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“No hay que tenerle miedo al miedo”

* Asegura que el “huracán Da Vinci” no arrasará los bosques cristianos”

Edwin Sánchez

“Vamos a ir a ver la película. No tenemos por qué tenerles temor a esos misterios que está supuestamente develando Dan Brown con el enigma del arte. No hay que dejarnos embargar por el miedo. Creo que eso sería signo de debilidad”, dijo el reverendo César Augusto Marenco.
Apenas se ha anunciado en las vallas publicitarias, pero algunos creen que el “huracán Da Vinci” arrasará con los bosques católicos y evangélicos y que pocos árboles de la fe quedarían en pie.
El pastor de la más grande Iglesia Evangélica de la capital consideró que un cristiano bien fundamentado es un árbol bien plantado, y que más bien ayudará a fortalecer la fe.
“Hay que verla, y yo que he estado leyendo a Dan Brown, pienso que no debe ser motivo de inseguridad, porque los que confían en la Palabra de Jehová son como el monte de Sión”, dijo.
¿Si estuviera en un comité de revisión de películas, daría su voto para que no la vean?
Evidentemente la cinta son imágenes del libro que escriben Dan Brown. Los que hemos tenido la oportunidad de hojear los contenidos de esa novela no vamos a ver nada nuevo, aunque las imágenes son más fuerte que las palabras.
Si se presenta la película, no debe ser motivo para que los líderes religiosos evitemos que la gente vaya a verla, porque es como tener temor de que nuestra feligresía se debilite, cuando pienso que se va a fortalecer la fe, porque van a comprobar que es ficción.
¿El libro es un ataque a la fe católica o también se sienten ustedes, los evangélicos, atacados?
Es una novela de mucha ficción, evidentemente con un alto contenido de anticatolicismo romano, apelando a momentos oscuros de la Iglesia Católica, pero también es un ataque al cristianismo, a los principios de la fe cristiana, a los fundamentos de nuestra fe.
Dan Brown hace una presentación de que Jesús no es Dios eterno e infalible e impecable. Es un hombre. En síntesis, ataca la divinidad de Cristo.
¿Está de acuerdo con el Cardenal de que es un ataque a los evangélicos también?
Estamos de acuerdo con todos aquellos que estén vinculados a la defensa de la fe del cristianismo.
¿Cómo se defiende esa fe?
La mejor manera de hacer apología es con la verdad, con la razón. No debemos tener el mínimo temor de lo que el mundo esté sacando toda esa inversión que ya significa 40 millones de ejemplares más lo que generará la película.
No podemos sentir miedo a eso, es otra nube oscura que pasa por el cielo azul de la verdad.
¿Qué rastro dejará el “huracán Da Vinci” en los bosques protestante y católico? ¿Quedará como un desierto con tantos árboles de la fe tumbados?
Nosotros vemos que este pueblo es de mucha fe. Lo que hemos pasado nos ha enseñado a confiar mucho en Dios. Está de moda el despale, de arrasar los bosques. No va a haber tierra arrasada como están talando los bosques hoy en el país. No vamos a quedar como un desierto. Por eso es importante que el pueblo de Nicaragua vaya y juzgue, porque es un pueblo de fe y muy inteligente.
Mucha gente no va a comprar el libro que es caro, pero sí va a ver la película. La gente dirá que es fuerte la cinta, pero no moverá la fe del pueblo.
En el mundo musulmán hay caricaturas contra Mahoma, un ataque al islamismo, y en los 80 Salman Rusdhie fue el Dan Brown del Oriente, sólo que sobre éste no pende ninguna “fathwua”, una condena de muerte. Hasta ahora no hay una reacción en Occidente.
Esa es la diferencia de la etapa que está viviendo el mundo. Vivimos en una cultura de la tolerancia, inclusiva. Debemos fortalecer eso. Hoy las batallas se ganan en el mundo de las ideas, de la literatura, de las posiciones firmes en cuanto a la verdad. Cuando hay firme fundamento, las columnas de Dios, están firmes, Jesús es hijo de Dios.
Además de los millones de dólares en juego en la producción de Ron Howard, ¿en el elenco usted ve a Satán ahí?
Aquí hay un espíritu anticristiano, lo que denominamos el Anti Cristo. Pero no va trascender más allá. Va a confundir a muchos, va a poner en jaque la fe de muchos. Bendito sea Dios por esto y por las cosas que vienen y vendrán, porque nos va a hacer más fuertes.