Nacional

La Portuaria fue saqueada

* Ya han puntualizado que la administración Zelaya Blanco dejó un fraude y malversación de más de 26 millones de córdobas * Cheques con destinos ignorados, donaciones, dietas ilegales y pagos a la Ajansa de Alemán y al propio Zelaya Blanco

Luis Galeano

Los auditores de la Contraloría General de la República (CGR) han confirmado la pérdida de más de 26 millones de córdobas de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), pagos de dietas, cuentas corrientes no registradas y donaciones a personas naturales e instituciones privadas, cuando esa entidad estuvo bajo la dirección de Roberto Zelaya Blanco.
Un informe de avance de los auditores de la CGR, que iniciaron la auditoría el 23 de septiembre del año pasado y que fue presentado ante los contralores el pasado 28 de abril, identificó que en varias delegaciones del país se emitieron cheques que entre todos suman 26 millones 504 mil 303 córdobas.
“Dicha cantidad no fue depositada en las cuentas bancarias operativas de la EPN central”, afirma la directora de Auditorías Especiales de la CGR, Sonia Escobar, en su avance de informe, cuya copia se encuentra en poder de EL NUEVO DIARIO.
Los cheques, de acuerdo con la documentación, fueron emitidos de enero 2003 a julio de 2005 por las empresas de Granada, Corinto, Puerto Sandino y Bluefields, a nombre de la ex tesorera de la EPN, Mirna Montenegro García, bajo el concepto de “gastos operativos” de la entidad central y de Pedro Lagos González, ex asesor laboral, bajo el concepto de “gastos legales”.
“Cabe señalar que a este señor, además de recibir su salario mensual en la EPN central, se le emitieron cheques a su nombre por la cantidad de 2 millones 801 mil córdobas”, dice el documento.
Pagos a la Ajansa de Alemán y al mismo Zelaya Blanco
De igual forma, el avance del informe revela la emisión de cheques de la EPN a favor de la Asociación Jurídica Automovilística de Nicaragua (Ajansa), ligada al ex presidente y reo Arnoldo Alemán, por un monto de 145 mil dólares.
Asimismo, la Portuaria emitió cheques por 337 mil 771 dólares a favor de su ex presidente Roberto Zelaya, y otros por 47 mil 169 dólares a favor de su ex gerente financiero, Luis González Barberena.
Los cheques fueron emitidos de las cuentas corrientes bancarias número 211200448 y la 751200889, las cuales no se encuentran registradas contablemente en la EPN central, y de las cuales Zelaya era la única firma libradora y manejaba personalmente.
“De los movimientos de dichas cuentas no se encontró en los archivos de contabilidad de la EPN central ningún documento soporte”, dice el informe.
Zelaya dijo a la CGR que desconocía el “saqueo” que se daba en esa institución, y se dedicó a señalar al presidente Enrique Bolaños y a su hijo Javier Bolaños, de estar implicados en la cuestionada contratación de la empresa belga Jan de Nul, para el dragado de los puertos de Corinto y Rama.
Viáticos y dietas
La EPN otorgó viáticos a tres miembros de su Junta Directiva que conformaban el Comité de Seguimiento y Evaluación en las aperturas de ofertas de licitaciones de enero de 2003 a mayo de 2005, hasta por la cantidad de 539 mil 216 córdobas.
“Es decir, que los miembros de la Junta Directiva recibían en concepto de dietas 250 dólares por asistencia a las reuniones ordinarias, y por asistir a reuniones de apertura de ofertas 150 dólares, para un total de 400 dólares a cada uno”, afirma el informe.
Escobar asegura que ese accionar contraviene lo que establece la Ley de Contrataciones del Estado (Ley 323), porque no tenían facultad para formar parte del Comité de Seguimiento y Evaluación.
De igual forma, menciona los terrenos que la EPN compró a Enacal en Occidente, en tres millones 332 mil 370 córdobas, para ubicar las oficinas centrales de la Portuaria, pero hasta hoy nada de eso ocurre.
También refiere el terreno que la EPN compró a Comerciales de Occidente S.A., el que iba a ser utilizado para almacenar carga del Puerto de Corinto, pero hasta hoy sólo lo usan “para almacenar chatarra”.
La auditoría también detectó las donaciones hasta por un millón 735 mil 569 córdobas de la EPN a personas naturales e instituciones privadas entre enero de 2001 y agosto de 2005, que fueron autorizadas por la Junta Directiva, y aunque estaban incluidas en el presupuesto, no correspondían a actividades propias de esa institución.