presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Noel Ramírez, quedó debiendo a esa institución US$16,843, aun después que el Consejo Directivo concilió el dinero utilizado para gastos personales por medio de la tarjeta de crédito American Express, con supuestos aumentos de salario rechazados.
Así lo revela una carta que el sucesor de Ramírez en el BCN, Mario Alonso Icabalceta, envió el 8 de agosto de 2003 al entonces presidente de la Contraloría General de la República (CGR), Francisco Ramírez (q.e.p.d.), en la cual le informa que después de aplicar los ajustes salariales que el ahora diputado liberal habría desechado en 1999 y 2000, quedaban pendientes de pago US$16,843.
“Me dirijo a usted en atención a su comunicación CS-CGR-FRT-670-2003, en la que el Consejo Superior de la CGR solicita la documentación que evidencie la contabilización de lo que debía el Dr. Noel Ernesto Ramírez Sánchez, por el uso de la tarjeta de crédito; lo que debe al Banco Central por aumento de salario no aplicado y el saldo después de conciliar ambas cifras”, revela la carta de Alonso en poder de EL NUEVO DIARIO.
De acuerdo con la misiva, los gastos personales de Ramírez con la American Express sumaron un total de US$135,435. Y los salarios autorizados no aplicados habrían totalizado US$118,843, lo cual dio como diferencia los US$16,843 que Ramírez nunca devolvió al BCN.
La increíble explicación de Ramírez
Consultado al respecto, Ramírez dijo ayer que ese dinero se compensó con unos “libros financieros” que costaron cerca de US$8,000, y que, según él, se encuentran en la biblioteca del BCN.
El resto del dinero, indicó Ramírez, se completó cuando reclamó que se habían subvalorado cerca de US$10,000 sus ingresos al aplicar los aumentos de salario en córdobas, pese a que él ganaba en dólares.
Pero el contralor sandinista Luis Ángel Montenegro desmintió a Ramírez, al indicar que la bibliotecaria del BCN informó al ente fiscalizador que no podía dar constancia de que esos libros estén en los inventarios de esa entidad financiera, “porque él lo que remitió fue un simple boucher (de la compra de los textos), es decir, no hay prueba de eso”.
Ramírez dijo que la Gerencia Administrativa del BCN es la que puede dar fe de que esos libros están físicamente en la biblioteca.
“No quedé debiendo nada”
“Yo no quedé debiendo nada, y la mejor muestra de eso es que se comprobó lo que sostuve desde un inicio, que no había provocado perjuicio económico para el Banco Central, y la Contraloría ya sacó su resolución en donde no establece responsabilidades en mi contra”, dijo el ahora diputado.
En efecto, los contralores liberales propietarios, Lino Hernández y Fulvio Palma, junto a Francisco Guerra Cardenal, suplente del doctor Guillermo Argüello Poessy, aprobaron el pasado nueve de febrero una resolución en la que limpiaron a Ramírez en el caso de los “tarjetazos”.
Montenegro y su colega sandinista José Pasos Marciaq se abstuvieron de votar en la resolución porque consideraron que lo que Ramírez ameritaba era una presunción de responsabilidad penal, como había recomendado en varios dictámenes la Dirección Jurídica del ente contralor. Y Argüello alegó que aprovecharon su ausencia.
Montenegro: “Procesar a Ramírez y a quienes lo limpiaron”
Montenegro afirmó ayer que a pesar de que la resolución de la CGR “limpió” a Ramírez, tanto la Procuraduría General de la República como la Fiscalía pueden llevarlo a los tribunales, “porque es evidente que malversó bienes del Estado para beneficio personal”.
Agregó que Ramírez fue “salvado” por las actuales autoridades del BCN, las que emitieron cartas en las que hicieron cualquier tipo de artificio para justificar los gastos que hizo con la tarjeta de crédito.
“Las cartas en las que se autorizó compensar con salarios no aplicados los gastos de esa tarjeta fueron incorrectas, ilegítimas e inapropiadas, porque le instruyeron a la Contraloría qué era legal o ilegal. Fueron ellos los que lo eximieron de responsabilidades”, dijo Montenegro.
“Es por eso que creo que tanto el procurador Alberto Novoa como el fiscal Julio Centeno deberían procesar a las autoridades del BCN al igual que a Noel Ramírez”, finalizó el colegiado.