Nacional

Subasta: Olla podrída


Eloisa Ibarra

La subasta de bienes de bancos quebrados, organizada por el ex presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Alonso Icabalceta, y el Consejo Directivo, constituyó uno de los más grandes actos de corrupción revestidos de legalidad en perjuicio del pueblo nicaragüense, de acuerdo con información que hemos recabado en esta investigación.
Aunque el presidente Enrique Bolaños ha proclamado que está en contra de cualquier acto de corrupción, la subasta constituyó el mayor negocio con información privilegiada en la que participaron funcionarios de gobierno, familiares de éstos y accionistas de bancos que antes habían rechazado esos bienes.
En el año 2003, cuando se subastan los bienes, el Consejo Directivo del BCN lo integraban: Mario Alonso Icabalceta (Presidente BCN); Eduardo Montealegre (Ministro de Hacienda y Crédito Público) y como miembros: Ricardo Parrales, Gilberto Cuadra (socio Banpro), Silvio Conrado (FSLN) y Benjamín Lanzas (familiar de María Fernanda Flores, esposa de Alemán).
Violaron acuerdo para mantener valor de bienes
Alonso y Montealegre violaron el Acuerdo Interinstitucional firmado por ambos el 21 de noviembre de 2002, en el que se establecía que “la realización de los activos recibidos por el BCN de las Juntas Liquidadoras se efectuará conforme valores determinados por el mercado”. En la subasta no se establecieron precios bases, y todo se vendió fuera, totalmente, del precio de mercado.
No fue posible conseguir una entrevista porque los teléfonos celulares que usaba Alonso han salido de servicio, y en la dirección de su casa nos informaron que supuestamente no vive ahí.
Sin embargo, según declaraciones que brindó Alonso antes de la subasta principal del 21 de mayo de 2003, la gestión y liquidación de activos fueron parte de las negociaciones que el gobierno sostuvo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), dentro de las acciones de reducción de la deuda interna.
“La comunidad internacional ha requerido la liquidación de activos, entre otras razones, para que podamos financiar nuestro programa económico. Si no lo hacemos así, el financiamiento tiene que salir de algún lado, el cual obviamente es de la parte fiscal”, declaró Alonso en ese entonces.
La famosa “First Financial Netword”
Sin embargo, la firma First Financial Netword --compañía contratada para la subasta-- vendió en 26 millones de dólares parte de los bienes de siete bancos calculados en 382.6 millones de dólares (5,739 millones de córdobas), según datos del BCN.
De eso le pagaron al First Financial Netword, 1.2 millones de dólares al ser escogida para la subasta y 1.82 millones de dólares en concepto del 7 % de éxito por la venta que representó el 8.6 por ciento del valor de los bienes en libros. O sea que sólo quedaron 24 millones para financiar el programa económico.
El BCN escogió a First Financial Netword --con sede en Oklahoma--, aunque presentó la oferta económica más alta de las firmas que participaron en la licitación. Esta firma fue representada en Nicaragua por Ricardo Terán Salomon, Presidente de la Corporación “Roberto Terán”, bajo la firma “Allianza Socied”.
Para Terán, el 7 % por éxito es aceptable en el mercado internacional, partiendo de que son pocas las empresas a nivel mundial que hacen ese trabajo. “Por eso cobran lo que quieran, siempre que haya gente dispuesta a pagar lo pedido”.
Pese al desastroso resultado de la subasta, Alonso se mostró satisfecho y los representantes de la First Financial Netword justificaron la ganancia en que se trató de un proceso con altos gastos y el pago a funcionarios traídos del exterior.
Terán asegura que la mayor parte se gastó en el proceso y quedó una ganancia normal por el trabajo, pero no recuerda cuánto recibió de ganancia al final.
Una fuente del BCN reveló que la operadora BCIE, que ofertó dos millones de dólares, con una comisión del 0.10 por ciento, no cumplía el requisito de tres años de fundación, y Price Warterhouse Coopers, que propuso 950 mil dólares, con una comisión del cinco por ciento, fue descalificada por presentar dos ofertas.
Según Terán, la First Financial Netword tenía un alto rendimiento en recuperación de carteras, y las otras entraron de manera “oportunista”, porque no era su giro de negocio.
Terán refirió que conoció a socios de esta empresa por casualidad, porque el
día que intervinieron el Hamilton Bank, en Estados Unidos, había hecho un depósito, y éstos le ayudaron a recuperar un dinero.
Más tarde, cuando supo de la subasta, decidió llamarlos para proponerles que participaran, y así lo hicieron juntos, él como representante local.
Según Terán, la recuperación de las propiedades fue arriba del 70 %, aunque el precio de los activos fue bajo, porque incidió que dos días antes de la subasta, hubo un “alboroto” de parte de productores que se oponían al evento, y por eso el BCN decidió sacar 50 millones de dólares en carteras inferiores a los 50 mil dólares.
Dijo que para la subasta salió del país para evitar las presiones con llamadas telefónicas, que mucho pasa en Nicaragua, aunque la última palabra de a quién venderle o no una propiedad la tenía el Consejo Directivo del BCN, siempre. La empresa hacía la presentación, oferta, tabulación de los datos e interpretación con su puntuación, y el BCN decía sí o no.
Propiedades vendidas entre 50 y 70 por ciento de su valor
Aseguró que la mayoría de los precios por las propiedades oscilaron entre un 50 y un 70 del valor en ese momento, porque en 2003 el país estaba convulsionado y el presidente Enrique Bolaños enfrentado con los poderes del Estado.
Le hicimos ver que al revisar las propiedades vendidas y los precios, confirmamos que sólo en contados casos pasaron del 50 % por ciento del valor, y hubo propiedades compradas al 0.1 del valor en libros.
No obstante, reconoció que en los últimos cuatro años las propiedades han adquirido un valor de casi el doble, y a raíz del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos, conocido como Cafta, 10 % más. El mejor negocio del mundo es tener propiedades, porque siempre guardan su valor.
Terán dijo que nunca había analizado que los banqueros que compraron ya tenían información desde antes. “Nunca había pegado dos más dos, hasta ahora con sus preguntas”.
Según Terán, entró a la subasta porque consideró que si era administrada por gente no profesional, podía ser una “piñata muy grande”, y se siente orgulloso del trabajo realizado bajo el concepto de “Responsabilidad Social Empresarial”.
Los mayores compradores en la subasta, irónicamente, fueron los bancos que adquirieron los bancos cerrados, y conocían muy bien la situación y valores de las propiedades y créditos que rechazaron.
Entre los grandes compradores aparecen el Banpro, el Bancentro y las empresas Financo S.A. y Grant Torton & C.
Al peor postor
De todos los bienes sacados a subasta, el de mayor valor fue el Centro Banic.
Bancentro compró en siete millones 815 mil 68 dólares: el edificio del Centro Banic, valorado en libros en 13 millones 898 mil 169 dólares; el estadio de béisbol, cuyo valor en libros era de un millón 779 mil 710 dólares, y el parqueo valorado en libros en un millón 961 mil 396 dólares.
Las tres propiedades juntas tenían un valor en libros de 17 millones 639 mil 277 dólares. En ese mismo paquete, Bancentro adquirió cuatro propiedades ubicadas en Urbanización Lomas de Guadalupe, valoradas en libros en 37 millones 886 mil 902 córdobas, unos 236 mil 693 mil dólares.
Todos los bienes mencionados, cuyo valor suman 17 millones 875 mil 970 dólares, Bancentro los compró en 7 millones 815 mil 868 dólares.
En octubre de 2001, Guillermo Lugo, ex gerente del Banic y entonces presidente de la Junta Liquidadora de ese banco, afirmó que no podían negociar con el Banpro (banco adquiriente) el precio del edificio de la casa matriz, el parque y un lote, valorados en 14.7 millones de dólares, por dos avalúos, en diciembre del año anterior.
“O lo aceptan a ese precio o lo entregan”, dijo Lugo en esa oportunidad. Banpro lo entregó, y después Bancentro lo adquirió a menos de la mitad del precio.
Inversiones ZUM y Eduardo Montealegre
Los demás socios de Bancentro beneficiados por la compra son: Roberto Zamora Llanes, Donald A. McGregor Raskosky, Enrique Zamora, Elizabeth Urcuyo de Caldera, Ernesto José Urcuyo Abarca, Jaime Chamorro Cardenal, Gerardo Berger Vallacorto (guatemalteco), Charles Roberto Ulvert y Gilberto Serrano.
Inversiones ZUM, sociedad en la que Montealegre es socio con Roberto Zamora Llanes, accionista de Bancentro, adquirió en 243 mil 689 dólares el Hotel Lomas de Guadalupe, ubicado en Matagalpa, y valorado en libros en un millón 218 mil 447 dólares.
Inversiones ZUM aparece inscrita en el Registro de la Propiedad Inmueble de Managua bajo el número 51,993 A, páginas 241/ 242, del Tomo 131 A del Libro de Personas.
Montealegre niega a Bancentro, pero recibe dividendos
Aunque Montealegre sostiene que no es accionista de Bancentro, tenemos un documento de abril de 2004 y otro de 2005, que dice textualmente: “Recibí tres millones 824 mil 016 córdobas de dividendos provenientes del banco en el 2003, porque Comercial View Corporation no había cancelado los pagarés por la venta de acciones”.
-¿La subasta de los bienes la organizó el Consejo Directivo del BCN y usted era miembro y a la vez accionista de Bancentro que adquirió el Centro Banic y otras propiedades?
Esa vez estaba fuera del país.
-No fue cosa de un día, fue un proceso que comenzó a finales de 2002 y terminó…
Usted me está acusando de algo.
-No, sólo le pregunto de su participación
El día que se hizo esa subasta estaba en Washington, y me agradó que fuera así, para que nadie dijera que había favorecido a Bancentro (se ríe).
-Ese día se no se decidió todo, fue un proceso más largo…
En el día de la subasta, el que se la ganó, se la ganó.
-La evaluación de los oferentes demoró varios días, y fue el Consejo Directivo del BCN el que decidió a quién se le otorgaba, según la explicación de Ricardo Terán, representante del First Financial Nework.
Claro, el BCN escogió una firma, y una vez que hacía el proceso, se lo presentaron al Consejo Directivo de la manera global, pero no se puso a ver caso por caso, porque le correspondía a otro personal del banco.
-¿Cuándo dejó de ser accionista de Bancentro?
Antes de asumir en el Ministerio de Hacienda, a finales de 2001, principios de 2002.
-¿Por consiguiente, dice que no se ha beneficiado con todo lo que ha pasado alrededor del Bancentro?
No soy accionista ahora, cuando lo del Bamer, no estaba en el gobierno y era accionista minoritario.
-¿Insiste en que no se ha beneficiado con los Cenis y todo lo demás?
Estás tratando de inmiscuirme en algo que no tengo nada que ver.
-Don Eduardo, tengo un documento de 2004 y otro de 2005, donde usted reconoce que en 2003 recibió dividendos provenientes de Bancentro, porque los pagaré por la venta de las acciones a Comercial View Corporation y a Roberto Argüello Osorio, no se los habían cancelado, y el año pasado todavía no lo habían hecho…
Es cierto, la verdad fue al crédito y no me han terminado de pagar.
-¿Usted reconoce ahí que recibió dividendos hasta por casi cuatro millones de córdobas, producto de las ganancias de 2003?
Es correcto, por el pago de la venta.
-No, dividendos, dice claramente, ganancias, y yo sé muy bien lo que es ganancia por la venta y los dividendos...
Bueno, parte del acuerdo era que mientras no me terminaran de pagar, yo recibía como parte del pago eso.
-¿Eso quiere decir que usted se beneficio en 2003, al recibir dividendos del banco por los Cenis y la subasta?
De las ganancias globales del banco, pero no entiendo qué quiere decir con esto, específicamente.
-¿Mientras no cancelen los pagarés sigue siendo dueño?
No, legalmente no soy dueño.
-¿El pagaré es una ficción jurídica, si recibe dividendos?
¿Por qué tratás de decir que hice una ficción?
-¿Por qué esos pagarés no se los han pagado?
No me los han terminado de pagar, correcto.
-¿Entonces usted todavía tiene derecho sobre cualquier beneficio del banco, mientras no se los terminen de pagar, es como una promesa de venta sobre una propiedad, mientras no la pago, el dueño es el vendedor?
Esa es tu interpretación legal. No soy abogado y no termino de captar lo que tratás de decir.
-Las “delicias” que se tragó el Banpro.
El Banpro compró en 360 mil 402 dólares tres propiedades valoradas en libros en dos millones 053 mil 423 dólares. Entre éstas adquirió la hacienda “Hato Grande”, propiedad de los hermanos Centeno Roque, cuyo valor en libros era de un millón 746 mil 690 dólares. Banpro no había aceptado “Hato Grande” al recibir el Interbank.
El gerente general de Banpro, Luis Rivas, al solicitarle una entrevista para conversar del tema, dijo que ellos casi no compraron nada y que habían tomado la decisión de no brindar declaraciones a los medios de comunicación.
Asimismo, compró en 769 mil 804 dólares tres paquetes de créditos valorados en libros en 57 millones 654 mil 470 dólares, y otros paquetes valorados en 34 millones 801 mil dólares, para un total de 92 millones 455 mil dólares.
Los beneficiados, además del ex presidente BCN y diputado PLC, Noel Ramírez, son: Gilberto Cuadra, Ramiro José Gurdián, Ernesto Balladares Terán, Pablo Ayón García, Luis Emilio Mántica, Raúl Solórzano Martínez, José Augusto Navarro, Félix Antonio Gurdián Mántica, Edgard Lacayo Navegas, Alfredo Marín Jiménez, Ramiro Ortiz Mayorga, Magda de Torres.
Asimismo: Carlos Gurdián Debayle, Sinforoso Mántica Lazo, Vicente Macías Saborío, Carlos (Chale) Orlando Espinoza Altamirano, Rafael Andrés Mántica Rayo, Manuel Mansell Flores, Francisco Zavala Cuadra, Aníbal Ricardo Mayorga Duarte, William Gurdián Debayle, Eduardo Gurdián Ubago, Mario Hernández Talavera, Élida Zelaya Solórzano, Julio Cardenal Robleto, Pastora Ubago de Gurdián, Julio Rivas Valle, Ernesto Alonso Vílchez y Francisco Moreno.
El paquete Financo
Financo S.A. --una de las sociedades más beneficiadas por la subasta-- fue constituida el tres de noviembre de 2000, según el Registro Público de la Propiedad Inmueble de Managua, donde aparece bajo el número 22473 –B5, páginas (317-331) tomo (807 –B5), Libro Segundo de Sociedades.
Según los datos registrados, los socios son: Juan Bautista Sacasa (accionista del BDF), Guillermo Areas Solano (abogado del empresario Piero Cohen) y Alejandro Lacayo Baca.
Lacayo, representante legal de la empresa, dijo que Juan Bautista Sacasa fue socio fundador, pero le compraron las acciones, y actualmente los socios son: la familia Cohen (Piero), ex accionista del Bamer, Iván Baca Martínez y él.
Extrañamente, los créditos de Financo se cobran en oficinas del parque El Carmen, en Managua, y con abogados que trabajan para el equipo económico que dirige Bayardo Arce.
Una vez “conciliado” y comprometido el pago, se pasa a enterar en cuotas por las oficinas de Piero Cohen, ubicadas en la calle que va del Hospital Militar hacia la Wester Union.
Alejandro Lacayo es esposo de Claudia Valle (secretaria del Consejo Directivo del BCN en el 2003 y actualmente), quien apareció en el proceso de subasta dando declaraciones a los medios de comunicación sobre el tema.
Para Lacayo no existe ningún conflicto de intereses en el hecho de que en 2003 fuese novio de Valle, y rechazó haber tenido información privilegiada producto de esa relación.
“Precisamente por eso, ella no se ofreció para ser parte del Comité de Licitación, y la subasta fue de oferta y demanda, y todo mundo tenía información privilegiada, participaron 500 postores y fue un gran éxito”, dijo Lacayo.
Según Lacayo, antes de la subasta hubo gente que tenía influencia y quería que se pagara con Bonos para Pagos de Indemnización (BPI), en vez de dinero, y ésos se molestaron porque todo fue abierto.
Reveló que con Financo entraron a la subasta el empresario Ernesto Urcuyo, de Guatemala, su familia Lacayo Montealegre, que miró interesante entrar, y así pasó con otros grupos porque había que tener dinero en efectivo.
Reconoció que los mayores compradores fueron ellos, Banpro, Bancentro y Grath Torthon & Compañía Limitada, y la mayoría, por ser banqueros, conocía muy bien la cartera y los bienes a subastar.
El privilegio de saber
Por ejemplo, indicó, Bancentro había revisado los créditos del Bamer y quedaron los que no quisieron, los banqueros del Banpro conocían las propiedades del Interbank.
En nuestro caso, conocíamos más la cartera del Bamer, pero Banpro y Grant Torthon ofrecieron mejor precio y la compraron, y, aunque nos hubiese gustado adquirirlas, compramos del Bancafé, Banades, Banco Popular y hasta del Banco del Campo.
“Había información bastante certera sobre la calidad de la cartera, y por eso en paquetes se obligaba a llevárselo todo, es como cuando se compra ropa en paca, y aun así se quedó la cartera cafetalera”, explicó Lacayo.
“Nosotros hacemos buenos negocios, siempre estamos estudiando oportunidades y no compramos a precios de mercado, y si lo adquirimos es porque creemos que lo podemos vender mejor, para obtener un margen”, agregó.
Asimismo, confirmó nuestros datos de que compraron en unos cinco millones de dólares una cartera superior a los 50 millones de dólares. “Así es, pero hemos tirado a pérdida unos 40 millones de dólares porque eran incobrables”, justificó.
Contradictoriamente dijo: “Compramos bien porque nos dedicamos a comprar y vender, y si hay un buen crédito con una buena garantía se negocia favorablemente, pero hubo inversionistas muy poderosos que presentaron ofertas superiores a las nuestras en algunos casos”.
Un ministro de Bolaños se apuntó a la genética
Por ejemplo, un grupo de españoles ofreció 600 mil dólares por una hacienda de los Centeno Roque, y nosotros 300 mil, y ellos la adquirieron.
END confirmó con una fuente del BCN, que esa propiedad es el Centro de Mejoramiento Genético “Cañas Gordas”, cuyo valor inicial era de doce millones de dólares, y lo apareció comprando la Corporación Gurdián, de la familia del ministro del Trabajo, Virgilio Gurdián Castellón..
Ese bien con tecnología de punta para mejorar la genética del ganado nicaragüense, era uno de los sueños del ex presidente Arnoldo Alemán, y por eso Rodolfo Delgado, Presidente de la Junta Liquidadora del Interbank, procuró que no se vendiera por esa vía.
“Pero en el caso del lote contiguo al Friday’s, sabíamos que los del Parahos estaban interesados para ampliar su negocio, y por eso ofrecimos lo más alto posible, un millón seis mil dólares, y ganamos”, dijo Lacayo.
Admitió que en algunos casos están cobrando los precios como aparecen en libros, más los gastos legales, pero en la mayoría no, porque se negocia con el cliente.
Confirmó lo dicho por Terán, que era el Consejo Directivo del BCN el que firmaba la aprobación de las ofertas.
Financo compró en tres millones 767 mil 908 dólares un total de 324 créditos varios, que estaban valorados en 65 millones 489 mil 085 dólares en libros. Asimismo, adquirió en 774 mil 266 dólares siete propiedades valoradas en tres millones 149 mil 113 dólares en Libros.
Estos siete bienes son: el edificio del diario La Tribuna, ubicado por la Rotonda El Güegüense, valorado en libros en dos millones 048 mil 638 dólares; un inmueble valorado en 259 mil dólares; un lote de terreno valorado en 597 mil 408 dólares, más cuatro propiedades valoradas en 243 mil 642 dólares.
También adquirió en 11 mil dólares una propiedad de diez manzanas ubicada contiguo el Parque Turístico El Volcán en Nindirí, que estaba valorada en libros en 270 mil dólares.
Financo adquirió tres propiedades que el BCN tenía en cero valor --por provisiones ordenadas por el ex superintendente Noel Sacasa--, el antiguo edificio del diario La Tribuna, ubicado en la Carretera Norte, de donde fue la Pepsi, dos cuadras al lago, y un edificio y un lote ubicados en el kilómetro cuatro de la Carretera a Masaya, frente al Coro de Ángeles.
Los paquetes de la Grant Thornton & Co
Grant Thornton & Co., compuesta por tres socios nicaragüenses y un guatemalteco, compró en 280 mil 917 dólares cuatro paquetes de créditos compuestos de 35,660 créditos, valorados en 66 millones 917 mil 125 dólares. Asimismo, adquirió en 118 mil 766 dólares ocho propiedades valoradas en libros en 334 mil 821 dólares.
Humberto Hernández, socio de Agustín Amaya y otras dos personas en Grant Thornton, uno de ellos extranjero, dijo que no existe ningún conflicto de intereses en haber participado en la subasta, y ser a la vez auditores de la Superintendencia de Bancos (SIB).
También indicó que no son culpables de que aceptaran los precios ofrecidos, porque fue una subasta pública.
Indicó que, en la subasta, representaron a clientes nicaragüenses que tenían créditos y que les cobraron una comisión por eso.
“Por ejemplo, un crédito de 10 mil dólares, el dueño ofrecía tres mil dólares, y quedaba una diferencia de siete mil dólares, entonces le cobrábamos el 6 % de eso, si obteníamos el crédito y nos quedaban 420 dólares de margen de ganancia”, ejemplificó.
EDN conoció tres casos donde Grant Thorton ha cobrado los créditos casi al 100 % del valor en libros, pero Hernández asegura que no es así, y son pocos casos en los que han recuperado el 80 ó 70 %. “Sin embargo, en la mayoría se recupera el 10 ó 20 %”, afirmó.
“No fue un negocio redondo, como se puede visualizar con valores bien altos, que aparecen en libros, porque son bienes no recuperados en las Juntas Liquidadoras y los bancos desecharon por huesera, aunque había créditos recuperables”, señaló.
El Grupo SOL compró en 270 mil dólares dos propiedades valoradas en libros en 831 mil 926 dólares. Esta sociedad fue constituida el 17 de abril de 2001 y los socios son: Roberto Salvo Horvilleur, hermano de Humberto Salvo Horvilleur, Gerente General de la Empresa de Transmisión S.A. (Entresa) y de Mario Salvo, miembro de la Junta Directiva de la Empresa Nacional de Electricidad (ENEL).
Los otros socios son: Lucia Picasso de Solórzano, Edgard Solórzano Horvilleur y Dora Solórzano de Salvo, según el Registro Público de la Propiedad Inmueble, donde aparece inscrita bajo el número 33,130, tomo 145 páginas 69 y 70 del Libro de Personas y 22,814-B5 del Libro de Sociedades.
Brillan más “perlas”
Urbisa compró en dos millones 402 mil dólares ocho propiedades valoradas en libros en cuatro millones 605 mil 812 dólares. Esta sociedad no aparece inscrita en el Registro de la Propiedad Inmueble, pero confirmamos que los dueños son Alfredo César, ex presidente de la Asamblea Nacional, y sus familiares.
Agrícola Ganadera adquirió en 284 mil 300 dólares un paquete de nueve propiedades valoradas en libro en 608 mil 209 dólares. Esta sociedad fue constituida el 11 de julio de 2002, y los socios son: Loedana Salerui y Eduardo Hernández Puyols, según el Registro Público de la Propiedad Inmueble de Managua.
Overseas Investiment BA compró en 23 mil dólares seis propiedades valoradas en dos millones 387 mil 850 córdobas, unos 150 mil dólares, más otra cuyo valor era de 83 mil 400 dólares (233 mil 400 dólares juntas). Esta sociedad no aparece en el Registro de la Propiedad Inmueble.