Nacional

Roban pólvora y guías detonantes en Bonanza

* Policía y pobladores alarmados por peligrosidad que representan más de quinientos explosivos en poder de desconocidos * No se descarta que su uso sea para atentados terroristas durante campaña electoral y sufragios * Todo parece indicar que entre los cómplices hay “gato casero”

Moises Centeno

LAS MINAS, RAAN
La Policía Nacional en Bonanza, Región Autónoma del Atlántico Norte, pretende encontrar 579 chorizos de pólvora, denominados emulsión cectrón, y 460 yardas de guías o mecha rápida, que fueron robados por un grupo de tres a cuatro individuos en el subterráneo del polvorín números uno y dos, ubicado en el área conocida como el Capitán 1 mil 600, tres kilómetros y medio en el noreste del área urbana de esta localidad.
Lo sustraído es propiedad de Hemconic, consorcio minero que desde los años noventa aprovecha el recurso aurífero en este municipio caribeño, y para ello, necesariamente utiliza esos tipos de explosivos, para la voladura de grandes rocas y piedras. La actividad para reducir áreas rocosas mediante explosivos también es solicitada a la Hemconic por los güiriseros o buscadores de oro de forma artesanal.
Temen atentados
El robo de esa cantidad de pólvora, con sus respectivas guías o mechas rápidas, estas últimas utilizadas para hacer detonar estos tipos de explosivos de manera instantánea, y en distancia prudente, tiene alarmados a los pobladores y a la misma Policía Nacional.
Hasta temen la ejecución de atentados terroristas por distintos conflictos, incluso, contra simpatizantes y dirigentes políticos, sobre todo en el período de la campaña y sufragio electoral.
Y es que los individuos que se apoderaron de esos peligrosos productos, parecen ser profesionales, y con suficiente información de la actividad operativa en la empresa minera, ya que las investigaciones policiales indican que los roba pólvoras penetraron y vaciaron el polvorín sin mayor dificultad.
¿“Gato casero” o descuido?
Presumen que las personas involucradas y desconocidas hasta el momento, pudiesen haber tenido acceso a las llaves de los gruesos candados de la puerta principal del polvorín.
O en caso contrario, actuaron por un “cerebro” que huele a “gato casero”, el que al parecer dejó los candados destrabados del almacén de la pólvora y de las guías para que fuesen saqueados, ya que una inspección in situ que efectuó la Policía, determina que los ladrones de esos explosivos pretendieron hacer creer que cortaron los gruesos candados con una segueta.
“Observamos que intentaron cortar los candados aparentemente con una segueta, pero presumimos que esa práctica sólo es una fachada para desvirtuar las pesquisas policiales, en vista que analizamos minuciosamente todas las posibilidades encontradas que facilitaron el robo, y estamos casi seguros que los autores ingresaron con llave en mano, o los candados fueron dejados destrabados”, anotó el jefe de auxilio judicial en Las Minas, capitán Manuel Vanegas Navarrete.
Autores sin mapa
La pólvora, según el capitán Vanegas, se encontraba a una distancia de casi cuatro kilómetros en el subterráneo del polvorín número uno y dos, dentro de cinco cajas de cien chorizos cada una, además de 79 unidades, más las 460 yardas de mecha rápida, y todo parece indicar que los autores sabían la ubicación y condiciones en que se encontraban.
La Hemconic estima lo robado en un poco más de veinte mil córdobas, pero esa misma cantidad de pólvora y mechas puestas en el comercio ilegal se cotiza en 202 mil córdobas.
Hasta ayer no se había detenido a nadie, pese a que la Policía en Las Minas ha intensificado sus investigaciones para encontrar el explosivo, lo mismo que a los autores del delito tipificado de robo con fuerza.
Vale mencionar que en Bonanza, en el 2004, la esposa e hijos menores de José Antonio Siles Martínez, que residen cerca de la iglesia católica, resultaron con heridas de consideración, tras ser víctimas de un atentado terrorista durante la madrugada, al explotar uno de esos chorizos de pólvora arriba del zinc de la casa. Hasta hoy, no se sabe quién o quiénes perpetraron ese acto criminal.