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¿Huellas de Acahualinca en peligro de desaparecer?

* Administradora del histórico sitio asegura que han tomado las previsiones necesarias

Edwin Sánchez

El arqueólogo nicaragüense, Jorge Espinosa, alertó que las Huellas de Acahualinca, la única evidencia de la presencia del hombre desde hace seis mil años en América, están en peligro de desaparecer por falta de protección ante el crudo del invierno que se avecina, sin embargo, la administración de ese museo dijo que están preparados para evitar cualquier daño.
“Será un daño terrible para la prehistoria. Me preocupa que a través de los años hayan debilitado los perfiles”, denunció Espinosa, quien descubrió en un segundo módulo, los rastros de seres humanos, localizados bajo 14 capas geológicas, la mayoría de origen volcánico.
Jorge Espinosa dijo: “Hice una visita reciente a las Huellas. Es deprimente lo que está pasando ahí. Todos los perfiles estratigráficos que estaban intactos, los debilitaron ejecutando excavaciones a la orilla de ellos. Y ejecutaron algunas obras: metieron unas tuberías que colocaron en uno de los lados. El tubo está mal colocado”.
“Si llueve, el agua que no se va por ese tubo, caerá a la orilla del perfil y se filtrará, debilitando totalmente las paredes.
En cualquier momento se puede derrumbar. Ya tuvieron un enorme derrumbe, a la orilla del otro perfil. Quebró las huellas, se hicieron paste esas huellas”.
END hizo una visita al famoso local, siempre visitado por estudiantes, quienes son bien atendidos por sus guías, que se esmeran en detallar a los visitantes la historia de las pisadas, aunque la misma ha perdido ese gusto de la aventura que las ciencias han ayudado a desvanecer: que los primeros naturales de Nicaragua no iban huyendo de nadie, de ningún terrible volcán en erupción ni de ningún otro cataclismo. No, simplemente iban caminando, tranquilos, quizás a buscar qué comer. Eran los primeros hombres, mujeres y niños, de 1.20 a 150 metros de estatura.
“Todas las huellas estaban intactas a mano izquierda de la excavación”, dijo Espinosa.
En la visita, observamos que hay un derrumbe en la segunda excavación, exactamente donde dice el científico, y aunque da la impresión de que hay unas huellas que fueron cubiertas por la tierra que se desmoronó, Darling Téllez Sandino, la administradora del centro, dijo que no es así.
“No se derrumbó, el año pasado se hicieron trabajos para impermeabilizar las paredes. Se invirtieron 300 mil córdobas en la conservación de las huellas. Está programada para el segundo semestre la continuidad del proyecto del año pasado, y se volverá a invertir similar cantidad”.
No se ha dado el debido mantenimiento, dice el señor Jorge Espinosa, y que ahí está el derrumbe, por ejemplo.
Ahí siguen las huellas. Es parte de los trabajos que se hicieron. Si don Jorge lo ve como derrumbe… en eso se está trabajando.
También Jorge Espinosa señala que hay humedad, le dijimos, y la verdad, en una esquina se aprecia que hay contacto con el agua, en lo que los especialistas llaman perfiles estratográficos, es decir, las paredes donde se aprecian las diversas capas que durante miles de año se fueron formando.
“Hay filtración de agua. Al otro lado hay cauce, hay humedad, pero los restauradores están buscando una mezcla de químicos para impermeabilizar esa parte más fuerte que las otras, porque ahí se acumula humedad”.
De acuerdo con Espinosa, son 14 capas geológicas en total, producto de varias explosiones volcánicas, a una profundidad de más de cuatro metros.
Dice el arqueólogo: “Todas las excavaciones y obras que han hecho nunca se debieron haber acercado a los perfiles. Las huellas de 1977 estuvieron intactas. Yo había diseñado esa excavación, muy bien, de las mejores ejecutadas en América. Pero ellos, de forma sistemática a través de los años, los que están ahí metidos, hicieron unas escaleras mal hechas, las huellas las iban a unir próximamente. Es lo peor que hicieron, una escalera de cemento, entre las huellas que descubrí con las de Richardson”. De acuerdo con Espinosa, desde hace años no le dan protección. “La situación se vuelve catastrófica, porque no pasarán muchos días cuando venga una lluvia fuerte y se les va a meter el agua. Debilitaron los perfiles y viene una catástrofe. Se va a meter en mi excavación, y habrá más derrumbe”.
El experto subraya que esas huellas son únicas en América. De acuerdo con los datos, tras exámenes de un hueso, encontrado en la parte superior del perfil estratográfico, fechó 7 mil años, así que las huellas son más antiguas, cerca de los 8 mil años.
¿Qué debe hacerse?, preguntamos a Espinosa.
Quiero decir que en esto no hay responsabilidad de Julio Valle Castillo, que hasta hace poco tomó la dirección del Instituto Nicaragüense de Cultura, sino que viene de más atrás. Deben tomarse medidas enérgicas, inmediatamente.
Ese tubo desviarlo, y poner un techo encima del otro para que el agua caiga al otro lado. Hay una casa al otro lado, si el agua cae dentro de los perfiles, se van a caer. ¿Por qué cambia el color de la huella? Yo limpié la unidad de Richardson, y no estaban protegidas, y se metió el agua cuando el Mitch.
Viene una catástrofe, pronosticó
A la administradora le trasladamos la pregunta: Vienen lluvias fuertes, ¿qué hacen en este lugar para preservar las huellas?
Este año se hicieron trabajos de impermeabilización, para que no afecte la humedad, está bajo techo.
¿No habrá daño?
Habrá que preguntarle al director del museo.
Pero ahí está ese derrumbe, --señalamos hacia abajo.
No afecta la huella, allá terminan las pisadas, iban bordeando el lago.
El arqueólogo Espinosa asegura que ustedes no están preparados para este invierno.
Me alegra que don Jorge esté preocupado, porque yo creo que es una preocupación de todos los nicaragüenses, ya que es algo único, pero se está trabajando.
En el Estado hay procesos de licitación, hay normas, nunca se puede comenzar las cosas al inicio del año, hay que programar, mandar a publicar el presupuesto. Pero sí ya están los planes para este año.
La funcionara también dijo que no ha penetrado el agua, a pesar de que el techo se ve corto y alto del lado este. “Se hizo un muro de contención para evitar la humedad”, dijo, en referencia a la primera excavación.
“Las capas estratográficas se conservan como las huellas mismas. Se hará un trabajo museográfico y se consolidarán las paredes”, dijo.
¿No están en peligro las huellas por el invierno?
Considero que está protegido, pero por el corto presupuesto del Instituto, se deberían hacer más cosas, pero se trata de hacer lo básico, que abarque lo más que se pueda la protección.