Nacional

Caso masacre de policías tensiona más a Bluefields

* Madre de Delvin Jirón, uno de los procesados por supuesta participación en el asesinato de los cuatro policías, dice que su hijo es chivo expiatorio

Heberto Jarquín

Bluefields / RAAS
“Mi hijo era un policía activo y no era capaz de meterse en un asesinato atroz como el ocurrido el 4 de mayo del 2004, cuando masacraron a cuatro oficiales en su propio cuartel en Bluefields”, expresó la profesora Danelia Gutiérrez, madre de Delvin Jirón Gutiérrez, un ex policía buscado por las autoridades porque supuestamente participó en la ejecución de los uniformados.
“Para mí los únicos implicados (en el asesinato) son los altos jefes de la Policía Nacional, confabulados con la Fiscalía y algunos magistrados (del Tribunal de Apelaciones de la RAAS), porque ellos le hicieron un montaje a mi hijo (Delvin Jirón), el 6 de julio del 2005 en el parque Reyes de Bluefields, cuando quisieron involucrarlo con el narcotráfico”, indicó la profesora Gutiérrez.
Relacionado con Larrave
Dos años antes del incidente en el parque y uno antes del asesinato, en junio de 2003, Delvin Jirón (entonces activo en la Policía) fue a los tribunales junto a su jefe, subcomisionado Oscar Larrave Chamberlain, y los oficiales Felipe Pérez y Santiago Saballos, por supuesto involucramiento en actividades del narcotráfico.
La profesora Gutiérrez señala que ellos fueron declarados inocentes. “Pero a mi hijo (Delvin Jirón) lo están usando como chivo expiatorio, ya que los demás están tranquilos, incluso Larrave y Saballos continúan activos dentro de la Policía”.
Rechaza cargos
“Yo le hago un llamado (a Azucena Villachica), la hermana de Róger Villachica, uno de los policías asesinados el 4 de mayo en Bluefields, para que deje de hablar de mi hijo (Delvin Jirón), porque a ella al menos le queda el consuelo de que vio el cadáver de su hermano, mientras que yo no sé qué hicieron con Delvin, apostilló la señora Gutiérrez, quien sospecha que las mismas autoridades mataron a su hijo.
Danelia Gutiérrez asegura que la madrugada del 4 de mayo de 2004, Delvin se encontraba en su casa de habitación ubicada en el barrio Pancasán de Bluefields, cuando mataron a los cuatro policías, y nadie puede movilizarse por varios lugares al mismo tiempo; “tengo testigos que lo pueden confirmar”. “Tampoco creo que los Reñazco estén involucrados en el asesinato, aquí todo el mundo los conoce y sabemos que no son capaces de hacer algo semejante”, recalcó la señora Gutiérrez.
Señala a la Policía
La profesora Gutiérrez culpa a la Policía, particularmente a su jefe supremo, primer comisionado Edwin Cordero, por la desaparición de Delvin Jirón. “Fue un hecho público, él se encontraba en medio de antimotines vestidos de civil cuando desapareció hace más de un año”.
Agrega que ella y su hijo han vivido en la pobreza, y eso demuestra que él no formaba parte de la mafia. “Los corruptos están dentro de la Policía. Yo pido a los familiares de los cuatro policías asesinados que no sigan mencionando injustamente a mi hijo como uno de los criminales”.
Finalmente, dijo que se siente amenazada y vigilada por policías vestidos de civil, y que recurrirá ante la Corte Interamericana de Justicia para denunciar el acoso de las autoridades.